Mal dia para buscar

7 de febrero de 2026

Kitai o el ejemplo de venirse a menos ( en lo musical)

Esto es un ejemplo con pruebas de una metáfora bastante común. 

Hace 13 años me encontré con una maqueta que sonaba tal que así:


Así que como soy un tipo con querencia a perder horas de sueño leyendo y escuchando, me enganché a la versión acustica, que es una maravilla cantada. Esos chicos tenían fuerza y personalidad, que son, sobre todo la personalidad, algo muy dificil en encontrar. Dos años después tuve la sensación que lo dieron todo en una producción de esas que tienen ganas y dinero. Endurecieron su sonido y sacaron un Ep digno de mención. No fui el único que se fijó en ellos porque ficharon por una multinacional. Aflojaron un poco pero todavía tenían esa personalidad que era KITAI.


Les llevaron a Sonorama y les promocionaron. Había que convertirlo en rentable y firmaron con Sony. Como un café descafeinado alguien les convenció de hacer colaboraciones y mimetizarse con un escenario musical que no tenía que ser precisamente compatible con el camino que llevaban por detrás. Hicieron un concierto de 24horas y recordaban a esos músicos bipolares que hacen una cosa en el estudio y otra para divertirse. Sacaron un disco tremendamente pop, quizá pueril, con algun resquicio salvable ( en comparación con lo que se suponia que iban a ser). Lo vamos a explicar perfectamente con la canción Todo Me da Igual.

Esa misma canción la defendieron en directo con Sexy Zebras, que es otro ejemplo de lo que intento contar


Y después de aquello, unos meses de silencio. El cantante, con su origen de la europa del este ( por si teníais curiosidad), se pira más cansado de Skywalker de Buenas Noches Rose. Y vuelven, muertos en vida por ahora ( y a mi gusto), con una chica haciendo de malota al frente sonando como una mezcla de Maneskin, Seven Nation Army y muchas cosas más, pero tremendamente impersonal. Lo ejemplifico con las mismisima canción.


Y, sinceramente, no sé si venderán más, si harán más conciertos, si les intentará copiar el copiador por excelencia que es Leiva o si la vida les va a proporcionar una felicidad en forma de espejismo que les ratifique en haber optado por la direccion correcta. Sin embargo, para mi, es un ejemplo de cómo algo que podía ser, no es. Cómo, cuando una compañia te dice por donde ir y cómo sonar, dejas de sonar a verdad, dejas de ser Kitai.

Pd: otros ejemplos claros: Niña Polaca ( que ahora es ñoña polaca), Sexy Zebras ( que siguen sonando bien pero son otro grupo a cuando eran los Red Hot Chili Peppers patrios). Más fácil: Fito ( el malo) o Sabina ( diferenciandolo en antes y despues del Mentiras Piadosas)

La pregunta es sencilla: ¿Hasta qué punto alguien debe de hacer lo que se supone que debe en vez de dejarse llevar por lo que le apasiona?. Ni siquiera es eso porque en muchas otras facetas ni siquiera ha de ser apasionante. El valor de las cosas hemos jugado a cuantificarlo, yo el primero. Sin embargo no ha de ser así aunque a nadie le gusta arrastrarse por escenarios en bares a cambio de las copas. A veces también quieres un conciertazo o una buena nómina. Es muy difícil venderse solamente lo justo para seguir. En una escena le dice un perdedor a otro: "Vamos en un barco fantasma. Morirás siendo un puto espectador, un cura en el altar de tu propio ego. Tengo un sueño en el que todos mis amigos son más ricos que yo"

Supongo que esta historia, como muchas otras, tienen que ver con todas esas cosas que aceptamos o no, en un determinado momento en el que no nos damos cuenta, y nos marcan.

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