Mal dia para buscar

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20 de julio de 2017

Yo, Batman y las cucarachas de viaje.

Si hay una apocalipsis sobrevivirán las cucarachas, no los superhéroes.

Entonces no entiendo el esfuerzo cotidiano en ser un superhéroe. Ni siquiera qué es lo que se puede considerar un superpoder. Si es encontrar una canción para cada momento, lo tengo. Si es comer con las manos sin que se me caiga un poco de salsa, no lo tengo. Del teletransporte no hablemos. La invisibilidad es mía más días de los que quisiera. La perseverancia no es un superpoder, excepto si es la capacidad superlativa de perder el tiempo, y se llama procrastinación.

A algunos os han convencido fuertemente en que teneis algún superpoder, que sólamente hay que apretar los dientes y esforzarse para llegar a encontrarlo porque, como si fuera esa frase de "campo de sueños" : si lo construyes, él vendrá. Es como un derecho, una obligación de la vida para con cada uno. Una falacia que te deja seguir vivo hasta que llega una mañana que, embutido en el traje de Superman, tratas de saltar por la ventana. Me han gustado siempre los superhéroes atormentados y una de las pocas diferencias entre Batman y yo es que él tiene dinero. Y un mayordomo. Y el batmóvil. Tenemos el mismo tono de voz. No volamos ninguno. Yo duermo más. A los dos nos vacilan payasos vestidos de comodines.

Las cucarachas no tienen objetivos en la vida, ni deadlines. Tampoco se ha constatado jamás que sonrían o lloren. Sin embargo están ahí, correteando por los azulejos de los baños de los bares de carretera en los que algunos se detienen sin saber muy claramente el motivo por el que hacen algún viaje. Por disfrutar, por aprender e incluso por escapar. "¿De qué me sirve salir de esta inmensa ciudad si de quien pretendo huir seguirá dentro de mí y eres tú?" dice una canción. El ser humano, curiosamente, necesita excusas plausibles para ir al otro lado. Si son magníficas, mejor.

Todos los que salen en los anuncios tienen superpoderes adjuntos a un coche, un móvil, un seguro de vida, un detergente, unas compresas o un crédito (caro) con el que irse de vacaciones. Algunos políticos en campaña quieren convencerte que tú eres así si les votas. Y lo haces como los demás, como los que después van a su casa con las orejitas abajo, como Batman cuando está triste, como yo. Pero yo ya he asumido que superpoder no me queda ninguno. Quizá hacer tortilla de patata muy rápido.


11 de junio de 2014

El dinero, el coche compartido y yo.

"El dinero es una cosa muy mala"- dice, a veces, mi madre.

La verdad es que existen dichos populares con grandes dosis de razón, no sé, quizá eso de que no hay que dejar el coche, la novia o dinero a un amigo porque se pierde al amigo y lo que se le deja. Quizá existe, debajo de todo, la tendencia a que haya un componente mundano que lo arruine todo.

Hablamos de lo de los coches compartidos. Y cuando hablamos de los coches compartidos descubrimos que las páginas web que se usan hablan de contaminar menos, de hacer amigos, de ser solidarios o de ser modernos pero, debajo de todo, hay una pequeña transacción económica y es ésto lo que parece que lo estigmatiza.

Yo he compartido mi coche y bastantes veces. Existen viajes que me he aburrido de hacer solo y, una vez, decidí probar. Mi primera vez llevé a una chica de Bilbao a Madrid y tuve el temor tan natural de no saber lo que iba a suceder. Había quedado cerca del ayuntamiento y no disponía de más datos. Así que paré y esperé. Por una calle aparecieron un grupo de punkys con sus correspondientes perros y sus adheridos porros. Mucho chandal gastado y bastante ropa oscura. Vinieron hacia mi. La metralleta de mi cerebro que lanzó cien millones de mensajes de alarma, cien millones de arquetipos y, sin embargo, aguanté como un campeón. Entonces, del grupo, una chica se despidió de todos y de algún perro. Cogió una mochila, se separó el pelo a la zona de la cabeza que no estaba afeitada y vino hacia mí. Se presentó y partimos de viaje. Sucedió como lo que sucede con los arquetipos: que sorprendentemente no son verdad. Dos carreras, bastante más culta que yo, una conversadora intachable y logramos estar casi cuatro horas con una conversación de nivel sobre Friedrich Wilhelm Nietzsche y su manera de pensar en la sociedad caótica y moderna actual.

