Mal dia para buscar

6 de mayo de 2012

Calatrava: el ejemplo de la falsa España

Santiago Calatrava personifica, de una manera excepcional, la España del éxito y el dinero, de las construcciones megalomaniacas y de los apretones de manos entre políticos y personajes relacionados con la construcción que se pagaban con el dinero de todos y que más de uno consideraba (bien sea a la dercha o a la izquierda) que era infinito.

Representa, porque sigue en activo haciendo una y otra vez el mismo puente, ese producto aparente, elegante, diseñado pero inutil que ha representado de una manera visual esa España en la que hemos creído vivir como si el coche deportivo tuviera, en su interior, el motor de un Seat 124 1430cc. Porque España ha sido durante mucho tiempo y porque nos encanta despertar el alma de nuevo rico opulento que llevamos dentro el Hyunday Coupe de la europa contemporánea. 

Así que ahora, cuando nos sorprendemos de los puentes blancos que resbalan, los aeropuertos blancos en los que esperar al pasaje es equivalente a morirse de frío, las ciudades blancas que tienen cascotes y vacío en sus calles o aceptar que el puente más feo de Venecia lo ha firmado el mismo que todo lo anterior, ahora destapamos a uno de los ejemplos de lo que creímos ser. Es por eso que le han hecho una web recopilando sus greatest hits.

Calatrava ha sido durante mucho tiempo el amante elegante, gracioso y glamuroso, que aparecía en tu cama los días que querías sentirte especial. No importaba que te robara el tiempo, que te amara de esa forma infame que hacen los farsantes y que todos los puentes que fue capaz de inaugurar sobre tu pecho no resultaran más que apariencia. Esa apariencia es cara por tres motivos: por lo que se llevó, por lo que significa y por lo mucho que va a costar hacer las cosas bien, aunque no sean tan chulas.

Creo que Calatrava aún manda mensajes de amor a los políticos que le creyeron por si da la casualidad que en ese momento se encuentran solos.

4 de mayo de 2012

En en origen (y ahora) fue la estupidez

Llevo todo el día dándole vueltas a un titular escondido en una entrevista:
Peter Brook
 "En el origen fue la estupidez, no el pecado"

Supongo, aunque es más que probable que eso sea mucho suponer, que la estupidez es la excusa perfecta para esconder esa tendencia innata al pecado del ser humano. Supongo, porque eso es lo que hago, que la estupidez es la manera perfecta de convertirnos en pecadores. Y supongo, porque para eso está la cabeza (para suponer) que lo que consideramos pecado es fruto de aquello que hemos creído como cierto pero que no tiene por qué ser un mandato universal. En fin, que la línea que separa ambas cosas es probable que esté marcada por la conciencia.

Así que peca el que es consciente.

Se castiga el que sabe que aquello que hace, sea lo que sea, no es precisamente lo que debería hacer.

Así que si nos volvemos estúpidos matamos la conciencia.

Si matamos la conciencia podemos utilizar a presos políticos alemanes para hacer nuestros muebles suecos y hacer anuncios sobre la familia feliz. Si matamos la conciencia podemos recortar las alas a nuestros vecinos y subirnos el sueldo, cual político que sonríe en los carteles electorales y vive como diPutado, que tiene una parte de meretriz. Si echamos lejía sobre el pequeño duende que habita en alguna parte del piso de protección oficial de nuestro hipotálamo nos llevamos las fábricas que antes pasaron de Europa a Asia hacia Africa y utilizar la excusa del desarrollo global para pagar menos de un euro la hora, como si nos importara la calidad del agua corriente de la república democrática de El Congo. Las excusa, cuando no hay conciencia, son infinitas.

Así que volverse un estúpido, un optimista convencido y una de esas personitas que esperan dar y recibir abrazos sin el componente comercial que tiene la convivencia de 7mil millones de seres humanos resulta ser la manera de sobrevivir.

Pero sobrevivir no significa avanzar.

Así que supongo que sólo avanzan los pecadores.

Y lo hacen muy a su pesar.
Pero un pecador siempre será un ser imperfecto en este mundo lleno de exigencias convertidas en felicidades farsantes. Cuando admití que era un pecador, me castigó para siempre.

