Mal dia para buscar

30 de abril de 2020

Someone´s gonna break your heart

Un disco que mezcla a Van Morrison, Kate Bush, Sade ( de lejos) y en este corte, a Pretenders.
Hecho con clase y paciencia, que es como se hacen las cosas.



Might be on the street, maybe on the train Might be in the dark standing in the rain Maybe not tonight, might not be today But I promise you it’s gonna happen anyway Ooh-when you least expect it Ooh-that’s when it’s gonna get you Watch out watch out Someone’s gonna break your heart Someone’s gonna hurt you bad Someone’s gonna talk so sweet Someone’s gonna break you Someone’s gonna make you cry And I hope it’s soon And I hope you do see That bitter smile smiling back at you Baby when it does You won’t see me cry No, I won’t mind at all when she tells you lies Ooh-when you least expect it Ooh-that’s when it’s gonna get you Watch out watch out Someone’s gonna break your heart Someone’s gonna hurt you bad Someone’s gonna talk so sweet Someone’s gonna break you Someone’s gonna make you cry Before we say goodbye As sure as the sun’s gonna shine You don’t have a bulletproof heart Baby it’s just like mine Someone’s gonna break your heart Someone’s gonna hurt you bad Someone’s gonna talk so sweet Someone’s gonna break you Someone’s gonna make you cry

  Aqui el Bandcamp del disco

29 de abril de 2020

La mentirosa verdad estadística ( y el sexo anal)

Una de las cosas que hizo Ana Botella ( derecho, funcionario de oposición y mujer de) nada más llegar a la alcaldía de Madrid fue preguntar cual de los sensores de contaminación daban cifras más altas y mandar apagarlo. De esa forma pudo sacar pecho poniendo la comparativa de las cifras de antes y después y asegurar que había conseguido bajar la contaminación en tiempo récord. Es un ejemplo de trampa estadística miserable. Pero no mentía sino que hizo trampa estadística.

Uno de los argumentos que utiliza el ministerio de charismo igualdad de Irene Montero ( psicologia y mujer de) es establecer que una denuncia falsa en cuestiones de género ha de cumplir los siguientes parámetros: que sea determinada como falsa  (no vale desestimada) por un  juez, que la otra parte la denuncie por ese término y que haya una condena por lo mismo en un juicio posterior. Es por eso por lo que la cifra es ridícula. Desde mi punto de vista es, al igual que lo anterior, una trampa estadística pero si aceptamos esos parámetros tampoco es mentira.

Viene a ser como establecer para la infidelidad que haya penetración. Si te pillan desnudo en la cama practicando sexo oral después de haber estado quedando durante meses parece que es una infidelidad, pero, oh cielos, no lo es. El "cariño, no es lo que parece" toma todo su sentido porque la manera de medirlo habíamos considerado que era la otra. Un amigo me comentó , un lunes, que había conocido a una chica que deseaba llegar virgen al matrimonio pero que para ella la virginidad se perdía con  la penetración vaginal, así que fue lo único que le pidió que respetara. Y lo respetó. Lo único. Cuando ella fue preguntada sobre su virginidad, en una respuesta anacrónica aseguró que lo era. No mentía.

Así que en los tres ejemplos anteriores, aunque interesados y realmente falsos, nadie miente.

En un mundo en el que la estadística tiene más peso que la verdad descubrimos muchas ocasiones similares. "España fue el primer pais en actuar con un confinamiento severo"- dijo pdro basándose en una estadística que incluía a Francia y el Reino Unido, pero no a Italia. ¿ Miente? . No. De la misma forma que si para morir del COVID19 ( próximamente actualizado al 20) hay que morir en un hospital público después de un test positivo la mejor manera para que las estadísticas no suban es no hacer test a los que están enfermos o que se mueran en cualquier otro lugar. Es exactamente lo mismo que decir que para ser un parado no hace falta no tener trabajo sino que tiene que ser alguien que no tenga trabajo, le hayan despedido, haya un acuerdo con la empresa y tenga una peca en el culo. Por eso los autónomos que han cesado la actividad y los que están sin cobrar el ERTE no cuentan como parados. No hay 9 millones de parados, no seamos alarmistas. Es una falsedad porque solamente hay que remitirse a los datos de la EPA, que cuenta las pecas pero no la falta de ingresos.

Si consideramos que un calvo es aquel que no tiene ni un solo pelo en la cabeza, mi padre no era calvo.

Hoy mismo se dice desde el gobierno que según la OCDE  ( el estudio de hace dos dias) somos uno de los 10 países del mundo que más test hace pero la misma OCDE lo ha corregido porque han mandado la suma de todos los test que se les han ocurrido. ¿Te has hecho un test de embarazo? Súmalo. Así que a la pregunta exacta de si hacemos tests la respuesta es que sí, que muchos. ¿Miente el gobierno?. No. Simplemente hace lo mismo que Ana Botella y es igualmente criticable.

Así que era cierto que la contaminación se redujo en Madrid, que no hay ninguna denuncia falsa, que la gestión del gobierno es maravillosa y que la que tuvo una tórrida noche con mi colega llegó virgen al matrimonio.

A veces cuando nos quedamos sólo con las evidencias estadísticas, sin pensar en nada más, a quien le dan por el culo es a nosotros.


