Mal dia para buscar

23 de enero de 2013

Mega y los ladrones

El gordo ese que se hizo rico a base de dejar que la gente utilizara cierta infraestructura para piratear todo lo que pudiera (y que algunos lo llamaron "cultura libre") ha cogido parte de su tremenda fortuna para lanzar un nuevo portal que es básicamente lo mismo pero con la estrategia legal de que las contraseñas son de cada usuario, motivo por el cual se supone que cada uno se responsabiliza de lo que sube a ese lugar casi angelical que se denomina "la nube" y no es más que un conjunto de ordenadores que se quedan tus fotos, tus películas y tus cosillas por si se les ocurre la manera de comerciar con ellas. Más o menos como facebook pero con copyright, como dropbox pero a lo bestia, como google drive o skydrive pero con unas supuestas malas intenciones.

Lo curioso de todo esto es que todos aquellos que jamás se van a gastar ni un euro en cultura de la manera convencional ya se han hecho una cuenta premium por lo que pudiera pasar, engordando las cuentas del tipo en cuestión que tiene, entre otros triunfos, haber sido el nº1 mundial en el counter strike online (siendo un cheater, según cuentan). (cheater=tramposo)

Y han llegado a saturar de peticiones, con sus correspondientes pagos bancarios, el servidor

Personalmente me resulta un ejemplo de la hipocresía humana pero, al comentarlo, sufrí este momento casi irrisorio:

Así que me tuve que callar.

22 de enero de 2013

Be yourself

SOMEONE FALLS TO PIECES / SLEEPING ALL ALONE, SOMEONE KILLS THE PAIN / SPINNING IN THE SILENCE / SHE FINALLY DRIFTS AWAY / SOMEONE GETS EXCITED IN  A CHAPEL YARD / AND CATCHES A BOQUET / ANOTHER LAYS A DOZEN / WHITE ROSES ON A GRAVE  / AND TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO / TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO

SOMEONE FINDS SALVATION IN EVERYONE / ANOTHER ONLY PAIN / SOMEONE TRIES / TO HIDE HIMSELF / DOWN INSIDE HIMSELF HE PRAYS / SOMEONE SWEARS HIS TRUE / LOVE UNTIL THE END OF TIME / ANOTHER RUNS AWAY / SEPARATE OR UNITED / HEALTHY OR INSANE

AND TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO / TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO/ TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO / TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO

EVEN WHEN YOU´VE PAID ENOUGH /BEEN PUT UPON OR BEEN HELD UP / WITH EVERY SINGLE MEMORY OF  / THE GOOD OR BAD, FACES OF LUCK / DON´T LOSE ANY SLEEP TONIGHT / I´M SURE EVERYTHING WILL END UP ALRIGHT / YOU MAY WIN OR LOSE

BUT TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO, EH / TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO / TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO, EH / TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO / AND TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN  / TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN  / TO BE YOURSELF IS ALL THAT YOU CAN DO

Audioslave. 2005.

21 de enero de 2013

Tú no puedes encajar la verdad

"¡Tú no puedes encajar la verdad!" - le gritaba un grandísimo Jack Nicholson a Tom Cruise en el interrogatorio final de Algunos Hombres Buenos. Lo decía con la absoluta certeza de que la verdad, como un componente global y completo, blanco y puro, exacto y textual, tiene siempre componentes que, en este mundo de meritorios (que no de merecedores) lo convierten en algo gris. "Dime que me vas a querer siempre" es lo mismo que pedir que mientas porque algún día, después de que te haya castigado con el peso de su pierna sobre la tuya, lo único que deseas es dormir solo de la misma forma que alguna noche quieres vicio y ella besos. Hay momentos en los que sonries en una visita a sus amigos en vez de jugar, como un adolescente con demasiados años, a un videojuego. La verdad, como la sinceridad, se compone de la parte de certeza que nos resulta incómodamente gratuita.

Sin embargo en este hipócrita escenario en el que la verdad se supone que se acepta por dolorosa que sea (pero se castiga cuando es dolorosa) asistimos a puestas en escena políticas en las que se gritan palabras como justicia, responsabilidades y verdad de una forma tan elocuente que, para algunos, no suponen más que una liberación en vez de una amenaza.

Y la verdad, por su propia definición, es siempre una amenaza.

