Mal dia para buscar

8 de junio de 2010

Bocas, boquetes y bocazas.

Via "El Descodificador" descubro que Maruja Torres, afilada pluma de altas miras de esas que ya estuvieron antes que nadie por encima del bien y del mal, ha abierto un blog cuando no hace mucho tildaba a los bloggers de personajes que "se entregan a la práctica de aburridas gallardas mentales que ningún buen periódico les permitiría publicar".

También descubro que Steve Jobs, ese autonombrado faro que todo lo guía en el mundo informático inventando todo lo que ya inventaron otros antes pero con menos glamour, tildó a los tablets en el 2003 de "aparatos de ricachones que quieren tener un tercer ordenador" cuando ahora se atreve a decir que los PCs van a morir a manos del aparatejo ese que no hace más que saciar un trozo de ego.


En definitiva. En este mundo poseído por las hemerotecas y el caché de Internet, las declaraciones esas que parecen tan fuertes, determinantes y absolutas siempre terminan siendo puntualizables. Quizá es porque resulta aceptablemente complejo hacer siempre cátedra con la opinión personal, apostar al blanco, que salga negro y aún así decir que nunca nos hemos equivocado.

Ella me dijo que no éramos nada y me cogió la mano por debajo de la mesa después de habernos quedado pegados encima de las sábanas horas antes.

Yo me desesperé buscando el trabajo de mi vida y cuando me lo ofrecieron dije que no porque la vida, a partir de ese preciso instante, se convirtió en algo diferente a ganar dinero, que es vivir exclusivamente. Hasta entonces mi discurso iba en contra de aquella decisión de la que no me he arrependido, pero mi cuenta corriente sí.

En el caso de los mortales son las cosas que nunca harías.

En el caso de todos esos prohumanos líderes de opinión son errores o mentiras interesadas a favor, en la mayoría de los casos, de no fomentar la alarma general (tal y como me aseguraba en cierta ocasión un líder municipal para excusarse de la ocultación pública de algunos datos)

Todos tenemos la buena virtud de equivocarnos (Yo, Ella, ZP, Steve, Maruja, tú y tus vecinos). Con nuestras bocas abrimos boquetes. Algunos se quedan en bocazas. Otros ponemos cara de lenteja arrepentida y pedimos perdón. Nunca vi a un columnista ni a un político decir que se equivocó. (Tampoco me importa mucho aunque las demostraciones de hemeroteca claman a los cielos y tanto los hungaros como los alemanes o los ingleses culpan a los anteriores gobiernos de la mierda con la que tienen que lidiar.) (!Cómo nos gusta culpabilizar siempre a otro en este primer mundo!)

Una vez me aseguraron "te querré siempre".Queda muy lejos la ultima vez que dije "te quiero"."Claro que te he querido", me dijeron una vez. "Mañana sin falta te llamo", admitieron sin tacha en cierto momento. "Siempre me gusta hablar contigo". "Quiero verte". "La armada invencible". "Por el pleno empleo". Son promesas que, como la canción, no valen nada.

Mi hemeroteca está llena de recuerdos no cumplidos pero que me gusta creer, al menos en los buenos, porque saben a martini.

7 de junio de 2010

Pachanga en Arganda


Algún comentario de la página de facebook titulada "Pachanga en Arganda" (porque no es Rock sino Pachanga y no es en Rio ni en Madrid sino en Arganda del Rey) dice, con absoluta razón que si Shakira hace Rock y Pereza Heavy Metal... ¿que hacen los Iron Maiden?.

Lo cierto es que tras una lectura del cartel de dicho concierto (Rihanna, Shakira, el sueño de Morfeo, Pereza, Macaco, Hanna Montana...) existe un putrefacto olorcillo a intereses comerciales aunque al menos no está en cartel ninguna escisión de la oreja de nadie, lo cual es de agradecer porque nunca soporté rimas del tipo "lo que me comí mientras se hacía la tortilla". También es cierto que si indagamos un poco más algunas figuras podrían salvarse de la quema (Metallica, Rage Against the Machine...) pero eso no salva a quienes han vendido este festival como el paradigma de la modernidad y la esencia musical mundial. Es, poniendolo todo en una balanza, un zurullo en forma de negocio musical retransmitido.