27 de abril de 2020

La nueva sociedad de niños llorones

Hace unos días terminé, cosas del tiempo libre, revisando un paper de un estudio en ingles sobre las nuevas formas que tiene la sociedad en relacionarse.

Contaba que antiguamente nuestra sociedad estaba basada en el HONOR. Es decir, que cuando te sentías atacado en algo lo gestionabas como un atentado a tu honor y exigías una compensación directa a quien te hacía sentir así en forma de duelo o similar. los problemas, antiguamente, se solucionaban cara a cara.

Después, con ese incremento social y la aparición de partes sociales mucho más complejas (empresas, etc.) se basó nuestro modo de solucionar conflictos en cuestiones de DIGNIDAD. En ese caso se establece la intervención de un tercero al que se le da poder resolutivo para subsanar ese ataque a la dignidad personal que hemos sentido. Estos son los jueces, por ejemplo.

Sin embargo de un tiempo a esta parte la base se impone en el VICTIMISMO. Para ello hay que ubicarse en una minoría ( o varias, a ser posible) que sistemáticamente sean o hayan sido degradadas históricamente por otros y eso directamente establece una serie de necesidades de recompensa que se han de dar inmediatamente por parte de un ente superior. Es decir, que si eres mujer lesbiana y negra (por poner un ejemplo) da igual que hayas atracado a un jubilado por la calle porque él es machista, homofobo y racista. Eso ya, directamente, elimina de la conversación los hechos porque es mucho más importante la consideración victimaria. No hace falta entrar en debate sino que al establecerse como victima ya no hay más. Es por eso por lo que, y cada vez más, se define al otro como agresor ante la minoría que nosotros representamos. Llegado a ese punto el resto ya no se tiene en cuenta. "No voy a hablar contigo porque eres capitalista"- me dijo. "Ya, pero yo te estaba diciendo que podíamos repartir el último bocata a partes iguales"- respondí.

Partiendo de esta situación da lo mismo lo que diga ese tercero que hayamos establecido como solucionador de nuestros problemas (excepto si nos da la razón) porque si no lo hace le convertiremos en cualquiera de todas esas cosas que no somos. Será un juez fascista, capitalista o corrupto. Y exigiremos de una entidad superior una compensación moral para nosotros y , a su vez, un castigo ejemplar para nuestro supuesto verdugo. Por supuesto todo implica una superioridad moral de la victima exclusivamente por el hecho de serlo.

Vivimos en un momento en el que una horda de victimas dejan de centrarse en los hechos o en los argumentos para establecerse como minorías oprimidas ante cualquier incomodidad y buscar, en una maldad casi hitleriana del contrario, su argumento ganador. Vivimos en un momento en el que esa estrategia ha superado el punto anodino de la adolescencia para quedarse grabada a fuego en personas y personajes que hacen de ello su manera de debatir y de imponer criterios y decisiones.

Y ese miedo a la turba ( en su definición de muchedumbre de gente confusa y desordenada) hace de muchos una manera de actuar bajo una supuesta corrección política en la que es más importante no despertar a minorías victimistas que actuar correctamente. Existe un miedo a la lapidación social que algunos han interiorizado su incapacidad a decir lo que piensan no sea que eso les condene. La libre opinión desaparece pisada por lo que popularmente se ha considerado como correcto o incorrecto.

"Gracias a la Alemania nazi llegamos a la luna"-no es correcto porque nada bueno puede asociarse a "nazi" aunque la locura asesina de Hitler llevara a desarrollar los cohetes que luego se emplearon en  poner en órbita los satélites que te dicen en tiempo real donde está alguien con quien quieres ligar.

No tenemos políticos que hablen de los hechos sino de lo malo que es el otro. No tenemos empresarios que contraten por valía, sino por cumplir cuotas por miedo a la multa o a la masa. No tenemos debates en los que se llegue consensos sino peleas en las que es más importante destruir al otro que dar un argumento mejor.

Y, por supuesto, no tenemos en ningún caso la aceptación de la responsabilidad personal ni el reforzamiento de esa fragilidad psicológica tan parecida al niño que llora para conseguir sus objetivos porque es niño y llora fuerte. Es la victima y ahora parece que solamente eso ya le da la razón.

Eric Berne lo definía como la tiranía del niño adaptado. Y eso es lo que ahora arrastra a nuestra sociedad muy por encima de la razón. Niños, víctimas, que ponen por delante de todo sus propios caprichos basados en necesidades inmediatas y que si no se las dan es porque los otros son muy malos.

Lo explican bastante bien (mucho mejor que yo) aqui:


Pd: sólo hay que fijarse en los debates de los medios y algunas declaraciones públicas. "Es que XX es amigo de tal tipo de tal partido", "Es que una vez le dió una patada a un perro", "Es que una novia de hace diez años le denunció", "Es que su padre fue un imperialista incapaz de entender la idiosincrasia de nuestro pueblo", "Es que...".  Hace tiempo que la razón se quedó por detrás de lo demás.

Ojo, es de un uso mucho más común de lo que parece.