3 de mayo de 2012

Prínpipe

De la mano, por la calle. El sobrino y la tia. Algo más que treintañera y resuelta. De esas que andan como si supieran siempre hacia donde van, que cogen de la mano al que podría ser su hijo de 4 pero no lo es y por eso le malcrían.
-Tía.
-Dime
-¿Por qué no tienes apá?
-Claro que tengo. Es tu abuelo.
-No. Eso no. Amá tiene apá. La abuela tiene apá- y se refería al abuelo.
-Pues no tengo.
-¿Y por qué no tienes?
-Porque no lo he encontrado o porque no quiero. Bueno. Te tengo a ti
-Vale. Pero yo soy un niño... Si me esperas yo seré tu "Prín-pi-pe"

2 de mayo de 2012

Córcholis, el DiarioTomorrow

La universidad de Deusto, en un alarde progre molón probablemente producido por 100 kilos de nata montada caducada del Roquefort (que es el Carrefour pero mi madre, disléxica maravillosa, lo llama así por es comida y es francés), ha lanzado el DiarioTomorrow que es un sitio donde solamente admiten buenas noticias y así nos dan una visión positiva del mundo y se supone que te levantarás feliz y contento (a dar por el culo a tu vecino, porque ese es tu trabajo) cada mañana.

No pongo en duda que abrazar al extraño, querer a los demás y utilizar un lenguaje no sexista ni racista ni homofobo ni agresivo es algo que puede, probablemente, hacer nuestra convivencia más bonita pero, por mi parte, creo que cuando uno se da un martillazo en el dedo y grita "!córcholis!" es un falso porque duele que jode.

Lo que sí que es cierto es que soltar un taco o dar una mala noticia no tiene necesariamente que generar en los demás la idea absurda de que el apocalipsis vaya a llegar mañana en forma de prima de riesgo o bono basura.

Empezar a creer que el posicionamiento en la invención de una realidad paralela en la que nos sintamos cómodos es vivir anestesiados y drogados en un universo que tampoco es cierto, porque el gran caos y los años de oscuridad tampoco son verdad.

Estoy absolutamente convencido que los docentes en psicología de la prestigiosa universidad de Deusto (y Punset) me darán cien estudios en los que se demuestre que el positivismo hace que las erecciones duren más, que haya menos accidentes de tráfico y que el rendimiento laboral es mayor. Claro que si inyecto esteroides a una vaca da más carne y eso no quiere decir que sea más feliz, cual habitante de gimnasio ciclado.

En definitiva ser positivo como una serie de dibujos animados infantil me parece tan tonto como ser más negativo que un sindicalista cuando gana la derecha y le quitan un 20% de subvenciones.

Pero si escribes una soplapollez feliz puedes ganar 4 billetes de interrail, que es como viajan los idealistas.

Quería decir que la verdad nunca está en los extremos que nos venden o los que queremos que sean ciertos. Y las erecciones nunca son eternas pero a veces, como las buenas noticias, suceden.

30 de abril de 2012

Apple, los gobiernos, los buitres y la ética

Hace bastantes años me sentaba a comer con un gerente de una empresa de tamaño aceptable y me contaba cómo su competidor estaba cerca del cierre. "No puede ser"-le dije- "me consta que acaba de contratar a doscientas personas". "¿Te extraña?"-me decía mientras se fumaba un purito, porque entocnes sí que se podía fumar en la sobremesa. "Cuando tienes que despedir a 50 personas tienes un problema, pero cuando son 250, con sus correspondientes familias, el problema es del gobierno. Se llama impacto social".

Efectivamente.

Unos meses depués apareció la noticia noticiosa que decía que el gobierno se haría cargo de parte de las indemnizaciones de aquellas 250 familias para que el impacto social entre los habitantes de la población no resultara especialmente catastrófico. Es, más o menos, lo mismo que sucedió cuando los Altos Hornos de Bizkaia tuvieron que cerrar: se hizo la Acería Compacta para que no pareciera un paisaje lugar devastado por las crisis.

En resumen, los gobiernos que se postulan como los últimos responsables de las decisiones empresariales de otros son una banda de cobardes que se manipulan con tremenda facilidad por parte de personas sin escrúpulos que juegan al juego del Dinero.

Durante años cuando un empresario de esos que mueven cifras con mayúsculas se plantaba en la puerta de algún gobierno tenía las puertas, cual piernas promiscuas, abiertas y las exsenciones fiscales, cual descuento fin de temporada, rebajadas para que pusiera allí su empresa. No importaba la ética, el producto, la calidad, la planificación social de la zona e incluso se sabía que venían de Alemania, que se irían después a Polonia y desde allí a Asia. Daba igual si el político de turno podía hacerse la foto inaugurando algo antes de las próximas elecciones.