Después he llevado a adolescentes, a madres con sus hijos (que vomitan), a una abuela, a parejas de viajeros e incluso a un tipo que estaba haciendo una mudanza de vida entre una ciudad y otra. Creo que una vez dos mujeres iniciaron una relación sentimental en el asiento trasero porque, al llegar y sin que estuviera previsto en un principio, se bajaron juntas y se fueron a casa de una.

Y en todas las ocasiones, como ponen las normas, cobré. Eso de cobrar es lo que parece que es un delito.

En realidad yo no me siento un delincuente y, probablemente, no lo sea. Sin embargo también sé que, al haber dinero de por medio, más de uno utiliza esta plataforma como una manera de hacer negocio al estilo español,  que es en B. Sé que más de un transportista acumula viajeros como quien acumula inmigrantes ilegales en la frontera de México, que les hacina junto a los paquetes en las furgonetas y de esa forma se saca un extra. Sé, porque alguno de mis pasajeros me lo han contado, que hay personas que organizan viajes casi como si se tratara de una línea regular donde hacen la gestión y subcontratan a personal en paro con coche y forma de conductor para llevarse una tajada. Eso, sinceramente, empieza a ser un delito.

Así que las líneas regulares de transporte de viajeros se han enfadado y el gobierno ha decidido que, de una manera u otra, tiene que dar un toque de atención priorizando a los profesionales del sector. Así que hay que saber que si la policía intuye que estás haciendo negocio con tu coche te pueden meter 600€ de multa. En Francia se pagan impuestos y en España se supone que terminará igual.

Estoy absolutamente convencido que si el uso de este servicio fuera en todos los casos honesto y siguiera las líneas de solidaridad y ecología que promulga no sería posible ningún debate, multas o leyes. Terminaría siendo lo que fue. Pero, como cada vez que hay dinero por medio y de la misma forma que algunas ONG se convirtieron en fraudes perjudicando a la mayoría honesta, hay que joder a todos por la miserable actitud de unos pocos que pensaron que era un negocio libre de cotización y de responsabilidad, el far west del transporte de viajeros hipsters.

Ahora algunos se enfadan por lo de que el gobierno meta mano en otro sitio que creíamos nuestro, moderno, barato y molón.

Y es que el dinero es una cosa muy mala.

30 de octubre de 2012

De viaje y sabiduria popular.

He estado de viaje. Aparte del video, lo reseñable es la siguiente conversación oida en un bar:

-¿Sabes?. En España se espera un 27% de paro y en Alemania han publicado que tienen exactamente un 6%. Deberíamos de ir allí.
-Bueno... en Ecuador tienen un 5%. Deberían de ir allí.



Los datos son ciertos, me temo.

Pd: y respecto de lo del huracan en NY, aparte de considerar que cuando pasa en Haiti se hace una reseña al final del telediario... ponerle Sandy a la tormenta sólo me recuerda a Travolta... ¿Para cuando un flash mob en Times Square con esa musica?.

2 de marzo de 2012

Madrid-Lisboa-New York (y envidia)

Este verano pasado arranqué la moto y casi sin pensar aceleré, con la velocidad limitada que dan algunos centímetros cúbicos, en dirección contraria a mi casa. En la cabeza estaba la arrogancia de llegar a Lisboa en medio de las carreteras interminables. En la cabeza estaba conocer gentes, ver lugares, sentir el aire a través de la visera del casco y dormir en alguna buhardilla de esa ciudad que no existe pero está llena de cigüeñas que es Palencia. En la mochila tenía un par de mudas, porque en realidad nunca pensé en llegar tan lejos cuando desayuné. El aire en las piernas era agradable durante el día y frío cuando los coches van acelerando a tu lado si intentas desayunar en la plaza mayor de Valladolid. Las rectas eran eternas en autopista y remansos de paz en las carreteras nacionales. Los pueblos te llaman cada vez que los atraviesas y cuanto más lúgubre parece el bar, más cómodo te sientes dentro.

Al final aprendí que las mejores carreteras siempre son las comarcales, si es que el viaje es mucho más importante que el destino. Aprendí que no hay demasiada prisa cuando quieres aprender de todas y cada una de aquellas cosas que estás sintiendo. Aprendí que el fin del mundo está un poco más allá de Salamanca, que es donde mis miedos no me dejaron continuar y donde arranqué, esquivando un rebaño de ovejas, en dirección al castillo que vuelve a ser mi casa.

Y, sin embargo, cuando algunos han hecho algo parecido a lo que yo quise hacer, me muero de envidia y vuelvo a esperar a ver si este verano, a la tercera, es la vencida en que llego hasta Lisboa.

