En 1997, 4 años después de telonear a Radiohead, un grupo gallego que habia nacido como la respuesta de provincias a Los Ronaldos, se presentó con un tercer disco titulado "MANUAL PARA LOS FIELES" y resulta que con otras joyas como "DADNOS PREJUICIOS ( Egon Soda)" , "LA CANCION DE JUAN PERRO (Radio Futura)" o "DIRECTO 1991(Burning)" iba a situarse en mi lista de imprescindibles nacionales para siempre.
Las canciones y, en este caso los discos, pueden disponer de una calidad incontestable o no, pero en algunas listas ese valor tiene mucho que ver con la influencia que aquello ha originado sobre ti. A veces, casi de una forma parecida al amor de verdad, desaparecen las palabras que puedan expresarlo o razonarlo pero aquello tiene como resultado un estremecimiento de las entrañas que produce la clara determinación de haber un antes y un después al momento en el que apareció en tu vida.
A mi me sucedió con este disco. Y con el Alchemy, The Bends, Mayeútica o el Paris de Supertramp.
La semana pasada Ivan y Sole regrabaron "Te echaré tanto de Menos", que es parte de este disco.
De golpe me vi en aquel apartamento que compré en 1999 y al que fui en el año 2000, como un error informático. Jugábamos en la cama como si fuéramos adolescentes. Ella era blanca, delgada y deliciosa cuando quería, aunque tampoco lo quería demasiadas veces. Tenía un novio, lo reconozco, que no era yo. Siempre he sido mejor amante que titular por cuestiones de cumplir responsabilidades. Un día, mientras se vestía con la luz que entraba por aquel pequeño y alargado piso 11, la hice propietaria de la canción. Ella tenía 20 y nos volvimos a encontrar justo cuando cumplió 30. Ahora que se acerca a los 50 y yo ya los pasé, mandé un mensaje con la nueva versión. Me respondió diciendo más que lo que dicen las palabras porque eso son las correas invisibles que te atan a algunas personas.
Curiosamente aquel instante de la vida también llevaba implícito (no por aquella mujer) uno de los primeros instantes de rabia por lo que no pudo ser. Una especie de respuesta infantil ante una ruptura avisada que, para alguien a quien no le agrada perder ni a las canicas, jode. Así que decidi que "Tan Facil", con ese desdén que habita entre la nostalgia y el desprecio, era la canción perfecta para la vida de Picaflor de barrio idealizado en que me iba a convertir. ( Ya no tienes que jugar... podras venir y arrodillarte ante mis piernas y perdonarte será facil... ¿Donde has estado? Creo que salí a preguntar por tí)
Así que, como casi todos los de mi generación en algún instante, quise ser un superhéroe. Lo bueno de los supers es que tienes donde elegir y, curiosamente, cada uno puede optar. Hay quien quiere ser Superman y tenerlo todo. Hay quien quiere ser alguno de los malos pero yo, yo quería ser Batman. Anónimo, atormentado, solitario y justiciero. En la versión en español de la pelicula de batman usaron "Mi Matadero Clandestino"
Quizá es que, al final, simplemente me sentí como si viviera el viaje Sideral del Pequeño saltamontes ( cancion que cierra el disco y que es mejor la versión de estudio con el señor Reixa de fondo)
He escrito, al principio, que toda creación artistica está sujeta a dos valoraciones: la meramente cultural y lo que genera en tí. Con los años me fui apropiando de muchas de las canciones de este disco y es por ello por lo que, quizá, lo tengo ensalzado más allá de su realidad. Temas como Cancion para Pris, Mr Wah Wah o Fecha Caducada han aparecido en alguno de mis días. Por eso, en este caso, Manual para Los Fieles es un disco que me persigue. ¿Es bueno?. Mucho. Pero para mi, por todo lo anterior, es mejor.
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