Ahora hacemos lo mismo, aunque en España, que somos unos fenómenos, lo hacemos con Eurovegas porque ya no quedan muchas empresas que nos miren con cariño.

El caso más escandaloso que se ha conocido esta semana es el de Apple.
Ante la demostración, por parte de un reportaje de The New York Times, de que Apple factura en un sitio, se lleva el dinero a otro y luego cruza más de una factura con algún paraiso fiscal para no pagar impuestos, la desfachatez de Apple ha sido afirmar que gracias a esa "ingeniería fiscal" (que es legal pero aceptablemente poco ético) lo que hace es generar trabajo entre 47.000 empleados. Más o menos es lo mismo que ir a la puerta del gobierno y decir, más chulo que nadie, que vas a seguir pasando de pagar impuestos como hacen el resto de los empresarios mortales americanos y que si te siguen tocando las narices vas a mandar a 47mil personas a la calle.

Y luego haces unos anuncios hablando del medio ambiente y lo moralmente positivo que es tener un iPad (o beber cocacola o tener un Toyota).

Obviamente Apple no es la única compañía que hace este tipo de cosas. Es más, estoy absolutamente convencido que cuando una empresa llega a un tamaño y unos recursos considerables lo hace de manera sistemática. Telefónica, Facebook, Google (por supuesto), cualquier banco, Zara, Volkswagen, Nestlé... me da igual.

Se ha publicado que en la economía británica, que está tan mal como la española, los ricos han ganado más que nunca. Y los ricos, que son los deportistas de éxito, los cantantes que llenan estadios y los empresarios de las empresas que mueven el mundo, siguen jugando al mismo juego que juega Apple mientras se pasan la ética por el arco del triunfo con el beneplácito de los gobiernos a los que les gusta decir lo nacional que es tal o cual empresa sin indicar hasta donde se han tenido que bajar los pantalones para conseguir éste u otro titular.

Mientras tanto los curritos (trabajadores) de calle, los mini empresarios que se ven ahogados por los impuestos que no paran de subir y el 99% de la sociedad pagan religiosamente y soportan que se cierren hospitales, que se despida a profesores y que suba la gasolina.

Al fin y al cabo los gobiernos hace tiempo que se convirtieron en mercenarios de las migajas que sueltan Apple y los que son como Apple, en lugares con rebajas para ricos... y en miserables movimientos legales pero infames que nos afectan a todos los demás.

(Y que haríamos si pudiéramos, supongo.)

Así que el problema es que siempre habrá un gobierno (europeo, americano o asiático) que se bajará los pantalones dejando el resquicio legal para que lleguen los buitres. Los mandatarios se abrazarán como lo haces tu cuando consigues un billete de Ryanair aunque sepas que trata a sus trabajadores como escoria. y que tú, como usuario, le importas bastante menos que nada (excepto si tienes la cartera a mano).

Pd: ojo a algún hijo de perra como éste que, con la empresa en quiebra técnica, se pone 2,65mill/€ de sueldo (lo cual es legal pero estaremos de acuerdo en que es éticamente reprobable)

29 de abril de 2012

El peso de los secretos

Decia Sabina, "ese flaco coquero que vivia donde habita el olvido, y que cuando era más joven, siendo un joven aprendiz de pintor, le cantaba a su princesa en un hotel dulce hotel. Al que le gustaba pasearse por la calle melancolía en un caballo de cartón, hablando mucho de Madrid. El mismo que a veces alucinaba ser una chica Almodóvar aunque sea por 19 días y 500 noches, y que ahora, tan joven y tan viejo y con la frente marchita, sigue intentando hacer la canción más hermosa del mundo" que tenemos escondidas más de cien mentiras.
Y resulta que han descubierto que cuando mayor es el secreto que nos guardamos nuestro cuerpo, que muchas veces es el espejo perfecto de lo que nos pasa por dentro, responde físicamente peor. Esto es: aquellos que guardan secretos de mayor calibre tienen una bajada mayor en su rendimiento físico habitual. Supongo que por eso ningún político es un gran deportista y que los deportistas parece que no tienen nada en el cerebro.