Con todos ustedes: Pippo & Astutto (Madrid-Lisboa-New York) (en una vespa del 64)

16 de agosto de 2011

Las hordas de jovenes cristianos


La visita del Papa me importa algo menos que el campeonato nacional de badminton. Me pasa lo mismo que con la próxima corrida de toros que se celebre en mi ciudad: no voy a ir. Si fueran unas de esas cosas que si yo no las consumo no existirían, no habría toros, toreros, jugadores de badminton (que siempre me los imagino indios vestidos de blanco bailando a lo bollywood en los tiempos muertos) y, por supuesto, no habría papa ni esas hordas de jóvenes cristianos con los que he ido topando los últimos tres días y que son los gruppies eclesiásticos.

Porque jóvenes con mochila a la espalda, sombrero de paja, acreditación colgada y caminando tras una bandera que indica el origen geográfico del grupo me he encontrado en el castillo de Javier, en Salamanca y Burgos en cantidades invasoras (me cuentan que Zaragoza está igual). Más o menos me recuerdan a los grupos de fans que persiguen al Justin Bieber de turno allá donde vaya a dar un concierto del que ya conocen el repertorio. Madrid tiene que ser, en estos momentos, el epicentro de la cristiandad.

¿Es criticable? Por mi parte no porque sigue siendo un pais libre. ¿Es criticable que parte del dinero público financie partes de dichos eventos?. Hasta cierto punto. Voy a explicarme.

El fútbol, como fenómeno, me resulta tan absurdo, tan vacío y tan similar a la fe que toda aquella inversión pública en estadios, en cortes de tráfico, en perros olisqueando debajo de los asientos para encontrar bombas y en despliegue mediático me ha parecido una pérdida de dinero. Sin embargo los defensores de dicho deporte justifican su existencia con el negocio y los puestos de trabajo que es capaz de generar. Bares, restaurantes, conductores de autobuses, fabricantes de bufandas con los colores del club, pensiones y hoteles en la cuidad del partido... hasta los lazos culturales de amor y odio que se forjan entre aficiones. Al final, y como si fuera una justificación económica (que lo es) resulta que aquel fenómeno es parte del engranaje que hace moverse las arcas de toda una industria, inluída la de aquellos que arreglan las guitarras con las que cantan aquello de que vienen con alegría.

Una excusa, si lo banalizamos, para ganar algo de dinerillo.
Y el Papa mueve masas. No sé de donde salen ni cual es su motivación, pero las mueve porque yo las vi.

Algún hostelero ateo hará su agosto en agosto porque mueve más gente que un concierto de Bisbal (que yo también prohibiría por salud pública)

Visto así tampoco me parece que España se vaya a volver la puerta del infierno y no deja de ser un reclamo más en este extraño verano del 2011 aunque el telonero, Rouco, no sea una gran estrella ni toque bien la guitarra.

Y en algún caso reconozco que me han dado ganas de gritar, ante el paso de alguna joven, !Por el amor de la Virgen maria, Sal de ese cuerpo!.

Claro que con el badminton me pasa casi lo mismo.

Pd: y si pones la tele y te encuentras a Ramoncín con Nieves Herrero hablando de ello en 13Tv (que está), directamente crees en los milagros.

15 de agosto de 2011

En el fin del mundo

No he actualizado el blog debido a que, en un arranque de ese tipo de furiosa cólera que te arrastra en medio del verano sin planificar nada, conduje hasta que llegué a un lugar parecido al fin del mundo.
Y justamente ahí decidí darme la vuelta.

Pd: consejo: si haceis 500km en moto, vigilar la espalda, cuidar vuestro culo y si pasais muchos kilómetros con los genitales encima del depósito de gasolina, os aviso que se duermen.

24 de enero de 2011

3 de febrero. La gran migración silenciosa

El 3 de febrero empieza el año del Conejo. (que dura hasta el 23 de enero del 2012)

Es el cambio de año Chino y es, en consecuencia y como su fuera un anuncio de El Almendro, la señal para que 640 millones de personas viajen hacia sus seres queridos. Dicen que el viaje medio de un Chino es de 2000km y que ésta es la mayor migración humana del año, muy por encima de todo ese universo católico que me lleva a casa de mi madre los dias 24/12 dejando que el sol me deslumbre en la A1 y el teléfono arda con llamadas a todas aquellas personas que no quieres perder.