Cuando miramos atrás y vemos el cartel del año 85, allá cuando se celebró ese primer festival, podemos encontrar a AC/DC, Queeen, los Bon Jovi (el año 85), la excéntrica y de gran voz Nina Hagen, Ozzy (antes de hacer realitys), Whitesnake (de los que a mi me ponía tremendamente Tawny Kitaen, mujer del cantante), Yes, el soseras de James Taylor (que no el gran James Taylor Quartet) o Scorpions y sus baladas sin sal.

Y aunque despues han ido tocando los Red Hot, Lenny Kravitz, Foo Fighters o Ben Harper... se han ido colando Alejandro Sanz, Carlihos Brown, El canto del Loco, Orishas o Britney Spears, que, estarán ustedes de acuerdo conmigo, hacen cualquier cosa menos Rock, por mucho que salgan al escenario con una guitarra. El año que viene llevarán a Julio Iglesias o Dyango, tiempo al tiempo.

Lo cierto es que todos estos fenómenos veraniegos que suponen ser los macro festivales empezaron siendo un lugar de encuentro de aquellas personas que no se sentían recompensadas por las fórmulas radiofónicas corruptas que imperan en el desorden musical mundial.

Ahora muchos de ellos, abotargados por la obvia necesidad de rendimiento económico han descubierto lo rentable que es jugar con palabras como Rock, energía, amistad, soñar, cantar o bailar todos juntos (muy parecida, la cancion del festival, a las que cantábamos en mi infancia de colegio de curas "vamos como hermanos a la shakira del señor....")... y vender a la plebe la sensación controlada por una organización perfecta de haber sido los más alternativos del mundo tarareando ciegos y sordomudos lo que les han puesto, como zanahorias musicales, delante de los ojos en Arganda, mientras suena pachanga.

Otros festivales de este verano:

Bilbao BBK Live (8/9/10 Julio)
FIB Heineken (15-18 Julio)
Sonar 2010 (17/18/19 Junio)
Luna Lunera (verano 2010)
Kobetasonic (20/21 Junio)
Ebrovisión (16/17/18 sept)
Azkena Rock (24/25/26 Junio)
Vigo Transforma (2-10 Julio)
En Vivo (30 sep, 1/2 oct)
Low Cost Festival (23/24 Julio)

Pd: no critico a quien fueron y disfrutaron, libre es la falta de gusto. Critico a quienes aún creen que la gran escena alternativa del rock mundial es ese tipo de cartel. Claro está que hace no mucho tiempo los comentaristas de Radio3 eran absolutos gurús de la música y ahora son trabajadores a sueldo con directrices marcadas a costa de perder el trabajo. Echémosle la culpa a la crisis.

6 de junio de 2010

Que vaya el rey a jugar el mundial.

El pais europeo donde mejor pagan a sus jugadores de baloncesto es Grecia.

De todos es sabido que los grandes cracks con sueldos estratosféricos siempre terminan recalando en alguno de los clubs punteros peninsulares.

Todo esto es triste, porque lo es. El problema, al tratarse de empresas privadas no es que se lo paguen, sino que lo generen a base de las camisetas que el parado de turno compra por 60€ a su niño porque le gusta mucho el Madrid. Un jugador, en ese caso, es una inversión privada. Tanto produces, tanto te voy a pagar.

Pero a la seleccion española le van a pagar 600.000€ (de dinero público) por cabeza si ganan el mundial. Eso es mucho más de lo que le pagan al rey por hacer un trabajo, criticable o no, a lo largo del año. Afortunadamente el rey no hace su trabajo en calzoncillos como estos muchachotes. El rey, si nos ponemos a hacer demagogia, tiene dedicación exclusiva y soporta personalente las mofas de este pais de republicanos en el que nos hemos convertido.

¿Por qué cojones hay que pagar, si no me equivoco con las cuentas, 13 millones de euros a esta banda de semidioses para que hagan lo que tienen que hacer?

Que vaya el rey a jugar el mundial, con el príncipe de reserva y la Leti de utillera. Tendría mucha más gracia y tambien les van a echar en cuartos. Apoyo , desde aqui, que a Peñafiel le contraten en la Ser para comentar las jugadas.

...mierda de futbol.
Pd: y mientras tanto, en una galaxia lejana, un pensionista con 500€ y un funcionario el 5% menos. Para pagar a estos mangurrinos.