La semana pasada el gobierno argelino, en vez de sentarse a charlar amigablemente sobre el motivo por el que un grupo de terroristas se habían atrincherado en una planta de gas con unos cuantos rehenes extranjeros (que son los que cuentan) para ver si podían llegar a una solución, lanzaron unas cuantas bombas llevándose por delante casi todo lo que pudieron y zanjando la crisis en un par de días. Recordé un libro que subtitula "¿Por qué vendemos democracia a cambio de seguridad?" y que responde a todos esos que, en medio de una cerveza, proclaman la falta de valentía de los jueces y los políticos, los empresarios y los policias... "esto lo arreglo yo con un buen par de hostias". Lo que se les olvida es el hipotético caso en que las hostias se las den a ellos y les encanta gritar, cuando las cosas no salen como debieran, que aquel gobierno, aquel novio o aquel supermercado, les engañó ocultando la verdad.

La verdad, en el siglo XXI, empieza a ser un componente de confianza. Importa más que lo hagas que cómo lo hagas. A los muchachos de las olimpiadas de Londres se les olvida añadir, dentro de la verdad, los sobornos para conseguir aquellos juegos y , sin embargo, se sienten orgullosos de haberlos organizado. A los organizadores de los viajes de alcohol y vicio se les llena la boca con el sol y las playas de Salou, con las grandezas culturales de los festivales de música moderna de la España contemporánea. A mi se me olvida, lo reconozco, la redondez de algun culo al describir a alguna amiga porque sé que si añado ese componente de la realidad la verdad no me hará precisamente libre y es más que probable que la verdad termine siendo un castigo mucho más que una liberación, por mucho que nunca haya estado en mi mano.

"¿Eres tú John Wayne o lo soy yo?"- admitió el recluta bufón, el mismo que fue premiado por admitir la verdad cuando aseguró que no creía en la virgen María. En la vida real admitir verdades, acertadas o no, no tiene ningún premio.

Reconozcámoslo: la verdad se ha convertido en un arma en contra de quien la ejercita. Si apareciera el lider del gobierno, el rey, dos jueces o el señor de la oposición admitiendo un error basado en una verdad, los lobos del enemigo se lanzarían como bestias salvajes a la yugular con el fin de despedazarlo. Si no aprendimos a agradecer la verdad y a perdonar los errores es complicado que alguien pueda valorar las ventajas de funcionar con valores absolutos que nunca van a ser recompensados.

"Soy un cabrón, un corrupto. Lo admito. Me he lucrado y estoy dispuesto a cumplir la pena. Aquí está el dinero que me llevé." ¿Votaríamos a ese político?

"Lo reconozco. Te engañé. No me di cuenta de todo lo que te quise" Nunca más volví a saber de ella. (es un ejemplo novelado). Tengo más de un conocido/a, engañador/a sexual profesional, que repite continuamente lo mucho que ama a su mujer/esposo y lleva varios años de matrimonio feliz.

Dime ahora para qué vale la verdad hoy en día por mucho que algunos, en sus atriles y en sus alcobas, la pidan como un valor absoluto o como un eslogan de un mal anuncio publicitario de esos que tienen un asterisco que puntualiza lo que te encantaría creer que es cierto.

Pd: La verdad no es lo cierto, es la creencia.


18 de enero de 2013

Los retos imposibles, la culpa y la balanza

Hace bastantes años conocí a una chica de cuerpo escultural y amplia sonrisa. Me invitó a ir a la playa y recuerdo una erección adolescente en el momento aquel que se sumergió en el agua, se quitó la parte de arriba del bikini y me abrazó con sus redondos y turgentes pechos. Después, secándose ella sobre la arena y quemándome la espalda yo, me propuso ir a tomar algo. Acepté con la condición de pasar por casa a cambiarnos de ropa. "Por supuesto"- me dijo con aquella sonrisa. Al llegar a casa yo me apropié de la ducha y me llevé mi muda. Mientras el vapor iba apropiándose de todo la puerta se abrió y ella se desnudó completamente para acercarse a mi lado. Me besó con cuidado y me dijo al oido: "¿donde tienes los análisis de sida y venéreas de esta semana?". Me quedé quieto. "No los tengo. Mucho menos de esta semana"- respondí. "Nunca pensé en copular esta semana"- añadí. "Lo que tengo son condones en la mesilla de la cama"- completé con una sonrisa pícara. "Veo que no sabes lo que puede pasar"- me dijo frontándose. "Ya, pero no me hago análisis semanalmente... tampoco tengo relaciones semanalmente...bueno, ni mensualmente... a veces ni semestralmente..."- dije mientras descubrí que aquello no podía salir como mis hormonas deseaban. "Es una pena"- me dijo casi a la vez en la que yo salí de la ducha y ella se quedó allí, gastándo mi gel.

No he de confirmar, por lógica, que jamás volvió a darse aquella situación aunque puedo certificar que estaba sanísimo.