Una de las apreciaciones que se suelen hacer en los paises receptores de inmigracion es la diferente manera de comportarse que tiene las diferentes culturas que nos rodean. No entiendo el motivo aunque puedo llegar a imaginarlo. Voy a ver si lo digo sin herir susceptibilidades.

Chinos, gitanos y otras culturas europeas llevan entre nosotros bastante más tiempo que otras de recien acogida. Llegaron, se buscaron la vida en los pequeños reductos que les dejamos y que nos interesaba que rellenaran, como el que se niega a trabajar en domingo pero le encanta que un joven asiático en motocicleta de 50cc le lleve las bolsas con el pato a la pequinesa. No nos importó nada que estuvieran ahí , sin hacer ruido. Y sin hacer ruido se quedaron.

Nuestra benevolencia y la rentabilidad democrática que tiene conseguir votos de familias numerosas tan válidas como la tuya y la mia generó en nuestros desarrolladísimos paises la generosidad en forma de ayudas que "premiaba" la natalidad, la lucha contra la pobreza y las viviendas dignas. Y vendimos en la televisión felicidad y prosperidad. Más de un inmigrante cree que todos esos beneplácitos en forma de cheques los perderían si los gobiernos cambian. Las cifras de inmigración están hoy a niveles de 1997.

Al reino unido llegaron los indios. A Francia los marroquíes. A alemania los kurdos. A España los sudamericanos. Cada uno tuvo su inmigración mayoritaria y a todos nos vino bien tener mano de obra barata que sustentara nuestras economías.

En un debate televisivo, frente a un grupo de representantes de etnia gitana, preguntamos el motivo por el que el porcentaje de gitanos en las colas para pedir ayudas era tan grande, al menos en la zona de Bilbao. "Porque nosotros sabemos donde hay que ir a pedir", respondió con una sonrisa la representante de Iniciativa Gitana. Una parte de mi se indignó, no con ella y sus representados, sino con el sistema.

En francia han surgido movimientos en contra de la islamización del pais.

Alguien descubrió que la reivindicación de las identidades culturales era más rentable que ir a trabajar. Alguien, alegando la libertad religiosa, se apropió de las calles de Westbourne Road fumando cachimbas hasta altas horas de la madrugada en medio del ramadán. Algún muchacho se aferró a la obligatoriedad de sus rezos 5 veces al día de la misma manera que algunos funcionarios autóctonos tenían, por el convenio, su media hora para el bocadillo.

Al fin y al cabo quien emigra lo hace con ninguna intención de ayudar en el desarrollo de su destino sino de vigilar por sus propios intereses y si el objetivo final, que es ganar dinero, se consigue igualmente haciendo ruido, se hace y punto. Uno de los dichos populares que me repito cada dia que me quedo laborando hasta bien tarde es que nadie se hace rico trabajando.

Me castigo cuando veo a ese componente moral dentro de mi cabeza que me impide ser un hipócrita que busque recovecos para vivir de gratis, para potenciar al hombre mediterráneo que cobra una subvención y hace chapuzas y portes en la puerta del Ikea para pagarse los viajes a Punta Cana.

Lo cierto es que los grupos sociales que han optado por hacerse fuertes van ganando a pulso el desprecio de quienes se sienten estafados por los hijos de perra (autóctonos o no) que se aprovechan del sistema. El ejemplo francés es sólo uno pero es un buen ejemplo cuando existe una importante opinión pública que es capaz de afirmar que todos los inmigrantes son buenos, sanos y trabajadores. No lo son. Son la parte más frágil de la sociedad. Son buenas y malas personas, exactamente en el mismo porcentaje que nosotros pero yo no voy por ahí exigiendo algo que a ti no te corresponda porque nací enfrente del museo Guggenheim. No me agarro a la adoración que profeso hacia la moda para exigir dias libres la semana de la moda de Milán. No denuncio a mi empresa por discriminación si me despide ni corto las calles para reivindicar el 12 de agosto libre para adorar a Mark Knopfler. Hacer esa victimización, la haga un gitano, un árabe o una señorita de Arrankudiaga (provincia de Bizkaia) me produce arcadas cuando algunas de esas reivindicaciones pasaron de ser lícitas a convertirse en excesos. Claro que eso se termina tan facilmente como con el tabaco: con una ley severa. Sin embargo parece que es mucho mas facil obligar a los fumadores a adaptarse a las normas de todos que a otros cuantos a adaptarse a las normas de los demás y cerrar el grifo de las prevendas que han recibidos durante los últimos años en los que se ha confundido integración con dinero. O quizá algunos gobiernos tienen demasiado miedo a perder demasiados votos.