5 de junio de 2010

Mi pequeño Hank no saldrá en Youtube

Hay personas, reconozcámoslo, que hacen algunas cosillas que me hacen pensar que aún existe algo de romanticismo en algún lugar de este crítico mundo. A unos se supone que les dicen que sí y a otros se supone que les dicen que no. Nadie ha dicho que fuera facil


Luego se casan, se divorcian y siguen pensando que son tan originales como los que hacen calendarios eróticos en navidad.

Reconozco, escarbando en mi pasado menos reciente, que yo quise casarme de verdad una vez. Me atacó una imagen de mi mismo a su lado y, en una playa vacía sin haberlo pensado más de 15 segundos, le dije que se casara conmigo. Y me dijo que sí. Lo celebramos comiéndonos una paella como quien se va a comer un menú del día. Después ella se marchó con un joven audaz que había recorrido europa haciendo autostop y yo copulé en una cala con una compañera de universidad. Ninguno llegamos a nada con nuestros extraños acompañantes y ahora cuando casi quince años después sus grandes ojos azules se alegran de verme y mi memoria recuerda la puerta que casi abrimos aquel día solamente vive en mi cabeza la imposibilidad de saber lo que hubiera podido haber sido.

Pero nunca hice una coreografía o planifiqué un flashmob que terminara con una petición de mano porque siempre he pensado, anclado en un pesimismo incomprensible, que me dirían que no. La decepción se vive mucho mejor cuando se vive en soledad. Eso no quita que me haya acostado cien millones de veces queriendo que aquella mujer (la alta, la rubia, la morena, la que me dejó , la lista, la pija, la delgada, la separada o la que me hizo sentir magia al verla a mi lado o desnuda durmiendo a un costado) me exigiera establecerse a mi lado sin yo poder dar un no por respuesta. Porque si me dan opción soy tan tonto que, como la ortografía predictiva de un movil, digo que no por defecto.

Así que, como saco el romanticismo muy de vez en cuando y con cucharillas de azucarero pequeñito, resulta que me he convertido en el follamigo perfecto sin quererlo y viviendo demasiados años tras el embriagador aroma de los amores de películas empalagosas. Parece que la conjunción de planetas que son el disfrute del sexo con una concepción nada egoísta del goce, la conversación y una pequeña parte obscenamente canalla tienen como resultado un beso de buenas noches, una mirada cómplice y una puerta que se cierra una vez más como prolegómeno perfecto del último cigarro del día antes de estirar las sábanas. Tengo casi 39 años y he querido a casi 39 amantes. La suerte, dicen, es una ramera de primera calidad y todas las camareras que me quisieron escuchar nunca entendieron que mi historia es aquella que se escribe en las postales con la necesidad de madrugar los lunes sin nada que me haga entender cómo, cuando ni por qué, como en la canción de sabina, contra pronóstico habrán pasado los años.

Mi petición de matrimonio, si la hubiera, no será memorable porque las buenas cosas pasan sin darte cuenta y dejan de ser privadas cuando salen en youtube hasta para el pequeño Hank Moody que vive dentro de mi.

Claro que cada uno es muy libre de comprometerse como quiera, pero utilizar Internet como una versión libre del "diario de..." no me resulta elegante, estiloso o mínimamente romántico. Simplemente no es mi estilo, si es que algún día descubro que tengo algún estilo, que no lo sé. Waitin´ in vain, versioneaba Annie Lennox

3 de junio de 2010

El dramático e infeliz consumidor de noticias

En una encuesta publicada en Clarín se habla de los nuevos niveles en aumento de nerviosismo entre los habitantes del planeta. En los lugares de cabeza está Japon, Rusia, Arabia Saudita y Argentina. Por abajo están China y Francia.

La ansiedad, este nerviosismo, viene provocado por diferentes factores en cada caso. La economía de los japoneses, el costo de la vida de los rusos o la posibilidad que un tipejo con un cinturón bomba les haga volar en pedazos a los árabes (sauditas) es lo que les inquieta. Los argentinos, que ya están curtidos en mil crisis, afirman estar preocupados por lo que su selección haga en el mundial (de fútbol).