25 de abril de 2020

El adversario

He visto a alguien parecido a mí pero que está fuera de control. Llevo observándolo desde hace tiempo y ya no sé si ese tipo soy yo. ¿Hasta dónde somos, hasta dónde pretendemos ser? Un adversario con mi propia imagen que cada día lucha por salir. Un monstruo verde que se hace grande y poco a poco tira más de mí. Tiembla, que vengo fuerte. Soy un grito en tu sien, el mazo en tu frente. Hoy me he pasado a verte, te voy a decir cómo vas a perderte. Quiero que desesperes, que envidies la suerte, que aprietes los dientes. Deja que me alimente que voy a arrastrarte conmigo… He visto a alguien parecido a mí se esconde entre chistes, tiene un ego atroz. Llevo sufriéndole desde hace tiempo, no sé qué hacer para no escuchar su voz. ¿Hasta cuándo piensas quedarte con nosotros? Un adversario con mi propia imagen que cada día lucha por salir. Un monstruo verde que ya es gigante, y poco a poco tira más de mí. Tiembla, que vengo fuerte. Soy un grito en tu sien, el mazo en tu frente. Hoy me he pasado a verte, te voy a decir cómo vas a perderte. Quiero que desesperes, que envidies la suerte, que aprietes los dientes. Deja que me alimente que voy a arrastrarte conmigo… Soy tu ataque de pánico, soy tu mercenario suicida. Me diste las llaves de tu ático, me regalaste la partida. Yo soy tu lado más sádico, soy el pus de tus heridas. Soy tu pensamiento automático, el que nunca verbalizas.


Pd: no sé por qué pero me ha recordado a Luis Prado.

17 de abril de 2020

Unos españoles en una isla.

Un grupo de españoles, por culpa de un desafortunado accidente, terminan en una isla.

Con ellos termina parte del equipaje y en el equipaje hay herramientas suficientes como para hacer una balsa con la que pudieran  salvarse casi todos. Sin embargo:

- Uno está preocupadísimo con el origen del accidente porque considera que es una confabulación del terrorismo rumano internacional y culpa, seguro, de unos que tuvieron alquilado el avión hace diez años.

- Otra considera que como se han salvado 8 hombres y 6 mujeres es un accidente machista

- Hay un tipo que dice que como las instrucciones de las herramientas no están escritas en bable resulta discriminatorio para los supervivientes asturianos.

-  Intentan establecer un comité de salvación con un director, dos asesores, cuatro diseñadores, tres planificadores de ruta,  tres futuros remeros y dos supervisores.  Se les olvida poner a uno a cortar troncos y unirlos.

-  Empiezan a discutir si un director es como un rey y ellos son republicanos.  Hacen un referéndum.

- Uno encuentra un yate de 12 metros de eslora con gasolina en una cala pero deciden quemarlo por ser un símbolo del capitalismo.

- Aunque la  isla está llena de animales deciden cultivar su propia comida para no matar seres vivos.

- Sin haber empezado la balsa inician una votación a dos vueltas sobre la elección democrática del nombre de la misma. Uno de ellos aparece con una encuesta que ha hecho él y le da la razón.

- Tampoco se ponen de acuerdo sobre si van a remar hacia el este o el oeste.

- Convierten la isla en 14 autonomías diferentes pero hay tres que quieren que se llame país.Dejan de hablarse.

- Eligen las hojas de abedul como moneda. Todos están de acuerdo en subirse el sueldo.

- Hacen una constitución que tiene en su punto 3 el derecho de cada habitante a una vivienda pero ninguno tiene casa porque no hicieron casas. Eso les indigna porque es anticonstitucional.

- Les encuentran con un helicóptero pero mientras se ponen a decidir en qué orden van a subir el helicóptero se queda sin gasolina y le dan, a los tripulantes, el rango de refugiados. A las 20:00,  todos los dias sin falta, les aplauden.

- Los del helicóptero, que son alemanes, cogen las herramientas, hacen una balsa y se van.

- Los españoles mueren. Sin chozas, sin balsa, sin comida, veganos, feministas, anticapitalistas, solidarios, demócratas, republicanos, con 14 paises y la sensación de ser los más mejores en todo. Menos en salvarse. 


Ahora cambia accidente por pandemia.

11 de abril de 2020

Corazon ( y coronavirus) de Tango



una canción al nivel de "qué hace una chica como tú en un sitio como éste". Al nivel del "Cadillac Solitario". Al nivel de "Chica de Ayer".

Versión en directo con banda
Versión con orquesta
Versión original

10 de abril de 2020

La droga del victimismo

Hay muchas circunstancias que nos marcan. Muchas. Demasiadas. No son solamente los dramas o los grandes triunfos. No son las magníficas de una forma exclusiva. No son las pandemias. A veces solamente esos son los momentos en los que pararse , un momento, a coger aire. O saltar. O coger impulso. Lo desconozco.

Pero esas circunstancias se pueden dividir en tres tipos.

En un lado está lo imponderable: La lluvia. El viento que nos mueve de un carril a otro de la carretera. Los accidentes sin responsable. Las zancadillas de quien no conocemos y nos desconoce. 