Según va pasando todo esto en toda Europa nadie dice nada sobre los chinos. Son más listos. Siguen sin hacer ruido preparando su viaje para el dia 3 con la ilusión que se merece y pensando si llevar o no ropa de abrigo para terminar abrazando a quien se quiere.

Estoy por hacerme chino y coger un vuelo ese mismo dia.

11 de enero de 2011

Despertando alrededor del mundo

Una vez un buen señor de edad me explicaba que el trabajo perfecto es aquel que te permite levantarte a las 10 de la mañana y acostarte a las diez de la noche. Durante años he estado luchando por ese objetivo y aunque he logrado levantarme a las 10 es extraño el dia que no estoy en mi trabajo a la hora marcada para dormir. Tengo la mitad del objetivo conseguido.

En el video siguiente se muestran las diferentes formas de despertarse que existen, cada día, en diferentes lugares del mundo. Tokio, NY, Londres, Shangai, Cuzco, Varanasi, Venecia...

Mi despertar perfecto, que es el despertar de algunos domingos, incluye bajar sin duchar a por el periódico y un par de croissant. Prepararlos a la plancha con un poco de mantequilla. Hacer café. Despertarla con una música sonando de fondo y abriendo despacio la persiana para deshacerme con su cuerpo agarrado a las sábanas, las piernas un poco recogidas y los ojos aún cerrados. Desayunar despacio dividiendo el periódico en dos (que supongo que es por eso por lo que llevan suplemento los fines de semana). Volver a la cama juntos 15 30 minutos mientras se llena la bañera. Empezar a planificar el día dentro del agua. Descubrir que se está haciendo tarde y soñar con la próxima vez que la casualidad me deje repetir ese ceremonial que te deja arrastrar la sensación de sueño hasta las dos de la tarde.

Los dias normales me despierto con el toque a diana de la corneta de las noticias, empiezo a correr porque hay un reloj azuzándome, me afeito en la ducha, me visto de persona digna y vuelvo a casa cuando ya es de noche.

Como nunca me acostaré a las 10 tengo un día de cada 7, con suerte, para ser yo. Viendo el video creo que algunas prisas son los peajes de las sociedades modernas aunque, en realidad, esa pereza mañanera es innata al ser humano, te guste o no hacer el amor por las mañanas. Every day is like Sunday, cantaba Morrisey.

6 de diciembre de 2010

El puente en casa


Claro que teniendo en cuenta lo de la enfermedad contagiosa huelga de los controladores, el frio que hace por ahí y lo de la bajada de cotización del euro (que nunca he sabido realmente si es bueno o malo aunque me escandalizo porque los presentadores de noticias usan esa entonación (!el nivel de deuda es de 247!. Ah...)) supongo que como en casa no se está en ninguna parte y así puedo jugar con mi vello facial y ver si soy más ridículo con barba, con perilla o con bigote.

19 de agosto de 2010

Aeropuertos


Los aeropuertos, cuando los viajas solo, siempre recuerdan a una prostituta social por la que pasan las personas tratadas acorde con su desembolso economico. Unos saltan las colas, son atendidos con una sonrisa y llevan a sus hijos a vivir nuevas experiencias. Otros van de mostrador en mostrador sin conocer todas las normas, con una bolsa al hombro y buscando entre la gente. Al final todos estan de paso. Todos pagan. Todos miran a lo lejos sin verte y el camarero poliglota se hace complice de tu excesivamente cara consumicion de baja calidad mientras esperas que te llegue el turno para ser atendido por, basicamente, sonrientes damas.

18 de agosto de 2010

De viaje

...sin destino. Probablemente sin rumbo.
Solo me llevo unos cuantos calzoncillos limpios, varias camisetas, un cepillo de dientes, un billete de avión, demasiadas incógnitas, un frisbee y alguna canción de los Black Crowes.


...para las horas que pasen...

...y porque sigo teniendo corazoncito rockero viejuno...

Volveré. Me llevo mis problemas conmigo.

11 de agosto de 2010

Los malos pensamientos contemporáneos

Hace poco un portal de ocio hizo una campaña con cámara oculta en la que una parte de la pareja tenia que convencer a la otra para que se fuera de viaje solo.
Lo curioso de ello es que existen personas que no comprenden que su pareja, aquella persona con quien han decidido pasar el resto de los momentos de su vida, quieran estar sin él. Eso, no por estar o no solo, sino por el extraño funcionamiento de la mente humana que nos lleva a pensar que hay una razón oculta (y mayoritariamente negativa) en el comportamiento del otro, nos irrita, nos altera y nos hace actuar como un niño enfadado que amenaza con dejar de respirar hasta volverse azul.