Cierto es el dato que afirma que toda esa avalancha de malas noticias generan una sensacion de inquietud malísima para la felicidad global. ¿Deberían, por el bien de nuestra alegría, no contarnos toda la verdad?.

Las personas más felices, casi por definición, son aquellas que consideran que la paz se mantiene en equilibrio a su alrededor. Las sociedades que se establecen entre las más serenas y más contentas con su situación son las que más rápidamente avanzan hacia el lugar que se supone que sea ir avanzando. Lo cierto es que, tambien por definición, nuestro alrededor suele mantener unos parámetros de estabilidad aceptables y sólo muy de vez en cuando se dan esos grandes y dramáticos momentos de la vida injusta que a todos nos toca vivir.

Pero nos levantamos por la mañana y al oir las noticias parece que van a desplomarse las acciones bursátiles que no tenemos, nos abandonará la pareja que nunca estuvo a nuestro lado, entrará en erupción el volcán que nunca hubo en nuestra provincia, bajará nuestro equipo de categoría, habrá chapapote saliendo por nuestros grifos, nos aplastará un satélite espía fuera de rumbo y, eso por supuesto, nuestros políticos nos estafarán.

Eso es lo que nos genera ansiedad.

Y por alguna razón que debe de estar escondida en el comportamiento masoquista del consumidor de noticias contemporáneo nos encanta regodearnos en todos esos miedos que nos atenazan.
O porque de algo tienen que vivir los psicólogos que ejercen.

Como una relación entre dos personas, en la nuestra con las noticias y los que controlan el cuarto poder: ¿deberíamos de saber toda la verdad?. Si fuéramos capaces de asumirla, si. ¿Lo somos? No.

Así nos va, oscilando de felices a dramáticos segun sean las columnas de los próximos titulares que adelanten el fin del mundo que mañana, a pesar de ellos, no va a llegar.

2 de junio de 2010

Gapminder y la estadística social

Hans Rosling, científico especializado en estadística social, ha desarrollado un sistema de gráficos para analizar los diferentes caminos de evolución de las sociedades que nos componen. Así se lo explicaba a Punset en el minuto 4.56 del programa de anteayer.




Es absolutamente fantástico cómo se puede ver la evolución de enfermedades, economías, poblaciones, nacimientos... de cada país e incluso culturas enteras (que no son paises, sino culturas, lo cual es un concepto mucho más amplio) a lo largo de 200 años.

La estadística, en general, contiene ese componente irrefutable de algunas argumentaciones.

Por otra parte la estadística intenta utilizar un poder adivinatorio de futuro a través de su sencilla matemática (depende con qué la compares) como si fuera una vidente de esas que salían en la televisión a las 3 de la mañana.

Sin embargo al ser humano, como un hipnotizado, le encantan los gráficos y los colores de la misma forma que la bola de cristal del futuro aturde al cliente de la pitonisa.

Los gráficos de este señor, interesantísimos para ver las vueltas que ha dado el mundo en los últimos decenios, aturden la mente un poco y aunque estén ahí para descubrir una tendencia de nuestro futuro global nadie puede saber qué pasará el próximo siglo, los siguientes años o incluso dentro de un par de semanas. Quizá dentro de dos fines de semana se acabe todo o sea el principio de una nueva era.

Quizá no suceda nada. Quizá suceda todo. Quizá nos quedaremos igual.

Habrá que mirar la estadística. Aunque, como la pornografía, es más divertido vivirlo (dentro de un orden, of course).

Recomendable (gapminder.org)

1 de junio de 2010

1000 km

Esta noche podria correr 1000 kilometros / detras de unos brazos abiertos de par en par / abrete cierrate y cuando este dentro sujetame / abrete cierrate y cuando este dentro aprietame / yo no quiero marcharme en busca de brazos de cualquiera / yo quiero mecerme en tus brazos de seda / y asi pasar la noche en vela /debo estar alucinada / quiero calmarme y no pensar en nada / pero nunca se sabe las cosas que valen la pena / a veces cuesta

Si te vas / en tus lagunas va y te pierdes / donde iran esos brazos tan fuertes que me rodean / si te vas me quedo solita y siempre de guasa / donde iras si nunca vuelves

Yo no quiero marcharme / quiero estar abrazada / notar como pincha tu barba / 1000km hasta tu cama / debo estar carbonizada / cada roce enciende una llama / pero nunca se sabe las cosas que valen la pena queman