En el otro viven todas esas cosa que se suman al baúl de la responsabilidad personal. Todas esas pequeñas decisiones que nos llevaron a donde estamos. Esas llamadas que no hicimos. Esas noches en soledad que no supimos gestionar nuestros fantasmas. Los mensajes que borramos antes de enviar. Los cursos que no terminamos. Las palabras que se nos quedaron en la punta de la lengua. Todo lo que se echó a perder por orgullo y las mil millones de ocasiones en las que no creímos capaces de poder solos lo que es necesario hacer acompañado.

Y en un tercer tipo está lo que podemos hacer realmente. No lo que quisiéramos hacer ni lo que creemos que sería factible. No puedo teletransportarme aunque sí que puedo coger un autobús. Puedo pedir perdón. Puedo asumir que ese amigo nunca va a volver o que ella vive mejor sin mi presencia cerca. No hacer nada es hacer algo. Puedo ordenar los cajones, fregar el suelo, sentarme frente a un folio en blanco y asumirme. Reconocerme. Aceptar que a la próxima pandemia hay que llegar con el relleno adecuado para este vacío generado. No dudar entre lo imponderable y mi responsabilidad personal si aún me queda tiempo para no volver a sentirme como en estos días llenos de horas.


Es mucho más sencillo sentarse a echar la culpa a los demás, como un estúpido o un fanático estúpido. Podemos contar que no fue lo que fue porque llovía o porque no nos dejaron. "Llegué borracho aquella noche porque me dieron otra copa"- aunque te la bebiste tú. Es mucho más sencillo decir que no se inventó el teletransporte o creer que estamos acompañados porque, aunque fuimos incapaces de hablar, echamos un polvo infame como quien dice que es cinéfilo porque se durmió delante de una tele un domingo después de comer. Lo mejor de follar es quedarse acompañado después, aunque sea un momento fugaz, bajo la manta del calor que teje la complicidad y ese refugio donde tuviste la sensación que nada malo podía suceder. Sobre todo es mucho más fácil vivir sin mirarse dentro para sentir el eco que tiene el vacío.

El truco , quizá, es tener el valor de poner cada circunstancia en su lugar y actuar. Sobre todo actuar. Como un payaso entonando una gran canción de la mejor manera que puede.

A veces hacer no es lograrlo pero sí intentarlo.
No vienen tiempos para, como un adolescente al que el profesor le tiene manía o no le va rápida la wifi, dejarse caer en la droga del victimismo.

2 de abril de 2020

Motivos.


Pandemias, confinamientos.

El mundo se para. Y el mundo se para porque existe un riesgo de morir, de dejar de existir, de que no haya un mañana.

Existe un riesgo de dejar de ver atardecer o ese hormigueo que te recorre cuando una sensación sube por la espalda. Dejar de sentir el viento en la cara o reírse con la última ocurrencia de alguien a quien se supone que quieres.

Y todo lo demás deja de tener sentido. Deja de tener sentido la economía y el fútbol. Deja de tener sentido comprar ropa o ir a conciertos. Se aplazan las celebraciones. Se abandona el sexo por los miedos que llevan los contactos. Deja de tener sentido, incluso, la libertad indivivual.
Porque la vida es lo más importante. Vivirla. Disfrutarla. Llegar a viejo sentado en una butaca, delante de la televisión y en zapatillas, contando las cosas que hacías de pequeño. Hablando de esos tiempos en los que multitudes convertían al grupo en una oleada de solidaridad.

¿Es lo más importante?

Vivir sin amor, sin trabajo, sin poder ver atardeceres, sin el forofismo irracional deportivo. Con la misma ropa de ayer. Con nada que te haga sonreír de verdad. Sin  sexo. Sin un objetivo, un legado que crear o unas experiencias que compartir. Libre pero sin tener ningún sitio donde ir. Esa sensación asfixiante de ser invisible.

La vida será lo más importante.

Lo será, para tí. Para las instituciones repletas de corrección que imponen vivir como una obligación.  Lo será, si hay un motivo.

Es eso consiste vivir para algunos: encontrar un motivo.

Fdo: Jaime Bertani.

30 de marzo de 2020

Cobardía, mundo de ilusión, estadística y ruina.

Bilbao, ciudad que me tiene a mal como habitante, celebra sus fiestas en agosto. A finales. Esa semana el jueves es festivo y lo que suele suceder desde hace muchos años es que el miércoles anterior se junta el ayuntamiento y hace la subida de impuestos anual. ¿Por qué? Porque se está despistado con eso de que hace calor, que mañana es fiesta y que estamos en agosto.

Es exactamente lo mismo que hacia el PP subiendo el IVA cuando se jugaba alguna semifinal de la champions.

Y con eso no estoy diciendo en ningún caso que hubiera que subir algún impuesto o no, sino que cuando hay que hacer algo que se sabe que es doloroso y criticable, se  tiende a  esconder. Algunos adolescentes ponen carteles diciendo que han sacado una buena nota en ciencias pero deslizan el suspenso en matemáticas a sus padres cuando creen que se van a dar menos cuenta.

Por otra parte personalmente tuve, en cierta ocasión, la mala fortuna de ser la diana de unos ladrones y sufrí unos cuantos robos. Me sorprendió amargamente la respuesta pública del concejal de seguridad ciudadana asegurando que no había robos. Y la excusa es que mi denuncia no había sido gestionada por los municipales sino por la policía y, como son dos cuerpos diferentes, no aparecía en su estadística. Así que él, en debate público, insistía que no había ningún robo porque en sus datos no aparecía.