"A Cuba me voy a ir solo"- dice uno asumiendo que si ella va a estar copulando toda esa semana, él no va a ser menos.

Por alguna razón malévola del subconsciente tendemos a pensar mal, y eso no quiere decir que acertemos. Por algun contacto neuronal erróneo alguna vez hemos considerado que nuestra pareja o simplemente aquel candidato ha mantenido relaciones sexuales y sentimentales profundamente satisfactorias con todos sus contactos del otro sexo que tiene como amigos del facebook.

Pensar eso es enfermizo. (Aunque es innato) (y falso) (normalmente)


En el entorno mediatizado que vivimos se suele sacar tajada de cada actividad fuera de la norma. Los medios del otro lado castigan con su látigo de la improvisación a las actuaciones novedosas. Los medios del otro lugar tildan de populistas comportamientos extraños a lo que se supone que debería de ser. La vecina del cuarto te pone adjetivos porque apareció un tipo recién duchado en el ascensor y eso no es tan normal porque trabajas continuamente y, por el contrario, nunca ha cuestionado la baja moral de la del primero porque tiene, por norma, no repetir ningún hombre. Es cierto que cuando una persona cambia su pauta de actuación minimamente (según tu criterio) te genera una sensación de miedo a lo desconocido y el ser humano ha evolucionado por su capacidad de estar atento ante amenazas no frontales.

Pero nos obsesionamos con la amenaza como el perro que ladra a un sospechoso mientras el otro se cuela por el balcón llevándose las joyas de tu abuela. Incluso quemamos las naves que nos quedaban antes que cualquier tipejo, disfrazado de pirata sexual extranjero, nos robe a la princesa que llevamos en nuestro destartalado galeón. Hacemos fuego de los campos de cultivo. Borramos perfiles. Devolvemos monedas de manera preventiva como un presidente americano con encuesta de popularidad baja. Vemos cómo nuestra alta autoestima inestable está más inestable que nunca porque son actitudes irracionales de "el mundo contra mí".

Y mejor manera de ver las cosas es salirse fuera en una sensación extracorpórea porque las amenazas del S.XXI no pasan por convencer de nada. En el S.XXI la gente se va, la gente no tiene palabra, las personas desaparecen, las caricias se venden, los paises se invaden después de un tratado de paz, los entrenadores se despiden tras besar el escudo del club y los amigos que ella tiene en el facebook no se la tiran, idiota, porque se acuesta contigo los días en los que no te comportas como un lobo aullando a la luna de tus malos pensamientos contemporáneos.

Cuando puedes ver las cosas en global sin el filtro que te da tu mala cabeza, sueles acertar más. Es cuestión de mirar en general y de aprender que si en las decisiones libres que nos da esta vida aún está ahí, eso es lo que importa. ¿Sabes que ese chico que te gusta y esa niñata casquivana que conoces se han hecho amigos en facebook?

29 de julio de 2010

Belen Esteban y la costra cultural

Cuando alguien, pasmado e hipnotizado por culturas ajenas que ha conocido por televisiones, documentales de la2, vacaciones de verano o noches de lujuria en playas levantinas, decide irse a recorrer nuestro pequeño mundo, suele ir con la predisposición lógica del encuentro con el tesoro cultural de un nuevo mundo mejor.

Suele buscar los elementos que nos contraponen.
Suele dar la razón a las diferencias que nos separan.
Suele razonar a favor del enemigo de la misma forma que mi madre siempre da un voto a favor del fontanero cuando infla la factura.

En realidad se lleva al españolito que hemos mamado de pequeños disfrazado de José Luis López Vazquez pensando en el escalón superior en el que viven las suecas.
En realidad se lleva a la bondadosa Concha Velasco disfrazada de chica de la Cruz Roja que mira con admiración a los fornidos europeos como si fueran titulados superiores en comportamiento social.

Después, una vez pasado el tiempo, encuentras que las centroeuropeas no se depilan tanto como tu antigua novia del pueblo que tanto te quería y que aquel muchachote glamoruoso vomita como el que más después de la ingesta de alcohol salvaje tras el take away de la última hora del pub. Y buscas, tras un vuelo barato a casa, la breve demostración de tu error.

Pero al llegar y dejar la ropa sobre la cama en la que te masturbabas en la infancia rezando para que no entraran tus padres pones la televisión y ves a Belén Esteban.