Si te vas / en tus lagunas va y te pierdes / donde iran esos brazos tan fuertes que me rodean / si te vas me quedo solita y siempre de guasa / donde iras si nunca vuelves

Si te vas / Donde iras si te vas me quedo solita y siempre de guasa
donde iras si nunca vuelves

31 de mayo de 2010

iModa

Cuando se empezó a hablar de la crisis, en una tertulia de hace un par de años (porque lo veíamos venir) comenté, aprovechando que se terminaba la navidad, que no era capaz de entender cómo se estaba quejando la mayoría de la gente y el producto que estaba precisamente acabado en todas las tiendas era la Wii. (Que, como todo el mundo es capaz de comprender, resulta un producto de primera necesidad)

Esta semana se puso a la venta el iPad en España con precios entre 479 y 799€. Las previsiones de venta el primer día en algunas tiendas superaban las 200 unidades para un producto que no es un telefono ni un ordenador y sí es el principio del gasto contínuo en el "universo manzanero" pero resulta, por alguna razón que no llego a entender (y porque tablets hay desde hace años) un objeto de deseo para demasiadas personas.
Cuando llegó el iPhone, que desembarcó como quien hubiera inventado la telefonía móvil y trajera consigo la luz de la verdad a nuestras analógicas manos, hay quien aprovechaba cualquier ocasión para sacar su aparatito como quien sacaba la visa oro la decada pasada en un alarde infantil de "yo lo tengo y tú no".

Por eso el iPhone dejó de tener gracia cuando hasta un tipo vulgar como tú podía tenerlo.

Existen actividades o actitudes extrañas en el ser humano contemporáneo:
Llevar el movil en una funda sujeta con el cinturón
Ir de novia a bailar a una discoteca el día de su boda
Vestir un traje y no llevar calcetines (o calcetines blancos)
Salir de marcha con la camiseta de tu equipo de fútbol

Son actitudes que generan en el usuario una extraña excitación como quien vuelve a tener una erección olvidada desde hace días o como la imagen que ve de sí misma la señora mayor al ponerse ropa de adolescente. (O adolescente con ropa varias tallas inferior a la necesaria). Esa excitación no es mala, en absoluto. ¿Ridícula vista desde fuera? Sí.

Pero al usuario no le importa. No le importa que no le haga falta, no le importa que con un desembolso inferior pudiera realizar las mismas actividades, no le importa que no le aporte nada, no le importa que dentro de unos años, como quien recuerda las hombreras excesivas de los 80, lo recuerde con rubor.

Hace algún tiempo aparqué el coche cerca de un restaurante de las afueras. Al lado, en un Jaguar enorme, una pareja de personas de edad (y probablemente cuenta corriente) avanzada copulaban como adolescentes. Pensé en la frescura y envidia de su vida deseando seguir teniendo esa manera de poder sentir la magia de "los polvos traviesos" dentro de unos años.

En realidad se envidia la capacidad de disfrute con las cosas sencillas. Esa es la iModa. El problema es que intentan venderlo en las estanterías disfrazado de placebo tecnológico que despierta en adultos la misma excitación que un niño cuando descubre los juguetes de navidad (...y me parece tan ridículo)

30 de mayo de 2010

Mi lento y tu rápido tiempo

Dicen que la percepción del tiempo es más lenta en la juventud porque esos minutos están llenos de momentos memorables. También afirman algunos estudios que si mirás hacia atrás y ves cómo han ido pasando los hechos y hemos subestimado algunas cosas tenemos la percepción que necesitamos aprovechar las nuevas horas que nos de la vida, por lo que según te haces mayor tiendes a tener una sensación de que el tiempo pasa más rápido.


Sin embargo cuando se hace preguntas sobre la percepción de hechos históricos de los últimos 10 años las diferencias no son especialmente grandes (¿cuando no teníamos moviles?, ¿hace cuanto tiempo se invadió Irak?, ¿recuerdas cuando no había microondas?).

Se dice que las personas que tienden a estar profundamente ocupadas consideran que el espacio-tiempo es reducido, irritante y fugaz. Se puede afirmar que para las mujeres el tiempo pasa más rápido, quizá porque no tienen esa fea costumbre de no mirar atrás porque hace arrugas en el cuello. Será por ello por lo que para ella yo soy únicamente un recuerdo (que se disfraza de sms o similar).