En realidad ese no es más que un ejemplo novelado de todas esas veces en las que se ponen barreras tan altas que es imposible franquearlas. Una empresa que pide una persona de menos de 25 años con carrera y cinco de experiencia a la par que el control absoluto de varios idiomas está haciendo lo mismo. No es una exigencia, es una imposibilidad.

Nuestras exigencias, muchas veces, nos eximen de admitir que, en realidad, no queremos que sucedan ciertas cosas. Estoy convencido que ella, en algún momento de reflexión, afirmará que estuvo segura de querer llegar a más en aquel momento pero si me ciño a la realidad lo cierto es que puso un listón imposible que dejó la culpa en mi lado de la balanza. Eso, en realidad, es una manera hipócrita de decir que no.

Porque decir que no es de mal gusto y, además, te carga de culpa. Pedir lo imposible es una forma de poder afirmar que no fui yo, fuiste tú. Es una manera de dejar, como un gobierno autonómico, la culpa en el tejado del contrario. Es una forma de publicitar tu bondad y reconocer las flaquezas del contrario. Es una manera de ser un cabrón.

No tiene por qué pasar sólo en las alcobas y en las duchas. Pasa en las selecciones de personal y en las condiciones laborales de los comerciales. Pasa en las apuestas de los padres sobre los logros de sus hijos y pasa en la cantidad de goles que meten los delanteros despedidos y los entrenadores cesados. Pasa en las relaciones en las que uno dice estar dispuesto a todo si le llevan la cabeza de la luna en una bandeja junto con el desayuno (recordemos La Fábula de Alfredo) . Pasa en alguna pantalla del Angry Birds y más de una reunión social de antiguos alumnos. Pasa cuando tu trabajo no avanza y alguien te dice que el problema es que no has hecho un estudio de mercado ponderado.

Pasa en todas esas ocasiones en las que el reto roza lo imposible, te aseguran que es sencillo y te sientes un tremendo gilipollas.

A veces, lo admito, se da a la inversa.

Bunbury lo llamó el club de los imposibles.

17 de enero de 2013

Sobrecogedor: definición alternativa



sobrecogedor, ra.
1. adj. Que sobrecoge.
2. m. ant. recaudador.


Supongo que, en argot político, se podría decir que SOBRECOGEDOR es el que recoge un sobre. Esa es la definición alternativa.

16 de enero de 2013

El alfabeto de las toolbars

Hace un mes decidimos, en nuestro taller, anotar las diferentes toolbars que, por error u omisión, nos encontramos instaladas en los navegadores de nuestros clientes. Hicimos una pequeña lista:

A: ask toolbar / adviva toolbar / alot toolbar
B: babylon toolbar / burstmedia toolbar / bubblers toolbar
C: conduit engine / chameleon toolbar / casalemedia toolbar / clarotoolbar / clarosearch / coremetrics
D: delio toolbar / discover usa toolbar / driversearch toolbar / doubleD toolbar / dvdvideosoft toolbar
E: eorezo / euskalbar
F: facemoods toolbar / funmoods toolbar / fissa / fastalidas toolbar / finderbar
G: guffins toolbar / goofull toolbar
H: hitbox toolbar
I: inminent toolbar / IMVU toolbar / intershare esp toolbar / iliVid toolbar / incrediblibar
J: jettoolbar
K: kiwee toolbar / kreapixel
L: linkury smartbar
M: mediaplex toolbar / mediaplus toolbar / MP·.es toolbar / Mediamule toolbar / malavida / midicair
N: neobux toolbar / nomada Q toolbar
O: Offerbox / oovoo
P: pdf creator bar
Q: quick launch toolbar
R: radio toolbar
S: sweetim / search toolbar / softonic toolbar / Sharewarepro toolbar / scoccer inferno / statcounter / scummtoolbar
T: tradedoubler toolbar / toolbar cleaner
U: uptoDown toolbar
V: Vivid toolbar
W: widgi toolbar / webtrends live / whitesmoke toolbar
X: xcode toolbar
Y: yontoo layers
Z: Zango toolbar / zedo toolbar / Zynga toolbar

Se aceptan incorporaciones.

Lo curioso de todo esto es que todas estas cosillas entran cuando el usuario, en un alarde de falta de capacidad de lectura, acepta la instalación de las mismas. Así que podemos admitir sin ningún lugar a dudas que el 99% de los problemas de los equipos informáticos se deben a la aceptación absurda de programas de los que desconocemos su uso. Siempre lo explico igual cuando me preguntan el motivo por el que su antivirus no les ha bloqueado dicha instalación: "Imaginemos que el antivirus es una puerta blindada en tu casa. No deja que los ladrones entren. Puede ser débil, como un antivirus gratuito, o fuerte ,como un internet security de esos que convierten tu equipo en una lenta caja blindada. Sin embargo llaman a la puerta y tú, que no sabes quien es, la abres y la dejas abierta. Después te sorprendes cuando te han robado el candelabro de la abuela y llamas enfadado al tipo que te puso la puerta."