Y te vuelves de viaje hacia un lugar que tampoco es el tuyo pensando que nada ha cambiado.

Es la costra cultural que aún nos queda de la herida que nos hizo el pasado. Afortunadamente, se está curando. (excepto en Tele5, pero son italianos)

Pd: la foto la hice esta misma tarde en una pared de Bilbao.

20 de julio de 2010

Llamando desde el avión

Cuando las leyes antitabaco se pusieron en funcionamiento otorgaron a los fumadores una excusa perfecta para sus pequeños recesos (efectos Zeigarnik) necesarios en el dia a dia. "Cariño, te llamé y no estabas"- te pueden decir al llegar a casa. "Me estaba fumando un cigarrito"- puedes responder con cara de enfermo nicotinero porque, como eres una persona muy condescendiente con la salud de tus compañeros, te has ido a fumarte el cigarro a la calle.

Las excusas más habituales son aquellas que nos va permitiendo la tecnología: "No tenía cobertura". "La conexion se cayó". "El correo se fue directamente a la bandeja de correo basura"...

La gran excusa de los viajeros tiene que ver con la imposibilidad de llamar durante los vuelos. Sin embargo alguien se ha percatado de la enorme fuente de ingresos (desde 7€ y 1.77 el sms) que puede tener una compañía con las llamadas sin obligarla a retomar la venta de botellites de alcohol tan glamurosas en trayecto porque están muy mal vistos los borrachos pero no los ludópatas del teléfono. Asi que ahora ya no se puede caer la aeronave por interferencias en los aparatos de vuelo sino que vas a poder hacer esa llamada (por un sistema llamado MCA (Mobile Communication on Aircraft)) y además te animarán a hacerla
Preveo con absoluta estupefacción un vuelo transoceánico donde una buena mujer, disfrazada de Belen Esteban, se pase las horas al teléfono gritando como una posesa mientras cuenta a su cuñada de Alpedrete lo bien que lo ha pasado en sus vacaciones de Santo Domingo y cuan grande la podía llegar a tener el moreno en cuestión. La mera visión de 9 horas reviviendo sus vacaciones me produce escalofríos. Lo peor de todo es que no puedes salirte fuera a fumar un cigarrito.

Existen llamadas de cortesía que hace tiempo eran impensables. Una es esa que haces desde la sala de embarque para que te esperen a la derecha de la salida de pasajeros con una sonrisa cómplice o la que haces en la T4 explicando en que lado de la puerta estás para que te busque urgentemente con la mirada al traspasar la puerta de donde parece que vienen los viajeros teletransportados de otra dimensión.

Las compañías aéreas, que no son más que esos pequeños buitres alados con billetes baratos y extras carísimos, quieren su parte del pastel. Al fin y al cabo si te has gastado 600€ en un viaje poco te importan 7€ para decir: "estoy llegando" cuando, obviamente, todas las pantallas del aeropuerto y la megafonía han publicado que acabas de aterrizar. No pongo en duda que la turista de piel dorada por el sol y blusa de flores hará esa llamada y volverá a repetir una y otra vez todos los detalles que ya nos contó a los pasajeros y la tripulación durante el trayecto.

Yo me preguntaré si aún puedo hacer una llamada perdida o si estoy perdido en la terminal como si fuera el soso de Tom Hanks.

En un futuro tu esposa podrá chatear con su amante los niños desde el asiento de al lado y tú pagarás la factura con el billete de vuelo. Reconoce que no resulta esperanzador perder uno de esos lugares sin cobertura que aún nos quedaban en este mundo conectado que tanta rabia da.

El día que nos quiten las llamadas perdidas o nos quiten más excusas será un mal día (para dejar de fumar) o para dejar que el tiempo de avión deje de ser ese periodo de siesta obligada, de lectura reconfortante o de intenso trabajo pendiente de entregar en el universo paralelo que siempre es el destino.

17 de septiembre de 2009

Los límites del periodismo

es una publicidad del gobierno de Dinamarca. En el video una chica con un bebe dice que hace el video para encontrar al padre de la criatura que era un extranjero que se tiró un buen da de borrachera. Cuentan las malas lenguas que es una campaña que han retirado financiada por "turismo de dinamarca" porque parece fomentar el: ´"ven a Dinamarca a tirarte (sin condon) a estas rubias estupendas." Si es así es de tirarse de los pelos porque los publicistas ya no saben que inventar. O quizá consiguen que se hable de ellos a base de traspasar limites.