Dice el estudio que depende de la importancia que le demos al secreto. Dice que, por supuesto, depende de lo que nos afecte lo que escondamos porque muchas veces aquello que creemos infernal es una nimiedad y algunas pequeñas cosas son realmente importantes. Supongo que, después de todo, los detalles son los que formalizan todo aquello que unas veces es un abismo y otras una pasarela hacia algún lugar. En 1990 Sabina publicaba algo que me sucedió, casi palabra por palabra, mientras empezaba a jugar a tener mentiras piadosas dentro de mi y, quizá por casualidad, cuando mi rendimiento físico empezaba a decaer.
El truco para mentir, que es el mismo que para superar la prueba de un polígrafo de verdad y no el de telecinco, es creerse las propias mentiras y defenderlas como si de un mitin electoral fuera. Sabemos que la mentira, que es un proceso cerebral identificado en una determinada parte del mismo, puede paralizarse a base de impulsos eléctricos. Sabemos que cientos de microexpresiones delatan nuestros pensamientos. Ahora sabemos que si rindes menos, si saltas menos, si no te empalmas igual... quiere decir que hay algo que pesa, en forma de secreto, dentro de ti.

Claro que todos tenemos secretos. Unos reales, otros inventados. Algunos no está de más sacarlos a pasear y otros es mejor olvidarlos o, al menos, no sacarlos ni cuando te pregunten ni cuando veas que no estás rindiendo igual.

La sinceridad no significa decir todo lo que piensas.  (vease: cortometraje)

28 de abril de 2012

Es tu madre

Es un viral, si. Pero es divertido y pegadizo. A veces la publicidad, aunque sea de leche, es mejor que muchas tonadillas pop. (ojo al detalle de Lady Mama con las latas haciendo rulos)

27 de abril de 2012

Grandes y pequeños beneficios

Hay días en los que te sientas con el desayuno y el periódico y pasan por tus ojos noticias que llenan el tiempo de cifras que ya no resultan espectaculares. Nintendo ha perdido 402 millones de euros. El Banco Santander ha ganado 1604 millones.Seat ha perdido 29 millones de euros. Us Airways perdió 114 millones ($) el año pasado pero ahora lleva ganados 48.  Por supuesto, con el dinero de Apple se podrían llenar 50 piscinas olímpicas. Luego voy a mi trabajo y me tengo que pegar con una señora que considera que 30€ es un precio abusivo. Más tarde llego a mi casa y me escandalizo con los 45€ que me cobran cada mes por conectarme a internet y en la reunión de vecinos criticamos con furiosa cólera a aquel que lleva tres meses sin pagar la comunidad, que son, sumando, 150€.
Desafortunadamente la empresa de pequeño desarrollo en la que se ha convertido mi vida es un espejismo con lo que se viene a considerar que son las compañías de las que se habla en televisión. Cien euros (para mi) de pérdida es un fracaso comparable con la entrada en recesión de una potencia económica mundial. Miles de millones de beneficio es, en mi caso, que me encuentre un billete de 20€ abandonado en un bolsillo o que, incluso, me pudiera sentir reconfortado por una mirada de afecto en la distancia de una atractiva mujer de piernas largas y ojos cómplices.

 En realidad las relaciones humanas siempre tienen ese componente comercial que tan poco las dignifica.

Puedes hacerte el listo y el ocurrente, invertir en un par de copas y mentir haciendo que tu vida parezca lo suficientemente atractiva como para lograr beneficios que quizá pudieran llegar a ser parte de tu activo circulante. Puedes caer en recesión, que es lo que sucede cuando juegan a los médicos contigo (y te tienen un año en lista de espera) o irte directamente a la bancarrota en el momento en el que te van abandonando, una tras otra, todas aquellas que creyeron en tus avales. Ella, si lo vemos como una inversión igualitaria, puede elevar el pecho, arreglarse el pelo, ponerse esos tacones que la hacen andar moviendo sensualmente su trasero e incluso puede dejar caer una pequeña (o grande) insinuación sexual para terminar haciendo gala de su moderna visión del mundo y recuperarla en ese instante en el que recoge la ropa para volverse a su casa. Su recesión es el día que termina con el perdedor, cuando no puede dejar de pensar en el último al que abandonó en, aquel momento en el que sufre lo que es no merecer un gatillazo o cuando se queda sola en medio de una fiesta sin saber con que mano sujetar la copa que la emborrache definitivamente. Las mujeres nunca entran en bacarrota, si hablamos de empresas relacionales.