Programas para revisar si tienes alguna de estas (aparte de ver el explorador o quitarles de "agregar o quitar programas"):
spybot 1.6.2
malwarebytes

14 de enero de 2013

Medianeras

Existe un tipo de cine que se escapa del común de los humanos. Es ese espacio entre el silencio y la reflexión al que nos da pánico acercarnos y, también, es ese lugar al que casi nunca somos capaces de llegar solos con la excusa de lo triste que resula ver cine en soledad o con la consideracion contemporánea de que el arte es un cúmulo de divertimentos. Conozco a más de una persona que jamás se sentaría delante de una cinta sin efectos especiales a no ser que alguien le obligara con unas esposas o alguna promesa posterior de dificil cumplimiento. Este corto es uno de esos casos y, sin embargo, verlo con el silencio y el detenimiento adecuado puede revolverte y alegrarte cuando descubres que ha conectado con esa parte de ti que no te gusta mirar.

Por supuesto. Hay un largo para este corto. Y se llama igual: MEDIANERAS.

28 minutos dignos de ver.

12 de enero de 2013

Nadie es capaz de verse la espalda.

Cuentan que una de las cuchilladas con las que se suicidó Manuel Mota le atravesó completamente hasta dejar ensangrentada una mochila que llevaba a la espalda

También cuentan que el niño que fue atropellado por la cabalgata de reyes se escapó de la mano protectora de su madre para alcanzar un caramelo mal tirado.

Ambas son historias dramáticas y dolorosas, tremendamente injustas si se acepta la existencia de un Dios bondadoso. No lo son más que los dramas que acarreas con tu historia ni con los fatídicos acontecimientos que te va a deparar el futuro, que también estará salpicado de luces y de sonrisas, de orgasmos y de chistes. La buena noticia es que el cerebro humano, como un filtro osmótico de la verdad, tiende a quedarse con lo bueno. Se queda con lo que te recuerda su cuerpo encima del tuyo y con lo que te trae a la cabeza la noche en que llegasteis tarde y no podías parar de reir.

Toda la enorme consecución de titulares llenos de dramas y conversaciones llenas de victimismo pueblan los periódicos como las pirañas los ríos del norte de Africa, dejando a un lado la vida de verdad. Casi como si fuera el principio de indeterminación de Heisenberg es absolutamente imposible dar una lectura real de nada porque el instrumento de lectura altera las variables del entorno y la prensa siempre da una visión interesada de la verdad que ataca a la exclamación y al fatalismo. Mi psicólogo dice que "nadie ha sido nunca capaz de verse la espalda" y eso explica la capacidad mística que tenemos de dar consejos y no ser capaces de solucionar nuestros pequeños conflictos porque somos parte del problema. "La terapia"- me dice intentando que no la abandone- "es una manera de tratar de verte desde fuera para poder encontrar las soluciones más sencillas". Supongo que es una especie de navaja de Ockham, una obviedad muy dificil de llevar a cabo de manera contínua.

En realidad por cada suicidio hay cientos de golpes de amor a diario. Por cada niño injustamente muerto de manera accidental hay miles de noches de sexo. Por cada político corrupto hay toneladas de chistes y por cada día que no te puedes ver la espalda hay un amigo.

Claro que eso no es noticia ni te da un escalofrío que te recorra desde el cuello hasta donde empieza el culo. La espalda, dicen que se llama. La que no te ves.

Me compré un espejo y abandoné la terapia.

11 de enero de 2013

19 virtual-16 presencial

Seis millones de españoles están conectados de una u otra forma a la red las 24 horas del día.

Eso no sería una noticia si no resultara que se  ha puesto encima de la mesa el dato que afirma que nos relacionamos con una media de 19 personas virtuales y 16 presenciales a lo largo de una jornada. Eso es un dato triste, casi como descubrir que la gente ha dejado de ir al cine o que se venden más lectores de libros electrónicos (e-readers para los freaks)  que libros electrónicos. Conozco a gente que es capaz de mantener una moderna y lustrosa vida social virtual mientras se pasan las horas en calzoncillos y sorbiendo de refrescos con ruido a la vez que van incrementando su ego a base de amigos en facebook y "me gustas" o retuits a las tonterias que se convierten en visitas a  los tumblr que afirman que son sesudos blogs pero, en realidad, tienen chistes de "cacaculopedopis", que son los que funcionan siempre, como el de la diferencia entre un urólogo y un ginecólogo, que es el olor del dedo.

