Mal dia para buscar
5 de agosto de 2026
El verano vouyeur
12 de junio de 2026
Ya está aqui el verano, ya está aqui la fruta
Ha muerto un británico tras saltar desde un balcón. Empieza, oficialmente, la temporada de verano.
Los estados de whatsapp se llenan de fotos de playas y atardeceres. De algún que otro bikini o una faldita corta. Algunos desaprensivos hacen fotos de sus pies en la orilla. Sonríen delante de una barbacoa. Paisajes identificables de lugares lejanos. Curiosamente los parados vuelan a otros continentes y ese amigo que te debe 50€ ya ha publicado una foto bailando en Ibiza.
La música, quieras o no, se envilece. Machacona, repetitiva, intencionadamente pueril con unas gotas de bondad impostada que huele a cala turística de Menorca. Si alguien cree que la canción del verano no debe de tener todos esos ingredientes es que no vive los cambios de estación.
También llegan los tiempos de flirteos intermitentes, de cameos en vidas que no te pertenecen. Son tiempos en los que el actor que todos llevamos dentro se hace con el personaje. Dudo, en multitud de ocasiones, si alguien que no conozco lo suficiente está haciendo lo que desea o lo que cree que quiere desear. Algunos no tienen cuerpo ni energía para subir ningún monte, saltar de algún puente o sonreir gozosos al lado de un fiordo noruego. José Ramón, que a ti te gusta el jamón y la cerveza del pueblo de tu abuela, no me mientas. María Dolores, que no has sido modelo nunca y ya no te quedan bien las transparencias de Stradivarius que no se pone ni tu hija. Pepe, a ver si con ese dolor en las rodillas me vas a engañar con que viajar en furgoneta es un placer, que tienes que cagar en el bosque. No me mientas con las fotos intentándo hacerme creer que has bailado todos los días de festi.
Como todas las supuestas novedades el verano es un periodo que se coge con energía, como el sexo o la pachanga de solteros contra casados del camping. Empiezas a tope, lanzando órdenes desde el cerebro a los músculos esperando que se cumplan más rápido que un impulso nervioso. Después, unas semanas después o algún gatillazo más tarde (hay gatillazos fuera del sexo, que es cuando ya no haces ese sprint hacia el balón o el mortal en la piscina), empieza un tiempo de aceptación. Supongo que a finales de agosto ya empiezas a estar un poco cansado como quien lo está de patatas fritas de bolsa, cervezas a 10€ y que el mismo jubilado te quite siempre el mismo sitio de la playa porque es mucho más disciplinado con madrugar que tú. Ahora no lo aceptas pero vas a desear comerte unas lentejas, ponerte ropa ancha e intentar dejar de hablar un ingles que no dominas en absoluto.
En realidad una de las cosas que tiene el verano es que, con el tiempo, también se acaba.
5 de agosto de 2025
Verano urbano. Pobres y locos.
Ya ha llegado ese momento del año en el que en las ciudades, si exceptuamos a los turistas, solamente quedan los pobres y los locos.
Afortunadamente para mi, lo cual puede ratificar tanto mi contable como mi psiquiatra, pertenezco a las dos categorías. El problema es que ser consciente de ello me aleja del loco medio.
Siempre he sabido que es peor saber que eres un gilipollas que serlo y no darte cuenta.
También era mucho más entretenido encontrarte a un grupo de señoras sentadas en sillas de playa al borde de la acera comentando la vida pasar. O esa estampa de cuatro jubilados, con las dos manos encima del bastón, mirando al infinito en un banco del parque. En el agosto moderno se disfrazan de ocupación incierta los paseos sin rumbo a lo largo de la ciudad, como si existiera urgencia por algo. La persona que te atiende en ese comercio abierto sabe perfectamente que no deseas comprar nada, porque perteneces al espectro pobre, pero le haces sacar la mitad del muestrario. O puede que no le hagas sacar nada, pero le usas de terapeuta, que es la titulación de los camareros al quinto año de trabajo.
Quizá por cuestiones personales no hago más que ver a ancianos caminando despacio, si no están ayudados por un andador, junto a jóvenes de origen alternativo antes que el sol haga su brillante y calurosa presencia.