Es cierto que las grandes empresas se caracterizan por la capacidad innata de subir y bajar en la montaña rusa de los éxitos y los fracasos económicos que llenan los titulares.

Los seres humanos menos brillantes vivimos en una pequeña onda que nos lleva de los mini triunfos a los mini fracasos y, algunas veces, me encantaría poder vivir en ese vaivén que me haga ganar miles hoy, perder millones mañana y actuar como si no nos preocupara. Ganarla esta noche, perderla de madrugada, recuperarla en su versión mejorada la semana que viene, el mes que viene o el semestre que viene, que nos amáramos cuatro noches seguidas, que se fuera de un portazo y nos reencontráramos tirando la ropa por el pasillo, viviendo en nuestra saliva y terminar, después del esfuerzo que requiere acometer un sueño, siendo una gran empresa de dos, quizá con filiales (de figlio (it))

Debo de ser muy inteligente, aunque tanta preocupación me impide apostar tan fuerte como los que ganan y pierden mucho cada minuto, constantemente.

26 de abril de 2012

Piensa y matarás el miedo

«…Una sociedad sana desarrolla la capacidad del hombre para amar a sus prójimos, para trabajar creadoramente, para desarrollar su razón y su objetividad, para tener un sentimiento de sí mismo basado en el de sus propias capacidades productivas. Una sociedad insana es aquella que crea hostilidad mutua y recelos, que convierte al hombre en un instrumento de uso y explotación para otros, que lo priva de un sentimiento de sí mismo, salvo en la medida en que se somete a otros o se convierte en un autómata…». Erich Fromm
 
Así que de una manera acertadamente probable más de uno se levantará de la cama y se sorprenderá, como quien se sorprende de repente porque es viejo, de la cantidad de bofetadas que ha estado recibiendo sin darse cuenta mientras su equipo de balompié favorito se ha visto eliminado de la última competición que mantenía viva la ilusión de ver cómo un portugués o un argentino representaba, mejor que nadie, la visión mercantilista de alguna empresa que se hizo propietaria del nombre de la cuidad a la que cree pertenecer.

Para unos la crisis empieza mañana.

Para los que leen ya estaba aqui

Para Erich Fromm ya venía desde mediados de los 50.

Y, en realidad, si nos damos cuenta, nos vamos acercando a patrones globales dirigidos y orientados por el bombardeo absoluto sobre las emociones básicas que nos controlan. Las noticias apelan al miedo, la tristeza, la ira, la compasión... es extraño encontrar alguna reseña que nos explique exactamente los hechos que acontecieron. "Una persona mata a otra" se convierte en "Un hombre de origen marroquí asesta cuarenta puñaladas a su pareja sentimental". "Un empresario fracasa" se convierte en "Grave crisis en el sector del metal implica cientos de despidos y miles de personas sin recursos". En definitiva el resultado final del proceso, incluidas las actuaciones legislativas de la mayoría de los gobiernos, van hacia la aceptación de una conciencia y conducta global que nos impida cambiar y ser valientes generando nuestras propias escalas de valores que sean respetadas por los demás.

«… ¿Por qué se inclina tanto el hombre a obedecer y por qué le es tan difícil desobedecer? Mientras obedezco al poder del Estado, de la Iglesia o de la opinión publica, me siento seguro y protegido. En verdad, poco importa cuál es el poder al que obedezco. Es siempre una institución, u hombres, que utilizan de una u otra manera la fuerza y que pretenden fraudulentamente poseer la omnisciencia y la omnipotencia (…) Para desobedecer debemos tener el coraje de estar solos, errar y pecar. Pero el coraje no basta. La capacidad de coraje depende del estado de desarrollo de una persona. Solo si una persona ha emergido del regazo materno y de los mandatos de su padre, solo si ha emergido como individuo plenamente desarrollado y ha adquirido así la capacidad de pensar y sentir por sí mismo, puede tener el coraje de decir “no” al poder, de desobedecer…». Erich Fromm

Claro que pensar por uno mismo (aceptando unas cosas y negando otras) hace tiempo que resultó ser un esfuerzo mucho mayor que ver fútbol por televisión.

Quizá, antes de que empiecen las próximas competiciones deportivas, empieza a ser la hora.

