Mal dia para buscar

13 de febrero de 2026

Arte ametrallado por algoritmos.

Aunque es una obviedad debemos de recordar que el gran flujo de dinero del siglo XXI, al menos para los mortales, está en internet. Nos han convencido a base de ejemplos parecidos a libros de autoayuda que cualquier soplagaitas es capaz de amasar una fortuna sentado en su casa haciendo monerías delante de una cámara. Al menos, hasta ahora, es lo que ha venido pasando. Rimembah, que es uno de esos creadores de contenido que hace de sus vídeos productos de calidad más que aceptable y bien guionizados, lo explica perfectamente en el que hace sobre Machinima. Explica que durante muchos años se pagaba a los "creadores" por el número de visitas independientemente de la calidad, la duración y el producto en si mismo. "Eso nos llevó a hacer muchos vídeos de 10 segundos, porque así entraban más visitas". Si te fijas en youtube hay muchísimos videos de 8 minutos porque es el tiempo en el que empiezan a pagar ahora, que no antes. Afortunadamente hay excepciones.

No es algo exclusivo de Youtube. En Spotify hay especialistas de saltarse las normas. Hace unos años salió a la luz un "creador" (no encuentro la noticia) que se había hecho rico a base de hacer canciones de mierda con nombres que la gente busca en Spotify. Canción de Marta. Canción de mierda. Canción de amor. Eso hace que quien entra en la plataforma las busque y las reproduzca. Da lo mismo que sean un melón porque ya hay un puntito más en el contador de la máquina. Al fin y al cabo las máquinas no son capaces de valorar la calidad pero sí son buenas con las matemáticas.

Hace muchos años alguien me dijo que cómo podría conseguir más visitas en un blog y le puse un ejemplo. El día siguiente hice un post horrible pero que se titulaba "muerdo pollas y luego las escupo". Quince mil visitas tuve, que era mucho para entonces.


Que somos una sociedad empeñada en buscar el fallo para aprovecharse de ello en vez de hacer el mejor producto hace años que lo sabemos. Unos padres denunciaron al profesor por suspender al hijo. Las normas eran entregar el trabajo antes de una fecha y el niño lo entregó, pero en blanco. ¿Cuales eran las normas?- dijeron en su defensa.

El Clickbait ha existido siempre. Es el título de la película o el trailer. Es la miniatura que ves o el titular de la noticia. Incluso es, cuando ya te lo hacen sin ningún pudor, el "pulsa aquí".

Como es lógico y extensible a la vida en general, la cuantificación se puede utilizar como representación de la calidad. Por mucho que sea incorrecto hay quien necesita que sea así. "Soy el mejor _____ porque soy al que más le pagan".  Bonnie Blue se acostó con mil hombres en doce horas. Visto así es la mejor amante, pero a mi que no me busque. La tecnología no entiende de calidad o, como buen reflejo de lo que somos, se empeña en cuantificarlo todo para sacar conclusiones casi siempre erróneas.

El problema no es todo esto sino que quien viene por detrás, pongamos con capacidad y arte, siempre busca una forma de ser reconocido. Cualquiera que se dedique al arte también quiere sus quince minutos de fama, como dijo Warhol. Quieres que te paguen por tus discos, tus cuadros o tus textos. Yo sería un tipo inmensamente feliz viviendo de escribir desde una casa alejada de todo, de esas que vas por la carretera y te preguntas quien puñetas vive allí, con buena conexión, calefacción y bañera. Tengo la suerte de haber conocido varias fases de la cultura contemporánea. He vivido cuando queríamos ser el tipo listo que ganaba en "el tiempo es oro", luego quisimos ser el que se llevaba el escaparate final en "el precio justo", vi cómo los hermanos pequeños de mis compañeros soñaban con ser futbolistas y he vendido muchos ordenadores con la que padres se endeudaban para apostar por la carrera del hijo youtuber. En realidad hay una parte de recibir esa cuantificación y , de la misma forma que hacen gorgoritos porque es el motivo por el que les escogen en los talent shows, los seres humanos imitan lo que consideran que deben de hacer para llegar a algún sitio. Así que el problema no es que no haya calidad sino que se está enseñando o demostrando que la calidad es muy poco importante en cuestiones de "creación". Mucho más cuando quien decide si vale o no es algo que funciona a golpe de click. Supongo que es por eso por lo que hay, por decisión propia, más "creadoras" de contenido en bikini que vestidas como una persona normal. Hay mucha medio tonta y medio tetas que gana más dinero con una barbaridad que con un argumento elaborado. Los algoritmos están matando muchas cosas pero una de las más ametralladas es la capacidad de que alguien cree algo nuevo y, además, sea valorado.

Llevamos varias generaciones buscando el éxito con los parámetros que han visto como mejor considerados. Ninguno es el arte como tal.

Cuando ese arte, la capacidad de estremecer, la posibilidad de sorprenderte o si los medios para poder desarrollarte son valorados por un contador a pie de página, nuestro final artístico está cerca.

O es eso o que me estoy haciendo muy viejo. 

Hoy es viernes trece. Mañana San Valentin. Puedes matar a alguien y ya tendrás tiempo después de abrazar su cadáver aún caliente.


Pd: remember "la democratización de las artes"

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