Casi todas las mañanas, al salir de casa, tengo la sensación de que es sábado. Es esa desidia y agilidad del tráfico que me hace llegar diez minutos antes, jugando a adivinar cuántos de esos comercios están cerrados por vacaciones o abiertos por resignación. Hoy es martes. Es un barrio poblado de asfalto y persianas a medio bajar.
8 de julio de 2025
Verano de imbéciles
Una de las excusas más empleadas por los delincuentes ocasionales es que estaban borrachos. Esa posesión alcohólica es la que les exime de la tontería o delito que hubiesen cometido.
En verano, independientemente de la ingesta alcohólica, el sol, el calor y la estación son ese eximente.
También visualicé a un nutrido grupo de personas, alrededor de un banco del parque que hay debajo de mi casa, con unas mesitas de camping y unas sillas de esas plegables de plástico que parece tela y se te pega al culo, devorando unas tortillas de patata traídas expresamente en tuppers, mientras los niños se refrescaban en los chorrillos de la fuente más cercana.
Algo más adelante, como si fuera una ofrenda al Sol, una veintena de inmigrantes ecuatorianos, y lo digo por las banderas que ondeaban mientras bailaban lo que adiviné como folclore popular, cohabitaban felizmente a la sombra de otro de los escasos árboles de la zona verde urbana que tengo la suerte de visualizar al ir por el pan.
No me he inventado nada. Me sabe fatal caer en clichés.
El resto del año, sin embargo, compras todas las papeletas para acabar en el psiquiátrico si vas en pantalón corto abrazando a la gente e intentando bailar con ellos como si fuera tu mejor amigo.
¿Es el verano la excusa para volverte un imbécil?
La respuesta es si.
Hay gente estupenda, pero solo salen en los anuncios de la tele. Tampoco he querido decir nada de las personas que, como están de vacaciones descuidan su higiene y, por defecto, su fuerte olor corporal.
Yo no tengo pantalones cortos pero sí una camisa hawaiana.
Ahora voy a seguir buscando una canción del verano que, entre otras, deberia ser la de Lizzo pero no lo va a ser.
9 de agosto de 2024
Las vacaciones de los demás.
Normalmente la foto de "aquí, sufriendo" la publica ese amigo tuyo que lleva todo el año quejándose de que no tiene un euro y que la vida es durísima porque no llega a fin de mes. El mismo que te cuenta los lunes la tremenda resaca que tiene, se ha comprado un coche y te intenta convencer que su iphone de ultimísima generación es mucho mejor que tu android, aunque su principal preocupación es que, en las fotos frente al espejo, se vea el logo.
Si le intentas hacer una pequeña crítica te dirá, rápidamente, que si acaso él, como trabajador proletario castigado por la maquinaria infame del capitalismo, no tiene derecho a vacaciones. No nos referimos a unas vacaciones en Valdemorillo del Bierzo sino unas dignas. Con su barco y su playa. Su chiringuito con copazo que lleve puesta una sombrillita. Su cama king size. Sus vistas al salir de la ducha y alguna visita guiada a lugares de fuerte componente cultural que desconoce pero le hacen interesantísimo. Obviamente, te dice, debe de recuperar energías porque en el último año ha trabajado mucho. Más o menos, entre bajas y paros discontínuos, tres meses. Claro que se puso mala su mascota y debía de estar cuidándola. Ahora, sin embargo, la ha dejado en un "hotel para mascotas" porque este sistema antiespecista no comprende que se pueda viajar con perro.
¿Tengo envidia de que el perro viva mejor que yo?. Probablemente si. Sin embargo lo que me jode y no logro entender es que yo vivo cada día exprimiendo mi rendimiento laboral hasta el máximo nivel que me da la energía y entre un crucero por el Caribe o reducir la hipoteca haya optado por la segunda opción. Por eso me quedo viendo los aparcamientos vacíos en una ciudad de influencers de Instagram que parece que crean porno para podólogos con tanta foto de pies en la playa.