Pd: citas sacadas de aqui. (interesantísimo)

25 de abril de 2012

Soñando con la crisis

El dato es cierto: la suma de todo el tiempo que el ser humano pasa soñando a lo largo de su vida equivale, aproximadamente, a seis años.
De crisis llevamos tres o cuatro...

24 de abril de 2012

Racismo democrático

Hace un par de semanas un director de sucursal bancaria, tras la coletilla "yo no soy racista, pero..." decía que su experiencia le ha hecho aprender que "los moros no pagan sus créditos, los sudamericanos (excepto los ecuatorianos) no tienen palabra, los gitanos siempre han sido unos morosos, los chinos pagan muy bien y los negros, si bien no tienen ni un euro, suelen terminar cumpliendo". Luego hacía una pausa y me decía "bueno, sí. Es racismo, pero no estoy yo para hostias."

La democracia, que es la obligación minoritaria de aceptar lo que decida la mayoría, tiene estas cosas. Supone que en Egipto algunos de los que mandan con el respaldo de sus votantes quieran prohibir los bikinis en la playa. La democracia no quiere decir que las calles se llenen de tiendas de Zara, de McDonalds y de amor libre. La democracia significa que si la mayoría de tus vecinos deciden poner de administrador a un idiota tienes dos opciones: joderte o irte.

Claro que si la deriva popular y la psicosis colectiva en la que vivimos nos lleva a pensar que cualquier extremo (el que quiere quemar a los moros y matar a los maricas o el que arrasa los starbucks y se alegra porque expropien YPF) merece nuestro voto... entonces nos hemos convertido en uno más, como si el viaje al lado oscuro de la radicalidad solo sirviera para sacar el racista que vive dentro de ti.

Y últimamente, como si fuera una tendencia global o un trending topic, ser racista está de moda. Democráticamente de moda.

Porque, en el siglo XXI, la estupidez ni se abstiene ni vota en blanco.

22 de abril de 2012

Zx Spectrum: 30 años.

El ZX Spectrum ha cumplido 30 años. Porque primero fue el Z80, después el Z81, yo ahorré para que en vez del ZX Spectrum de 16k pudiera llegar a las 34,000 ptas que costaba el de 48k. Y mis amigos ricos tuvieron el ZX Spectrum+ (y alguno fue tan snob de tener un Amstrad 64)

Y en el año 83 el Manic Miner era, con mucho, lo mejor.(juegos del spectrum en este link)


Porque para muchos de los que vivimos sometidos al canto de sirenas místico de esas maquinitas llamadas ordenadores el ZX Spectrum fue nuestra primera máquina. Se conectaba a la televisión con un número casi infinito de cables y al encenderlo aparecía esa pantalla con el nombre del primer gran gurú de la informática doméstica (Sir Clive Sinclair), y el año 1982. No aparecía nada más. Conectábamos el casette y escribíamos el LOAD "" para cargar, como si fuera un fax interminable, alguno de los juegos a los teníamos acceso. El Manic Miner, el Decathlon o el Abu Simbel Profanation eran maravillas de esas que salían de las habitaciones de algunos programadores que aún no tenían pelillos en el bigote y que nos resultaban milagros de la computación.

Aprendimos leyendo (y copiando el código) de la revista MicroHobby, que luego se convirtió en MicroMania y descubrimos que esos enormes radiocasette de doble pletina eran la forma más rápida de copiar juegos. Lo cierto es que esa época, y quizá la del Dragón64, que era el equivalente hispano al invento del inglés, era un momento en el que algunos llegamos a la informática con la sorpresa del que tiene un juguete que dejaba al quimicefa, al autocross (para conducir como papá), al electro L y a magia borrás a la altura del betún.

Hay que reconocer un par de cosas de todo aquello. La primera es que, casi como la sensación que recorre tu cuerpo cuando vuelves a ver los dibujos animados de MazingerZ, es que lo recordamos como algo mucho más mágico de lo que verdaderamente fue. La segunda es que lo que se pensaba de la informática poco tiene que ver con el negocio infernal en el que se ha convertido. El Spectrum duró 10 años y ahora el gadget que te compraste hace 14 meses está obsoleto. Sir Clive Sinclair se hizo rico (y se arruinó) haciendo realidad inventos con mayor o menor éxito que dejaban que fueran los usuarios los que exprimieran sus posibilidades. El Zx Spectrum fue un rotundo triunfo que le generó 3000millones de pesetas. El Sinclair C5, un coche eléctrico de los que ahora (2012) sacan las compañías como la panacea de la modernidad, supuso la quiebra en 1985. No hay comparación con la megalomanía del recién fallecido Jobs, aglutinador de toda la capacidad económica que pudiera generar cualquier derivado de su producto que es copia evolucionada, publicitada y brillantemente vendida de todas las máquinas predecesoras.