Contado todo esto creo que tenemos muy claro que una cosa es lo que hay que hacer, otra la valentía y otra la manera cobarde en resguardarse en las estadísticas que tienen a bien hacer algunos políticos.

Pues bien. Este gobierno que se supone que tenemos y que antes de la pandemia ya rumoreaba que no iba tener dinero para todo lo que prometía se ha dado cuenta que se han apuntado al paro más de dos millones de personas. No se puede permitir que esa estadística crezca. Así que prohíbe el despido. Como no tiene dinero piensa, en su concepción del mundo anacrónica, que todos los empresarios son Amancio Ortega y decide que sean los empresarios quienes paguen los gastos aunque no puedan facturar nada. Y que paguen los impuestos, porque necesitan dinero de donde sea para ir tapando agujeros. Como mucho que lo paguen a plazos, pero que lo paguen.Y aplican un sesgo ideológico de ricos explotadores capitalistas y pobrecitos los demás sin tener los huevos  de explicar a la ciudadania que cuando salgan de sus casas, deslumbrados por el sol como quien sale de un refugio antiatómico, su salario ( si lo tienen) será del 60%. Y no es que se vayan a hacer ajustes sino que aparte de una pandemia tenemos un virus político que lo hace todo empeorar porque Amancio es probable que no seamos la mayoría. El Banco Santander tampoco, ni siquiera telefónica. El tipo ese que tiene un bar con cinco camareros, el que montó un hotel para la campaña de semana santa con 30 empleados, el que hipotecó su casa para coger una  franquicia de zapatillas deportivas y tiene tres dependientes o el que capitalizó el paro para poder salir adelante con una academia, por poner unos ejemplos, esos se van a la mierda teniendo que pagar por no trabajar y porque esos, que son el 70% de las empresas de este pais, no son Amancio.

Yo siempre he pensado que una empresa con el 10%  de la plantilla es mejor que una empresa muerta. Y se mueren si las matas por ley. La constitución española dice en el artículo 38 que el estado tiene la obligación  de proteger a sus empresas. "Sus empresas" mientras Amazon sigue vendiendo, con el beneplácito gubernamental, lo que algunos no tienen permitido vender y pagando impuestos en Luxemburgo.

Hay que ser valiente y darse cuenta de la realidad en momentos como éste. Y aquí valentía: ninguna. Miran las estadísticas desde sus despachos con el salario íntegro y siguen creyendo que el mundo es ese juego de buenos, machistas y malos en el que creían vivir. Se ponen delante del micrófono diciendo que no pasa nada, que mañana volverá la normalidad, que estamos en el pico. Que hay que hacer un esfuerzo. Yo me esfuerzo, pero no me asesines para salvar tu culo con mis últimas gotas de sangre.

Gracias, como autónomo,  por la nueva ruina. Oigo desde cerca llorar a mis clientes que son, casi todos, luchadores.

Podíamos con el virus pero no sé si podremos sobrevivir a tanta inutilidad que aprovecha la emergencia, como algún ayuntamiento las fiestas con los impuestos, para asesinar a cualquiera que haya soñado con trabajar y crear empleo.

25 de marzo de 2020

Mi vecino: el solidario gracioso.

No sé si alguna vez has estado delante de un tipo que parece que le cae bien a todo el mundo. Ese que es recordado por su buen humor pero a ti no te hace ni puta gracia. Es ese del que intentas escapar cuando te lo encuentras por la calle y el mismo que alguna vez determinó con su presencia si ibas o no a aquel encuentro de colegas. ¿Por qué? Por que no es tu colega. Es un jodido gracioso sin gracia que parece que porque es bajito, calvo, gordo o porque simplemente ha tenido un vida muy complicada hay que hacerle la ola.

Pues bien. Mi vecino de enfrente es ese tipo. Se cree el más cooperativo y el más solidario. Sale con un trombón ( verídico) comprado en Amazon a la hora del aplausómetro y el otro día llegué a pensar que un barco intentaba atracar frente a mi casa. Después, no tranquilo con eso, le da por poner música a todo volumen para animar el barrio y a mi, sinceramente, veinte segundos de reggetón me hacen buscar la escopeta de cañones recortados que no tengo en el fondo de los armarios. No te digo veinte minutos en los que lo más salvable es Rafaella Carrá. Ayer quiso, megáfono en la ventana, jugar al veo veo. Y alguien, alguno de esos que le hacen la ola como si fuera muy gracioso, le seguía el juego. !NO!. No hay que hacer eso porque se viene arriba y quiere organizar su propia actividad de balcón hasta que consiga salir en las noticias de Antena 3 como ejemplo de los estupendos y maravillosos que somos los españoles cuando tenemos que estar en casa. Le estáis dando alas y eso es muy peligroso.

Estoy seguro que hace whatsapp supuestamente graciosos o concienciados que envía a todos sus contactos. Se pone compungido, políticamente correcto, solidario y forofo si hace falta, cada día. Se cree contingente, como un alcalde, cuando ni siquiera es necesario y su mujer está siempre un paso detrás en el salón, algo avergonzada antes de ponerle cara condescendiente cuando él, alegre cual niñato simpaticón más coñazo que una mosca cojonera, la mira diciendo con sus ojos "!qué bueno soy!"