En realidad  internet se ha convertido, en una de sus facetas, en el refugio social donde alguno encuentra todas aquellas cosas que, por una u otra razón, la vida real no le proporciona o no se atreve a probar por miedo o por autocompasión. Las relaciones personales tienen sus componentes, como piezas de lego que cada uno va conformando. Tienen el complemento a las necesidades que podemos llegar a sentir, tienen el afecto y la intimidad, tienen la pasión y el intercambio, tienen, incluso, la estúpida banalidad del regodeo sobre las anécdotas cotidianas. Buscarlos en un mundo 2.0 no tiene por qué ser malo pero  todas esas personas que se quedan en su casa buscando amigos o caminan pensando que el whatsapp es más importante que lo que se les puede cruzar por delante se olvidan que nuestros padres, nuestros abuelos e incluso un pequeño grupo de neanderthales formaron sociedades gracias a la relación presencial entre humanos. El sexo virtual no produce embarazos y se acaba con un click.

Hay una acción que empieza a ser común y que resulta altamente desagradable: que dejen de hablar contigo porque un mensaje en su teléfono es mucho más importante que tú. ¿No te das cuenta, imbécil, que yo estoy ahí delante?. Pues no, parece que los mensajes 2.0 han de ser respondidos de forma inmediata, como si la interconexión tuviera asociado el gen de la inmediatez. Hay días en los que (tú también) he mandado un whatsapp al otro lado de la mesa para que prestaran la atención apropiada. Yo he chateado con mi sobrina en la cena de nochebuena.

Las personas 2.0 no son más importantes que las que están a tu lado. Triste es que ya sean más y más triste que sigas pensando que son más importantes que las que se han tomado la molestia de intentar verte, incluyendo ese elemento desestabilizador que empieza a ser la comunicación no verbal. Y no me refiero a emoticonos.

Si el comercio virtual va matando poco a poco a las luces de las pequeñas tiendas que añoras cuando sales a la calle te pido que pienses si quieres poder seguir quedando con gente cuando, en medio de una conversación, vibra tu teléfono.

8 de enero de 2013

Zombies de la Wikipedia

He de reconocer que mi padre era un control freak no diagnosticado. Dejaba notas explícitas, mucho más claras y menos políglotas que las ilustraciones del Ikea, para el encendido y apagado correcto de la caldera e incluso, sin tener ningún miramiento por la seguridad de casa, escribía perfectamente la manera de quitar la alarma en cinco pasos. Junto a los mandos de la televisión existía un resumen para encontrar el canal adecuado y he de reconocer que dejó instrucciones precisas en un word, realizado con macros e hipervínculos, para los pasos a seguir en el momento de su fallecimiento. En más de una ocasión acceder al domicilio familiar en periodo vacacional no era una aventura sino una jinkana (que es eso de ir siguiendo las pistas escritas hasta llegar al tesoro).

Una de las cosas en las que los psicólogos del mundo están embarcados es en la diferente forma de pensar que tienen aquellas personas que consideran que más de un dato no hace falta retenerlo porque está en internet. Dicen que cuando se vive continuamente manteniendo una conversación 1.0 (con quien te estás tomando un vino) respondiendo a otra conversación 2.0 (con quien hablas por whatsapp) e incluso soportando un twitt y dos o tres retuits lo que se hace es fomentar un tipo de razonamiento paralelo en vez de lineal, que es como se hacía antes. Probablemente sucede con la información lo que le pasó a nuestra generación con las raíces cuadradas: que la calculadora mató la capacidad de cálculo del homo sapiens.

Un grupo de estudiantes de Vitoria ha decidido resumir El Quijote en 74 twits. Ya no hace falta ver la peli para hacer un trabajo sobre el libro, ahora te lees 140*74=10360 caracteres (menos de una página). Supongo que con eso lo que se pierden son los detalles e incluso la maravillosa sensación de descubrimiento que tiene eso de aprender con el tiempo.