También puede ser que esto es la misma teoría que tienen los adolescentes ingleses con la idea de que las islas Baleares estan contínuamente pobladas de españolas calientes con lengua bífida (lo mejor para la felación) y bares con una cantidad casi infinita de alcohol a bajo precio.

Dudley Moore, actor conocido por hacer "Arthur, el soltero de oro", hizo una película en el año 1990 titulada en España "Gente Loca" en la que actúa como un publicista que se vuelve loco y hace anuncios diciendo precisamente la verdad ("Volvo, son feos, sí. Pero son coches seguros").

La realidad que late detrás del exceso publicitario es el problema. Al final, por mucho que nos duela existe un turismo escondido que en algunos casos es vergonzoso (turismo sexual infantil) y en otros simplemente ruboriza.

Creo que fue Michael Houellebecq, ese escritor sobredimensionado sumergido en la polémica (y bastante brillante) el que planteaba en "Ampliación del campo de Batalla" una cadena de hoteles especializados en turismo sexual donde su principal diferencia respecto de otros prostíbulos es que su publicidad lo decía directamente: 1º planta, sobeteo. 2º planta, sexo oral. 3º, sexo explícito. 4º sadomaso. 5º sado con sangre. Ser honesto, afirma (más o menos) le exime de la hipocresía del engaño.

Quizá, mirado desde ese punto de vista, el único problema ético es la financiación del anuncio que no el mensaje. Al fin y al cabo es nítido, cristalino. (Y yo no sabía que las danesas fueran fáciles)

Pd: como internet es todo humor, os dejo las parodias que ya han hecho por ahi:

30 de junio de 2009

De vacaciones al premolar

Estuve meses rogándola que volviera conmigo. Dije que iba a cambiar, que había aprendido que no quería perderla. Se lo pedí de 158 maneras diferentes. Pensé, ofuscado como marilyn manson, hacerme un corte por cada momento en el que me dijera que no. Pero no. Levanté la cabeza y miré al frente. Voy a cuidarme. He adelgazado un poco. Me he cortado el pelo. He mejorado mi dialéctica. Estoy sosegado. He mirado precios de spa y masajes. Voy a comprarme ropa en las rebajas. Me voy a hacer una limpieza de boca.

Sentado en la consulta y ojeando la ruitinaria radiografía dental me descubren una caries. Sólo una. Ningún problema. ¿Lo hay?. La hija de puta de la caries se ha escondido bajo la carne de la encía, por lo que requiere una pequeña intervención. Además hay que matar a algún nervio. La limpieza, para preparar esa intervención, habrá de ser más enérgica. Son 7 sesiones. El seguro médico ya no lo cubre todo. Me sale, más o menos, como un viaje a Punta Cana. Nunca pensé ir a ese lugar. Este año me voy de vacaciones a mi premolar, con excursiones pagadas a muelas adyacentes.

Era mucho más barato seguir echándola de menos.

5 de abril de 2009

No corras, papá

416 millones de euros. Esa es la cantidad que tiene previsto recaudar el gobierno a base de multas. Una nimiedad.

Ante la imposición de una sanción siempre hay tres puntos de vista:

1- la ley está para cumplirla.
2- la ley ha de ser impuesta de manera justa
3- yo no estaba allí, conducía mi abuela.

Yo sigo manteniendo que las sanciones se han convertido en una fuente de ingresos más que la función inicial que es la de penalizar comportamientos que pongan en riesgo la vida o seguridad de los demás. Desde ese punto de vista, y con la necesidad imperiosa de conseguir dinerillo fresco, sabemos que existen en multitud de lugares controles policiales en forma de radar, coche camuflado o fotógrafo uniformado, que ponen en riesgo la seguridad de los demas ya que el conductor de delante, al verlo, frena.

Sin embargo en un alarde hipócrita muy común en nuestros ejecutores de la ley ningún dirigente o legislador es capaz de aceptar que el ánimo recaudatorio está ahí, pulsando el botón de hacer las fotos o rebajando los límites para pillarme a mi, a ti y obviamente, a tu abuela.

Pd: En todo esto la DGT se parece mucho al Papa: no serás sancionado si no conduces de la misma forma que no tendrás sida si no follas. A mi me gusta conducir, de lo otro no me acuerdo.

14 de marzo de 2009

Explicación natural del estado de las cosas

El lugar en cuestion existe. Lo llaman "Pulpit Rock" o "Preikestolen" y está en Noruega. Es un abismo de 607m que me ha hecho sentir la celebración popular de la situación actual. Como siempre la naturaleza despierta en mí sensaciones extrañas.