Es el que sale a las 8, cacerolea a las 9 y estoy convencido que los dibujos que hay en los cristales de su casa con rasgos de niño con ceras de plastidecor, los hace él. Por las mañanas quiere ser Eva Nasarre en su balcón. Grita a los que van sin perro y les graba con el móvil sin pensar que pueden ser sanitarios, panaderos o informáticos que intentamos que pueda seguir vivo y gordo enviando sus soplapolleces.
Pero claro, no le puedo decir que es un imbécil de esos que creen que porque le guste algo nos tiene que gustar a los demás y estos días, si le llevas la contraria, eres un italo-asiático enfermo que lo que quiere es matar al barrio.

Más o menos lo mismo que si le dices, en el último chiste, al amigo graciosete que deje de dar por culo con su falta de humor: te excluyen del grupo aunque en la intimidad te reconocen que estan hartitos del muchacho en cuestión.

Y el grupo, como mi barrio en esos momentos, me da vergüenza ajena porque al frente va un gilipollas. Solidario quizá ( aunque lo hace por su propio ego). Gracioso para ti ( porque no tiene ni puta gracia). Pero gilipollas: todo.

Voy a cerrar las ventanas, que empieza el aplausómetro con trombón.

Y yo, sin escopeta.

16 de marzo de 2020

Infectados económicos.

Son noticias de HOY:
Seat: 14812
Burguer King: 14000
Vips: 22000
Caf; 2000
Mercedes: 5000
Nissan: 2500
Cortefiel y Iberostar: numero indefinido

Es decir, que HOY más  de 100.000 personas se quedan con los ingresos reducidos o eliminados.

Sin contar los millones de pequeños empresarios que no pueden facturar pero han de pagar los salarios de sus trabajadores y, por supuesto, los impuestos correspondientes. Esos caerán sin hacer ruido.

No sólo se infecta uno con tos, fiebre y dificultad respiratoria.... hay infectados económicos y esto no se va a arreglar en 14 días.

Espera,que ya hay más.

La cancion es del 2008


Pd: pero tú, que estás en tu casa tocándote los huevos, vas a comprar a Amazon que usa a falsos autónomos (que van por la calle con sus coches particulares hoy) y cotiza en Luxemburgo. A ver si la solidaridad la vemos por algún sitio, que vienen tiempos jodidos. Esto acaba de empezar. Ahora te pides un Glovo, imbécil. Y te enfadas porque no lleva guantes.

15 de marzo de 2020

FOMO, papel higiénico y estupidez global.

Existe un término en ingles denominado FOMO ( Fear Of Missing Out, miedo a perderse algo) que hace que el comportamiento gregario de algunos se lleve a lugares insospechados. Explica, ese comportamiento, la necesidad irracional de muchos en ser una parte más, en hacer cosas que le hagan pertenecer al grupo aunque el grupo haga gilipolleces. Miro el movil por miedo a perderme algo (ahí esta el FOMO) y descubro que compran rollos de papel. 

Algunos psicólogos explican la compra impulsiva de papel higiénico con ese término. Un término que se hace patente en los malditos virales que se propagan más rápidos que los virus donde da igual si es verdad o mentira. Voy a hacer lo que se dice aquí no sea que sea verdad y yo quede como un imbécil. Lo importante es ser un engranaje más para seguir teniendo la sensación de control que da sentirse protegido por la mayoría. Nos encanta, en el victimismo en el que nos gusta refugiarnos, sentirnos también bajo el paraguas de algo más grande al que rendimos pleitesía con algunos de nuestros actos. Si soy una mujer que no es presidenta de un banco diré que es por ser mujer y me iré a una manifestación a gritar proclamas que no pienso para sentirme dentro de un grupo que me defienda porque yo lo valgo ( es un ejemplo). Si soy un independentista digo que me quieren quitar mi identidad nacional con la excusa de una pandemia sin pensar en la soberana tonteria que estoy diciendo. Esto, en realidad, es algo muy parecido a lo de comprar papel higiénico a lo loco.

Y también es muy parecido a seguir cosas simbólicas que no arreglan nada en realidad como aplaudir a los sanitarios o poner cosas de colores en la ventana de mi casa para que los demás sepan bien claro que en el octavo vive un tipo solidario y concienciado ( que ha comprado doce kilos de arroz después de verse seis capítulos de The Walking Dead).
Si algo ha sacado a la luz estas semanas es que estamos repletos de hipócritas en los actos que viven con una máscara de solidaridad grupal que se pasan por el forro de sus genitales en la intimidad.

El FOMO es real y cada vez más fuerte, pero la realidad ( que es lo que realmente importa porque importa lo que hacemos y no lo que decimos) es que buscamos para no perdernos la forma de hacer de nuestro propio egoísmo algo desmesurado. En esta crisis se ve más claro que nunca como a cada uno le interesa solo y exclusivamente su puto culo.

Pero luego te mandan abrazos virtuales por internet negando que tienen la despensa llena. La miran y piensan que ellos son más listos, que se van a salvar cuando lleguen los zombies. No piensan en que te salves tú también. Si eres sanitario te aplauden pero debes estar para ellos si les sale un grano en medio de la histeria colectiva.