Para mí los días oscilan entre la nostalgia lenta y dolorosa del tiempo que no supe o no pude aprovechar, de los minutos gastados o del sonido cadencioso del segundero de mi reloj analógico y la acelerada dinámica laboral en la que me escondo por miedo a darme cuenta del paso de los días.

Porque nunca me han gustado los coches con control de velocidad.

Es mucho más divertido acelerar y frenar. Lo que hay que hacer ahora es que el pie del acelerador sea el mío y asumir que ahora me vengan a decir que cuando sienta que mi tiempo se acaba tendré la percepción de que avanza con más rapidez.

Por lo menos Punset dice que cuando eres viejo eres más feliz, supongo que es porque ya tienes todo el trabajo acabado. (Si no eres de esos que dejan todo para ultima hora)

29 de mayo de 2010

Soul Kitchen

Soul Kitchen es un pequeño sueño de un tipo sencillo que ha soñado siempre con su pequeño gran universo en forma de restaurante.

Su novia, perfecta y adorable, se va lejos a vivir sus sueños profesionales. Su espalda se rompe. Su negocio avanza por caminos extraños y al final de todo, quizá esperando la casualidad de su vida (la más grande), Soul Kitchen va convirtiéndose en un personaje más dentro de la historia.

Historia donde le dejan. Historia donde le roban. Historia donde, anclado en los sueños y como no podría ser de otra forma, al final todo acaba como debería de terminar.

Bien.

Pd: mañana vuelvo a mi propio negocio a esperar ese final feliz.
Pd2: altamente recomendada para autónomos con un sueño de esos en los que piensas que las cosas quizá merecen la pena.

28 de mayo de 2010

Mal dia para dejar la moral

La primera vez que me sentí mayor estaba en unas piscinas municipales. Dos niños jugaban al lado de la escalerilla y al acercarme desde el agua uno le dijo al otro, interrumpiendo sus juegos: "deja pasar al señor". De eso hace más de 15 años.

Este mismo jueves, haciendo un esfuerzo impropio de mi edad, me dejé arrastrar junto con más personas de orígenes culturales alternativos a un universo paralelo de reggeton insufrible, volúmenes atronadores, tallas de ropa menores a las adecuadas, chupitos de invitación, fotos de movil, falta de concordancia mental y bebida de origen sospechoso.

Al poner un pie en el lugar un buen muchacho recien llegado a la mayoría de edad se olvida de mis amigos, se me acerca directamente y me dice: "¿quieres anfetas?".

-¿Perdón?

-Anfetas. De las buenas.

En ese momento mil respuestas en mi cabeza. Que si cuantos años tienes chiquitin, que si acaso me has visto cara de anfetamínico, que si por lo menos ten la decencia de ofrecerme alguna droga de verdad o por lo menos que parezca más glamurosa que una pastilla química repleta de mierda. Si te parezco mayor y vicioso, ofréceme algo acorde con mi estatus. Voy a decir que no igual, pero al menos no me hagas parecer un trozo de mierda anciano que se restriega por bares de adolescentes que llegan tarde a su casa los jueves.

-No, no quiero.

Ayer fue la ultima vez que me sentí mayor.
Hoy tengo una tremenda resaca.

Tralarararita, me meo en mi duchita.

Desconocía el dato. Si nos acostumbramos a orinar en la ducha la cantidad de agua que no gastaremos en vaciar el retrete cuando lo efectuemos en el lugar que nos enseñaron a hacerlo es de 12 litros de agua con lo que cambiar esa costumbre de no orinarnos en los pies (que es por lo que yo particularmente no lo hago, porque soy un gentelman muy poco concienciado con el medio ambiente) hace ahorrar unos 4.000 litros de agua por persona y año.

Basándose en ello un grupo de ecologistas brasileños lanzaron la campaña (Xixi on Baho):

Explican, para los aprensivos como yo, que el 95% de la orina es agua y que la posibilidad de contagiarse de alguna enfermedad es nula.