Sin embargo el ser humano, que tiene esa capacidad evolutiva tan maravillosa, va desarrollando áreas cerebrales en detrimento de otras. A mayor dependencia de aparatos informáticos, mayor disfuncion de la memoria. En Matrix no se valoraba saber karate porque llamabas por teléfono al operador y te enviaba un sms para convertirte en el mismísimo Bruce Lee. Supongo que eso pasa con ese desprecio enorme por todas las cosas que nos invitaron a memorizar. Las señoras llaman a los concurso de televisión con sus hijos enganchados a la wikipedia para no tener que buscar que Napoleón nació en Ajaccio, Córcega. "La generación del disco duro" llaman a los que nacieron con internet debajo del brazo. "El efecto Google" es eso de negarse a memorizar nada partiendo de la premisa, electricamente sostenida, que habrá una wifi o una conexión de datos funcionando en el momento en el que lo necesitemos.

Todo ello repercute en que las experiencias modernas se convierten en breves porque se ha reducido el tiempo de espera y esfuerzo para lograr la base de la información. Todo ello nos lleva, quizá, hacia una especie de Homo Link multiconectado que ha cambiado su capacidad de retentiva por un algoritmo de búsqueda.

Cuando hablan de los trenes de alta velocidad lo explican diciendo que únicamente benefician a la ciudad de origen y a la de destino pero condenan al ostracismo a todos esos lugares intermedios en donde no para. En una sociedad que se va orientando hacia el dato final sin ningún aprecio sobre el camino para lograrlo o incluso contar con él en la base de datos que tenemos dentro es probable que nos produzca una dependencia parecida a los gritos de pavor que tiene mi sobrina cuando se queda sin cobertura de datos.

Skynet no es una máquina inteligente, es un servidor lleno de datos.

Lo primero que hace es darnos el caramelo de los resultados, después nos impide a vivir el maravilloso proceso del aprendizaje y después, controlará el mundo tras convertirnos en zombies de la wikipedia.

Aunque supongo que simplemente desarrollaremos otras funciones cerebrales.

...Voy a buscarlo en google.

7 de enero de 2013

La tecnología que nos merecemos.

Del 22 al 29 de diciembre se han descargado 30 millones de veces el angry birds y el 25 de diciembre, que es cuando la inmensa mayoría abre sus regalos, se descargaron 20 millones de apps por hora. Así que ya está, ya tienes una tablet. ¿Y ahora qué?. Hay que reconocer que lo de tirar cerdos con el dedo es divertido y que se pasea por el facebook con una agilidad pasmosa. Algunos, con aplicaciones como Pulse o como Flipboard, lo utilizarán para no tener que pedir prestado el periódico en la barra del bar y otros, como si fueran de esos que se compran un deportivo para que les miren en los semáforos, lo sacarán en medio del aeropuerto poniendo cara de interesantes mientras el corrector ortográfico les impide escribir con una mínima agilidad.

Yo tengo una tablet, supuestamente de las caras, desde hace tiempo. Hace 30 años que uso un ordenador a diario y, por cosas del destino y del trabajo geek que me caracteriza, lo he usado todo. Tengo una conclusión: la tecnología moderna es una basura y las tablets, paradigma de la modernidad, uno de sus exponentes más claros.

Sin embargo ha sido el regalo de las navidades y es una de las pocas cosas que mantenienen las estadísticas del consumo de tecnología en pie donde comprar un ordenador de verdad, un ultrabook o un portátil convencional se ha convertido en un lujo de ricos. El cliente que se compraba un ordenador de 1000€ que le duraba 8 años a pleno rendimiento pasó a comprarse un portátil que arrastró hasta los 5 años de vida y ahora se compró una tablet (probablemente de menos de 200€) que va a descubrir en verano que vale para poquito.

Los gurús de la tecnología, que son una banda de soplagaitas que matan al pc todos los años, siguen pensando que Apple va por delante en algo y tienen poluciones nocturnas pensando en Kinect, están convencidos que el 2013 será el año de la explosión de las pantallas táctiles, la informática gestual, los móviles con pantallas de 5 pulgadas y la computación en "la nube". Probablemente estén en lo cierto por mucho que facebook se haya convertido en un lugar caótico y enfermizo que se muere a golpe de spammer (me refiero a esos amigos que ponen diez o doce cosas cada vez que se conectan). Probablemente algunos de esos inventos que nos resultaron brutales terremotos tecnológicos se han convertido en algo parecido a la intromisión contínua del demonio que es el Whatsapp (18millones de mensajes el día de año nuevo).

La tecnología ha pasado de hacer que tengamos una sola máquina que lo hacía todo (y que apagábamos de vez en cuando) a una colección de gadgets que siempre están vibrando y que creemos necesitar.