Y te ponen una reclamación. Y te hablan de sus derechos como víctimas de tu maldad. Luego van, los cabrones, y te aplauden a las 22:00

A veces pienso que si hay que confinar a la gente en casa es porque la estupidez en la calle es lo que resulta contagioso.

Pd: en "Se que eres un estúpido" se me olvidó el efecto pandemia pero la idea es basicamente la misma

Pd: para el primer comentario: https://www.bbc.com/mundo/noticias-51893598
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26 de febrero de 2020

El ultimo abuso: mascarillas a 1000€

Voy a intentar ponerme didáctico.

Una de las cositas maravillosas de la nueva economía que tanto nos gusta alabar es el que tenemos la falsa percepción de precios baratos. Esto sucede porque si un martes a las once de la mañana comparas el precio de un Taxi y de un Uber la balanza se inclina por el segundo y , además, te dan una botellita de agua. Quizá pasa lo mismo si vas a Amazon y a la tienda de muebles debajo de tu casa. Ese producto , supuestamente idéntico, es más barato allá que acá. Mira tú que bien, las nuevas maneras de vender han llegado para quedarse. No te cuento si hablamos de los vuelos que varían sus precios cada minuto con algoritmos locos en donde el usuario, en un alarde de intentar ser más listo que la máquina ( que es la pone las reglas del juego)  espera a las cuatro de la mañana del día valle para reservar su asiento de ventanilla.

Pero da la casualidad que hay un día, con un concierto o una alarma, que el Uber se pone por las nubes porque los precios son variables. En San Francisco, donde los Taxis se han ido muriendo poco a poco, los precios no regulados multiplican por dos los precios fijos que establecían las normas previas. Es decir, que a la larga no es más barato, mis pequeños consumidores. Gol.

Así que aparece un virus que ha recorrido más paises ya que Puigdemont y nos volvemos todos locos. Se compran mascarillas y se compran mil millones de mierdas que aunque son bulos, pues me lo compro por si acaso ya que la supervivencia está sobrevalorada. Y Amazon, con sus precios variables para el interés de la economía personal... pone las mascarillas a 1000€. Con dos cojones y un palo. Se acaban los geles de manos en el mercadona y se encuentran subidas de precio del 660% en algunos productos que la histeria popular cree milagrosos.  Vamos a morir todos pero algunos con una buena cuenta corriente gracias a la nueva economía de precios.

Cuando suceden situaciones nuevas es cuando conocemos las taras que nos rodean. Una es el egoismo donde Maria Teresa se va al supermercado para comprar toda el agua que encuentre por si acaso llega la apocalipsis y no sea que su vecino se lo lleve antes. Y sube el precio del agua. Otra son las miserias que hemos ido permitiendo y que con la falsa percepción de "el mejor precio" ahora te golpean en la cara con las consecuencias del libremercado sin que haya nadie que, desde la sociedad o desde los gobiernos, que pongan freno a algo que no es más que abuso. Y no será el último abuso.

Tenemos lo que hemos creado. Hemos creado monstruos.
Y no va a mejor.

14 de febrero de 2020

14_02_2020

Con el amor acabarán los anuncios de amor.

Acabarán con él las apps de amor, y las flores de plástico.

Y sobre todo esa jodida ola de egoísmo y victimismo en el que para el humano medio su culo propio es lo único que importa, en donde la empatía desaparece con la misma falta de educación del que quiere ligarse a la viuda en el entierro y se enfada cuando le dice que no, incapaz de entender que su erección no elige el momento.

Hay quien cree que el amor es como uno de esos mensajes de móvil un sábado a la una de la mañana: salido, martilleante, obsceno y pueril.  Es solamente un grito buscando tapar la soledad para no pensar en ella. Es un síntoma pero casi nunca es el amor.
Si lo tenéis, enhorabuena cabrones. Si no es así, está el mercado repleto de gente con mochilas incapaz de verse la espalda.

Pd:
“Nunca amamos a nadie: amamos, solo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos”. F. Pessoa

11 de febrero de 2020

Ultraneomachota

Existen millones de teorías que determinan que la sociedad es tremendamente permeable, que una mentira no se convierte en verdad repitiéndola mil veces pero que sí que hace un  poco de poso y que ese poso, al haberlo asimilado con lo que se supone que es cierto, termina modificando algunos de los comportamientos globales.

Cuando uno de esos comportamientos se convierten  en legión resulta una infamia contrariarlos y aunque en la intimidad más de uno fomenta el desvío de impuestos de grandes compañías y la explotación infantil, públicamente somos más papistas que el papa y nos rasgamos las vestiduras por las insolidaridades de los demás.

Una de las ideas que se repiten como metralletas incesantes es aquella en la que todas las mujeres son buenas, todos los hombres unos machistas en potencia y si ella se tropieza con una baldosa suelta al bajar a por el pan el problema reside en que fue un hombre quien hizo esa acera. Hay, y ahora puede venir cualquiera de la revista pikara a acuchillarme, una pasada de frenada algo excesiva en donde se ha llegado a considerar como justificadas las acciones indénticas hacia el hombre que supusieron un menosprecio social a la mujer hace un siglo. Si hay un hombre muerto en casa y una mujer con un cuchillo es, por defecto, defensa propia. Son esas cositas que explican de una manera curiosa a mono de revanchismo los desmanes del lado que fue un injusto perdedor. Matar nazis no es matar porque ellos eran muy malos.