Cuando, en mi más lejana infancia intentaba jugar en un equipo de baloncesto, German Y. se apropiaba de las duchas entrando donde estábamos ocupando una y orinando hasta que el usuario previo se marchaba. Siempre envidié esa capacidad casi sobrehumana que tenía de orinar (y parar de) a voluntad. Alguna vez, confieso, lo intenté en privado sin ningún éxito. No sabía entonces que Germán, nuestro alero titular, era un ecologista en potencia.

Para mi la mejor manera de ahorrar agua siempre ha sido ducharse en compañía. Es, desde mi parecer, mucho más reconfortante y además he de recordar que un hombre en erección no puede orinar. Mucho más elegante mi concepto de la ecología, donde va a parar...

27 de mayo de 2010

La política bipolar: El equidistaní


Lo cierto es que cada vez más parece que este país se divide entre los idiotas que consideran que Zapatero se levanta por la mañana con intención de hacer las cosas mal, regalar dinero a algún país que no nos lo pueda devolver o a algún desaprensivo maoliente negro sin papeles y los estúpidos que afirman que Rajoy vive con ganas de que vuelva el caudillo a nuestras vidas, matar a todos los homosexuales, poner tanques en las calles de Barcelona y Bilbao y expulsar a cualquier inmigrante de España, la grande y libre. Y ninguna de las dos cosas son ciertas. Desafortunadamente esos gritos de pasión absurda en uno u otro sentido parece que cada vez colman nuestros medios de comunicación satisfaciendo al taliban político que todos llevamos dentro.

Lo triste de esto es que ese espacio de personas que se ubican en medio de tanto grito ya se han quedado sordas para tomar una decisión correcta y seremos los que somos capaces de criticar a uno y a otro (y que nos han llamado tantas veces "rojo de mierda" como "facha de los cojones"), los que inclinaremos la balanza de la verdad. El problema es que cada vez dan menos ganas de ser equidistaní, que son los equidistantes que viven en equidistán.


Sobre las tiras, se ven en grande.

26 de mayo de 2010

La mutación global a David Vetter


Uno de los problemas de la comunicación por internet es que cuando estás hablando con tu millón de amigos o manteniendo una relación sexual a distancia, sin roces y con lag, en el momento que se va la luz no tienes a quien abrazarte.

Será por eso por lo que nuestros hábitos han cambiado para mejor o para peor, según se mire.

Una de cada 10 personas de este mundo se siente sola sin tener que ser, precisamente, el dentista que recomienda un chicle con azucar.

Lo nuevo es que, según el mismo estudio, esa sensación de soledad embarga más a los jóvenes que a los viejos (60% contra 35%) cuando los jóvenes, precisamente, deberían de estar en el burbujeante momento de excitación de las relaciones sociales. Sin embargo la tristeza de ver cómo tu número de amigos es enorme y a tu alrededor sólo tienes 4 paredes y una habitación vacía es una ironía que no pasa desapercibida a los ojos de la salud mental de nuestros nuevos adolescentes de la generacion Y.

¿Todo ello es malo?. No precisamente.

Los estudiosos del comportamiento ha llegado a conclusiones peculiares sobre cómo el acceso a internet ha variado nuestros instintos más básicos. Por ejemplo: algunos mojigatos anclados en la versión moral americana consideraban que el facil acceso a la pornografía convertirían nuestro mundo en un pozo negro de violadores enfermos. Sin embargo y tras reconcoer que el 42% de los menores entre 10 y 12 años han consumido pornografía y que el numero de usuarios de internet en la soledad de su cuarto ha pasado del 16% al 65% (eeuu), aparte de que "sexo" sigue siendo una de las más buscadas en la red, se ha demostrado que han bajado las enfermedades de transmisión sexual, los embarazos no deseados y ha crecido (16%) el uso del condon. Se supone que esa capacidad de sencillo consumo de pornografía ha tenido que ver en los hábitos sexuales de la sociedad, y de manera positiva en muchos casos. No todo va a ser maldad en la Sodoma electrónica.

Quienes castigan o castigamos a las nuevas maneras de interactuar que nos da esa tormenta tecnológica en la que vivimos ponemos en entredicho esa, tal y como escribían en algún artículo hace poco, generación instantánea que se ha acostumbrado a tener todo y tenerlo todo YA.