Una tablet es un dispositivo que permite leer el correo, escribir documentos de manera rudimentaria, leer noticias y tener una mascota virtual (estoy aburrido que que me pregunten por el Pou, que es un tamagochi 2.0). Puedes bajarte las series de televisión en tu ordenador de verdad y verlas en la cama en vez de hacer efectivo el sacrosanto deber del matrimonio (o "arrejuntamiento"). Puedes llevar música e incluso, en un alarde tecnológico, conectarlo a tu lustrosa televisión de plasma por el HDMI. En realidad la mayoría de los humanos no usan la tecnología para nada más y estos aparatitos compensan su falta de potencia con un exceso de glamour directamente proporcional a los restos de huellas en las pantallas.

Creo que la tecnología de verdad, esa que nos daba más y más potencia, se ha muerto porque la crisis nos impide seguir a su ritmo y porque el marketing te hizo creer que aquello era mucho mejor que el ordenador que te compraste con lo que te sobró de la hipoteca de la casa que no sabes, ahora, si vas a poder pagar. Es cierto que se llegó a la luna con mucha menos potencia que la que desparramas con el envío de una foto por el Line y que no somos capaces de valorar lo mucho que tiene de mágico que recibas una foto de su pezón (acompañada de sus mejores deseos) justo en el momento en el que te dispones a dormir pero eso también se podía hacer hace diez años. Claro que aquello era de freaks y ahora es tremendamente cool, casi como ser un fashion victim de los que seleccionan en el APM.

Las tablets son una basura, pero molan.

La sociedad, en general, también es una basura. Tenemos la tecnología que nos merecemos.

4 de enero de 2013

La pasión inútil en guardar para mañana

Félix de Azúa contaba que el proceso de enamoramiento consiste, básicamente, en encontrar en el otro algo que te gusta y que deseas tener para ti por lo que se inicia un proceso de intercambio. El problema está en que, una vez pasado el tiempo, esa persona se ha convertido en lo que tú eras antes y tú en lo que era esa persona y, por lógica, os repudiais. Es una visión tremendamente catastrófica pero resulta ser un silogismo correctamente construido.

Por otra parte algunos, que se disfrazan de sociólogos, establecen los 12 puntos básicos que hacen que las relaciones duren. Hablan de pensar positivamente y de compartir actividades. Hablan, como si se sonrojaran con el trasluz de la aureola de un pezón, de tener pasión y de sentirse feliz como si fuera algo sencillo y automático que se lograra con la mera intención. También es casi un silogismo y resulta pueril como un propósito de principio de año.

Las relaciones, me da igual que sean afectivas, sexuales, laborales o coyunturales, son parte del gran misterio de este mundo superpoblado en el que vivimos a lo largo del siglo XXI. Un padre chino, cansado de que su hijo de 23 años haga más caso a ciberespacio que a la familia, ha contratado un sicario virtual para que acabe con los personajes que tenga en el World of Wordcraft. Una madre americana ha establecido las 18 reglas básicas para que su hijo tenga teléfono móvil. Los dos son modos de relacionarse. Uno está dando un puñetazo encima de la mesa y la otra intenta hacer que su niño razone, lo cual puede terminar con un puñetazo encima de la mesa si es que, como cualquier adolescente, se niega a hacerlo.

Lo curioso de los adolescentes es que intentan y juran que nunca se convertirán en lo que repudian de sus padres y descubren, un día que están relajados, en que se están convirtiendo en una copia actualizada de todo lo que vivieron entre ese periodo de tiempo desde que naces hasta que empiezas a vivir por ti mismo.

En un estudio de Science han preguntado a un buen montón de personas sobre sus valores. Les han preguntado por sus grupos favoritos y por sus parejas, por las ideologías políticas y por el tipo de ropa que les hace sacar la cartera. La mayoría ha admitido que están contentos con lo que son y con los gustos que tienen. Alguno habrá aceptado como lógico que le guste Jersey Shore o el estilismo de Lady Gaga de la misma forma que podría adorar las hombreras cuando estaba de moda Spandau Ballet. La inmensa mayoría de las personas dicen estar contentas con lo que se han convertido y, sin embargo, le dan mucho más valor a   lo que quieren ahora que a lo que querían entonces. Te creiste profundamente enamorado de alguien hace 10 años y ahora ya no valoras tanto aquel amor enfermizo que viviste. Pagarías más por ver a tu grupo favorito de ahora dentro de cinco años que lo que serías capaz de abonar por ver a tu grupo favorito de hace cinco. La historia, y esa es la conclusión del estudio, parece que se acaba todos los días y existe una pasión inútil en guardar para mañana lo que crees que es definitivo hoy.

Escriben: “la gente toma decisiones que influyen poderosamente en las vidas de la gente en la que se convertirán; y cuando finalmente se convierten en ellos, ya no parecen tan interesantes”. Eso es lo mismo que decía el señor Azúa.