Independientemente de lo que era y es el mundo de la informática he de reconocer que el ZX Spectrum, con sus teclas de goma y su sonido metálico, fue mi primer ordenador. Fue el que me tuvo muchas tardes en casa y el que me impidió jugar bien al fútbol pero me dió agilidad y fortaleza en estos deditos que escriben. Fue el que me hizo pensar en lenguaje Basic durante varios años y el que supuso la mejor excusa para tener televisión en mi cuarto. Fueron las 34.000 pesetas mejor invertidas en toda mi andadura tecnológica porque aunque después llegó un 8086 con unidad floppy y pantalla de fósforo verde, un 80486 con color y unidad de Cd, los mil y un pentium que han pasado por mis manos o el i7 que he montado esta misma mañana... el Spectrum me deja verme a mi mismo aprendiendo de qué iba esto de la informática (porque era un producto que te exigía cierto esfuerzo mental (mucho más que bajarte el whatsapp)) allá por 1983, justo antes de volver a jugar al Manic Miner.

Y resulta que hoy en dia los juegos que triunfan para smartphones son copias de aquellos que nos volvían locos hace 30 años pero con sonido envolvente, posibilidad de poner tus records en facebook, manejándolos con los deditos y publicidad por todas partes para ver si sacan tajada de tu cartera.

21 de abril de 2012

Record Store Day


Hoy es el Record Store Day. Más o menos, y de la misma forma que existe el día de las enfermedades raras, es el día en el que se te recuerda que existen unos pequeños lugares, transformados en centros de oración musical donde últimamente sólo van devotos, en los que se venden esas piezas místicas con carátulas y libritos en su interior anteriormente llamadas discos.

Las tiendas de discos son, al menos en mi caso, el reflejo en el que pude llegar a decir que pasé de ser un niño a ser un adolescente y, más tarde, un adulto en busca de el cáliz sagrado de la composición perfecta para éste o aquel momento. Fue donde le compré aquel vinilo. Fué donde con una mano pasaba los discos y con la otra sujetaba el montón que se iba creando. Fué donde le pregunté al tipo que estaba detrás del mostrador, con ese aire de intelectual moderno que tienen los "discófilos", qué era lo que sonaba. Fue uno de esos lugares donde mover la cabeza al ritmo de la música que suena es cool, lo cual es casi una ordinariez si lo haces en un ascensor de El Corte Inglés.

Las tiendas de discos tenían ese regusto a lugar de reunión, a ser un sitio en el que sabías positivamente que en algún montón se encontraba esa canción que no conocías y que era, como un billete de 20€, esa sorpresa que te mantenía feliz el resto del día.

Sin embargo y por alguna oscura razón las tiendas de discos, de la misma forma de las tiendas de ultramarinos, han ido cayendo en el olvido. Las tiendas de ultramarinos se han reconvertido en mercados de alimentación con mano de obra (y capital) china. Las tiendas de discos terminaron siendo, casi como la sala de recreativos a la que ibas de pequeño, un recuerdo y un local vacío con posters, en las paredes, de la época gloriosa del rock&roll. Bob Dylan mira de reojo el polvo que se va acumulando y Ziggy Stardust es un recuerdo de épocas más glamurosas.

Hoy es un día para recordar aquellos momentos. Es un día para darte cuenta que los 10€ que cuesta, hoy por hoy, un buen disco, merece la pena más allá de esperar a ver cómo se descarga en tu ordenador una canción a la que no prestarás la suficiente atención de la misma forma que el ser humano moderno no es capaz de cerrar los ojos para escuchar lo que le está recorriendo el cuerpo, a nivel de sentimientos, de vez en cuando.
Hoy es el Record Store Day.

Aún quedan tiendas de discos. Que no se mueran.

Pd: Y si estás en Bilbao, nos vemos a las 19h00 aqui. Yo pago la primera cerveza.