Como la vida es la que es y de la misma forma que en los 80 las películas con niños se pusieron de moda, la industria del entretenimiento, permeable como todas si huele la carnaza de la recaudación, se apremia a encargar historias que deben,  obligatoriamente, disponer de elementos acordes con la ametralladora de lo correcto. Entonces cogen Cazafantasmas y hacen ese bodrio infumable de Cazafantasmas ( la del 2016) donde una gorda, un pibón incomprendido, una tia muy lista y una loca han de salvar el mundo. En las películas de niños estaba el gordo, el guapo, el chino listo y el gracioso. Ninguna diferencia. Me imagino a un directivo exigiendo los personajes al guionista con cara de haber descubierto, él solo, el santo grial. Hace poco se estrenó Aves de Presa, con poco éxito comercial, donde Harley Quinn hace una llamada a las mujeres del mundo para apalizar, sin ningún miramiento y de una forma bellamente coreografiada, a todos los hombres que vean porque, según he leído, no hay ni uno bueno en todo el telefilm. Y eso mola porque ya sabemos que todos , absolutamente todos los hombres lo único que deseamos es violar, degradar, subyugar y violentar a las mujeres. Yo hoy aún no lo he hecho pero tengo toda la tarde.

Han pasado a juicio una demanda del ministerio de igualdad ( ese en el que no se contratan hombres y donde una de las que mandan dice cositas así) contra una cadena de gimnasios por denigrar a la mujer en su publicidad ya que va en shorts. Y, mira tú, está de puta madre ese en el que unas mujeres se relamen de gusto al ver un obrero cachas de la construcción o aquel en el que ella le baja el calzoncillo sobre una barca en un paraíso. Alguien ha denunciado a la película 1917 porque no salen mujeres ni negros. Claro está, ya sabemos que en el frente europeo de la primera guerra mundial había muchas mujeres y muchos negros ( sale uno al final llevando una camilla). "Venga"- dirá el próximo directivo- "hagamos un biopic de los beatles pero pongamos un Ringo negro, un Lennon mujer, un Harrison gordo y Paul... bueno a Paul déjale como está".

Todo esto suena tremendamente loco pero,sinceramente, es lo que es. Y es así. Podemos pensar que ese grupo de gilipolleces que nos bombardean no nos afectan pero empiezan a aparecer resultados y resulta que hay un reality donde una pandilla de poco desarrollados intelectualmente pero físicamente interesantes ponen a prueba su amor y son las mujeres las que son infieles a sus parejas mientras ellos tienen miedo a lo que puedan decir o hacer rodeados de lagartas con prima contractual si logran llevarlos a la cama. Y ellas, cuando son cuestionadas, no se sienten culpables porque los hombres han engañado mucho históricamente. A ver si ahora voy a llevar yo los cuernos por lo que le hizo mi tatarabuelo a tu tatarabuela. Quizá es el fin de las relaciones.

Con ello lo único que quiero decir es que una mentira o una exageración nos está llevando a lugares incorrectos. Muy incorrectos. Tan incorrectos como de los que veníamos. Más de una mujer empieza a decir, en privado eso sí, que se niega a ser un ultraneomachota como le piden sus contemporáneas más gritonas.

Porque la gilipollez no tiene sexo ni ideología. A ver si la igualdad va a ser la desigualdad contraria.



ACLARACION A LO ANTERIOR:

Probablemente haya algo más en todo esto y lo que yo cuento solamente de soslayo pueda resumirse en la utilización infame que hacen demasiados medios para lanzar ideas que nos hacen sentir nada culpables con nuestros actos. Hay un anuncio de Audi en el que ella, Julieta moderna, abandona a su Romeo porque le sale del coño y porque tiene todo el derecho a sentirse libre aunque le deje abandonado como un puto perro. Así que se va, blasón en mano, poniendo su culo en el asiento de su flamante auto. Y el mensaje es precisamente ese: lo único que importa es tu culo.

Ese es un mensaje que cala profundamente en esta sociedad plagada de insatisfacciones y que necesita alimentar el victimismo hasta el odio por el contrario. y ese contrario puede ser España, los hombres, los ricos, Trump, el comunismo, la pareja que no es perfecta o los ganadores de los Grammy latinos.

Quizá, solo quizá, el feminismo excesivo sea uno de esos ejemplos pero sí que es cierto que, si buscamos, hay muchos más que llegan a límites irracionales en todos y cada uno de sus casos.

El origen es el alimento del ego, del propio egoísmo y de la falta de asunción de culpa personal que hace el ciudadano medio. Si la culpa de lo que nos pasa es exclusivamente responsabilidad de otro recibo un mensaje que me calma y que me hace asociar ese producto con mi tranquilidad.

Así que te venden coches, te ponen personajes en las películas y te bombardean con tu nula responsabilidad personal para reducir al mínimo tu empatía con los demás.

Y cuando nos lo creemos, si eso, nos volvemos gilipollas.

Y pasa lo de arriba.