Mal dia para buscar

12 de febrero de 2026

Almudena y el toro

Almudena siempre sintió un amor feroz por los animales. Un día, intentando demostrar al universo su razón, apostando por la bondad intrínseca de la creación, saltó a un ruedo una corrida televisada y se quedó quieta en medio porque en sus sueños el toro se acercaba, olisqueaba su buen corazón y se abrazaban. Esa cornada de 17 centímetros , junto con el golpe de la caída desde más de dos metros de altura, que es hasta donde alcanzó, la mató sin que se diera mucha cuenta.

Más o menos es lo que pasa cuando, a tus creencias firmes,  las arrolla la realidad.

Cada vez hay más y más personas poseídas por una idea que traen desde su casa. Nos hemos convertido en una sociedad de creyentes o quizá de seres necesitados de creer. Después de tomar parte por una creencia, se mantiene hasta que te empitona.

Que si los videojuegos hacen adolescentes asesinos. Que si el porno te da unas ganas locas de violar a la vecina. Que todos los inmigrantes son buenos o delincuentes. Que los de derechas matan negros y violan niños. Que los de izquierdas no se duchan. Que no existe la ocupación. Que hay seis familias rumanas esperando que vayas por el pan para ocuparte la casa. Conozco familias en las que los nietos reprenden a sus abuelos, que vivieron la guerra, diciéndoles lo que pasó realmente en la guerra. En un pueblecito de Canadá alguien se ha liado a tiros en un colegio pero dice la realidad que es una menor mujer trans en vez de un joven facha. Detienen a un grupo organizado de marroquíes en Almería que quedaban con varones a través de apps gays para reventarles a hostias. No eran jóvenes fascistas de zonas acomodadas de Madrid. Ayer, en una rueda de prensa para presentar una película le preguntaron al director el motivo por el que no aparecían personas racializadas y respondió que la película se basa en la Dinamarca de de 1750.. Por supuesto que existen cientos de ejemplos en el otro lado y que incluso hay quien, chalado perdido, tiene ansias de violar a tu prima después de creer que el porno es cierto. Pero el problema es cuando hay quien pone por delante de la realidad ese argumentario previo adquirido que no permite cuestionar. El problema es cuando alguien, infantil y terco, se empeña en negar realidades una y otra vez.

En ese caso solamente queda esperar la cornada. Directamente proporcional al sesgo previo.

Y tenemos dos extremos saltando a ruedos diferentes creyendo que cada uno de los toros les va a querer. Hay uros mejores y peores, más o menos violentos. De la misma forma hay personas que aciertan y se equivocan independientemente de su origen o ideologías, aunque no sé cuando llegamos a la conclusión que estaba de moda creer que sólo se equivocan los otros.

Así que te aviso que se puede abrazar a un toro, por supuesto. Eso sí: lleva tiempo, trabajo, cautela y no olvidar jamás que es un animal salvaje.

Porque la realidad es salvaje y no la materialización ideal de un constructo que te hacía sentir bien, jodido imbécil.

Recuerda a Almudena.

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