Supongo que quiere decir que, por muchos años que tengamos, siempre somos adolescentes que intentan enamorarse de algo cada día, como la canción de Alphaville.

Tampoco quita que, cuando te despiertas adulto y cansado, cuando los días te castigan con el juicio eterno de las decisiones equivocadas que tomaste, cuando resoplas al dejarte caer en el sofa y las resacas duran tres amaneceres... entonces añoras el pasado, pero añoras otras cosas y no es que las valores más, sino que las idealizas. Eso se llama nostalgia.

Lo otro es un descuento hiperbólico explicado con palabras de andar por casa. Más o menos certificar que nos apasiona más el futuro que el pasado que tuvimos cuando, en realidad, lo que intentamos es agarrarnos a nuestro presente que, como dice la rae en su tercera acepción, es una palabra que significa regalo.

2 de enero de 2013

Un millón de tontos.

El pais titula: Un millón de españoles despilfarra su talento. Y se quedan tan tranquilos. No sé que es peor, si ser tonto y malvivir o ser un tipo listísimo que se dedica al esclavista acto del victimismo y va, albergue por albergue, enseñando su cociente intelectual a cambio de unas alubias.

En realidad nos encanta ser unos mártires. Desconozco si es un problema mediterráneo, como la dieta. Desconozco si es cierto que estamos rodeados de mentes preclaras pero nos da verguenza demostrarlo.

Yo no soy un tipo inteligente, aunque mi madre dice que soy listo (que no es lo mismo). No sé bailar bien ni sé comer con las manos. En cuestiones sexuales estoy lleno de fantasmas y limitaciones, pero intento ser altamente complaciente. Dicen que ronco y nunca fui nada flexible, ni siquiera en mis años de algarabía atlética. Reconocer abiertamente todo esto, en vez de dejar todo lo demás para grata sorpresa de quien correspondiera, me ha supuesto más de una negativa previa, como si fuera una renuncia preventiva. Tengo un conocido que hace lo contrario y alardea, como un pavo con las plumas extendidas, de las enormes capacidades sexuales que es capaz de desarrollar. Insiste continuamente sobre ello y repite lo bien que folla, lo rápido que conduce y la velocidad a la que termina los sudokus. Sé positivamente que no ha hecho un sudoku en su vida pero he de admitir que ese tipo (que es bajito, contrahecho y algo grimoso) me ha dejado abandonado (siempre por una mujer más alta y guapa que el) todas y cada una de las veces que salimos juntos a tomar algo por la costa cántabra.

Dicen, en el artículo, que las sociedades soviéticas elegían a sus niños más inteligentes para formarles como los dirigentes de las sociedades del futuro. No dicen lo mal que le salió a la unión soviética la lucha contra el tontísimo capitalismo que se alimenta de los programas que defeca la MTV cada vez que aparece en un zapping. Dice que hay un altísimo porcentaje de niños superdotados que se esconden en la mediocridad de sus notas para no llamar la atención y supongo que si la inteligencia es algo humano habrá un buen montón de trabajadores superdotados sedados por el paro, también por no llamar la atención.

Lo que alimenta es ese orgullo tan paternalista que gusta de admitir lo listo que es tu niño, lo rápido que aprendió a hablar y lo fuerte que golpea la pelota. No conozco un solo progenitor que no hable maravillas de sus vástagos. Mi madre me quiso presentar, hace muchos años, a la hija de una amiga suya. "Está muy gorda, mamá"- le dije."No, hijo. Es robusta"- me respondió.

España es un país de seres autosobrevalorados. Habrá inteligentes, no lo dudo. Pero también habrá tontos y gordos y lerdos y babosos y estúpidos... como en cualquier lugar. España no deja de ser un lugar en el mundo donde es más que probable que el porcentaje de inteligencia esté igualmente desarrollado que en cualquier otro sitio.

Pero nos encanta decir que corremos mucho, pero no ponernos zapatillas de deporte. Nos gusta alardear de lo bien que montamos los muebles del ikea, pero nadie nos vió con una llave allen. Hablamos de lo bien que vemos de lejos, pero no nos pidas que leamos aquel cartel. Nos ponemos ufanos con todo lo que sabemos de informática pero seguimos navegando con google en vez de con la barra de direcciones y nos encanta oir lo inteligentes que somos, aunque lo despilfarremos.

Es el tonto el que despilfarra, así que hay un millón de tontos.

(Eso sí, creer la mentiras propias es, en algunos casos, un componente de éxito. Se llama "prometer lo imposible" y funciona cuando hay otro, más tonto, que se lo cree. No hablo de politica, aunque lo parezca)