Algunos creemos que tras la resaca y la excitación de ver cómo crece tu número de amigos, de poder ver el gran escaparate que es internet, de hacer alguna que otra compra y tener alguna que otra erección (o eyaculación en el mejor de los casos) virtual comprendes, cuando estás limpiando la alfombra, que es mucho mejor oir la risa de tu compañera mientras te ves de rodillas, desnudo y con la espuma de limpiar alfombras frotando la mancha que estar oyendo el ventilador de tu caliente ordenador.

Internet, si. Pero es mucho más divertido acompañado.

Aprenderemos, como con todo.

Ahora estamos pasando de disfrutarlo a usarlo. Luego nos toca aprender a manejarlo. En medio del camino aprendemos que muchas veces simplemente estamos solos con una ventana enorme al exterior, como aquella triste historia del niño de la burbuja que se llamaba David Vetter.

Sigo prefiriendo un amigo de verdad que cientos de contactos pendientes del beneplácito de mi router. Claro está que tengo más contactos en el ordenador que amigos de verdad. Quizá por eso hay quien cree que la vida real es mucho menos divertida. Son errores de adolescente.

25 de mayo de 2010

Ajustes del gobierno: mapa de excitación del clítoris.

Hablo con un médico de la seguridad social. Como es lógico y para hacerme el gracioso con el típico chiste que no hemos hecho ninguno a niguno de nuestros amigos funcionarios le comento si está feliz por la bajada de sueldo que le va a realizar el gobierno.

Me explica, con absoluta razón, que es plenamente consciente que cuando una empresa va mal tenga que apretar la retribucion de todos sus trabajadores y que por ello es capaz de comprender que dado que el estado es la única empresa que no nos podemos permitir ver quebrar y que el dinero no es en absoluto un bien infinito, habrá que apretarse el cinturón porque , en verdad, está mucho mejor que esos 5 millones de españoles que ven desde los lunes hasta los domingos al sol.

Pero, y tenía que salir la rabia por algún lado, no comprende dos cosas médicas en las que el gobierno va a gastarse los cuartos:

1- El mapa de exitación sexual del clítoris que quiere hacer la ministra de igualdad Bibiana (845.000€ para unos trabajos de estudios sobre feministas (en el que están contratadas 21 mujeres y un señorito) y de los cuales uno es éste del clítoris) (esto no suena al 50%, claro que son clítoris y los hombres tardamos más en encontrarlo, aunque lo hacemos con más insistencia)

2- La tontería, porque no puede ser otra cosa, de Trinidad Jimenez que, en aras de lograr que nuestro vocabulario no sea sexista ha decidido que a partir de ahora los "recien nacidos" pasen a denominarse "criaturas" con el consiguiente gasto de estudios, cambios de deteminacion, rotulación en hospitales, aprobación de leyes, etc... que lleva consigo cuando ni tú ni yo pensabamos que llamar al vástago recien nacido bebé o criatura nos hace ver al otro sexo como una raza inferior.

Eso sí -me comenta- a ver que clítoris eligen. espero que no sea el de la Pajín.

Por mi parte, y sin dudar de la importancia que puede tener para la ciencia éste, como dice Laura Seara (directora del instituto de la Mujer), compromiso por los derechos humanos que es conocer intrínsecamente el mapa clitoriano, considero que nunca está de más hacer públicas las conclusiones de este estudio ya que hará mucho mejor la vida tanto de hombres como de mujeres que pasen sus días en casa esperando que les llueva un trabajo. He de reconocer que, como hombre, el clítoris es ese elemento que sabemos que está ahí, que buscamos con ahínco y con responsabilidad extrema y que creemos encontrar de vez en cuando sin saber realmente si estaba ahí o pasamos cerca, pero, como decía la parte de atrás del yogurt a la que hacemos caso: seguimos buscando porque hay miles de premios.

Supongo que hay también miles de formas de gastarse el dinero público. Que los otros también lo tiran, que hay casos más flagrantes y que éste estudio tendrá su lado bueno y no sólo el humorístico obvio. Pero duele mucho saber que todo eso es cierto y que además, por consideraciones que un trabajador mortal como yo no es capaz de entender, nuestras ministras siguen pensando que era algo absolutamente prioritario.

...y mientras tanto, por alguna oscura razón y en una galaxia lejana, los sindicatos están calladísimos....