Una parte de mi espera que tras ser la jodida cigarra pasen un invierno cabrón y frío pero nunca sucede. Año tras año los muy hijos de puta se superan. Han pasado de Marbella a Ibiza y de Ibiza a Chipre. De Chipre a Punta Cana, con parada cultural en Nueva York sin que les atraque ningún yonki del fentanilo. Cada maldito día publican algún atardecer y ya han cogido colorcito como si vivieran en un reportaje del Hola. Los mayores dramas son los días nublados, algún mosquito y que les han puesto poco hielo en el mojito.
Si algo tenían de castigo las vacaciones de los demás cuando no había redes sociales era tener que soportar el carrusel de fotografías mientras te contaban sus inmersiones entre tiburones en Papúa Nueva Guinea. Ahora no es necesario porque te mantienen al día en todo momento y sin que a ninguno les hayan arrancado un brazo al sacarlo de la jaula.
En septiembre te volverán a contar lo durísimo que es volver a la vida convencional y se harán los locos en la primera ronda, porque ya no les queda dinero. Contarán los días para las vacaciones de navidad, las de semana santa, tres o cuatro puentes de guardar y te intentarán convencer que el estado DEBE de ayudarles con los libros de los niños, lo cara que está la luz y los pocos puntos de recarga que hay para el coche eléctrico que van a comprar.
Y lo curioso, lo mágico, lo insospechado del término, es que siempre lo logran. Duermen caliente, comen rico, sonríen en los selfies y los vehículos los tienen limpios pero nunca les ves limpiando el coche. Jamás demuestran miedo a quedarse sin ingresos, enfermar, sentirse abandonados o simplemente arrepentirse de haber despilfarrado sus posibilidades como los perros que se lanzan a comer sin pensar que luego pudieran tener hambre de verdad.
La única conclusión a la que llego es que el mundo se divide en dos: los que ponen y los que usan. A mi me tocó poner como el que madruga para ir a por el pan sin ser, jamás, el que se despierta despreocupado porque alguien se encargó de hacer las tostadas y me quejo porque la mermelada es de fresa cuando a mi me gusta la naranja amarga.
19 de julio de 2024
Las fotos de verano y la respuesta buscada.
14 de agosto de 2023
El mono que publica en instagram
La naturaleza humana es caprichosa y obstinada. Muchas, quizá demasiadas cosas de las que hacemos vienen determinadas simplemente por el hecho de ser animales. Como animales que somos, irracionales y con instintos, nos inclinamos extrañamente hacia determinados lados. Un ejemplo, no determinante para el dia de hoy, es eso de sentir atracción por aquellas personas que nos parecen más fértiles o que disponen de las posibilidades adecuadas para algo parecido a la subsistencia en el tiempo de nuestros genes. Lo llaman "el gen egoista".
-Me acabo de separar- comentaba. -Mi exmarido - seguía como si estuviera despechada- ha dicho que mi adicción a la cocaína lo ha arruinado todo-. En ese momento es cuando, instintivamente pasé a sus brazos raquíticos, su dentadura amarillenta y no podía dejar de ver las fosas nasales. Seré un clasista, probablemente, pero se me quitaron las ganas que tampoco tenía.
Supongo que, de la misma manera que las yonkis acarrean algún punto negativo, el dinero y los posibles, así como irradiar alegria y jolgorio, puntúan en la otra dirección. Cuentan que los monos más idiotas son los más populares en sus comunidades. Claro que el concepto "idiota", en el estudio, se refiere a codiciosos y problemáticos. Yo siempre he pensado que el "idiota" era el cuñado, el que le decía a Sócrates que si sabía que no sabía nada, ya lo sabía él mucho antes.
Ayer oí en la radio que los seres humanos buscamos que alguien nos quiera (o se preocupe por nosotros) porque eso responde al instinto de supervivencia. No somos capaces de sobrevivir por nosotros mismos, aunque nos empeñemos en ello. Viene a ser lo mismo que buscar el reconocimiento y pertenencia a un grupo que nos acoge, porque en un grupo las posibilidades de subsistir son mayores. Llevo un tiempo que ni una cosa ni la otra, y reconozco que escuece. Esa búsqueda es de la que se nutren las redes, las modas y muchas decisiones que tomamos sin pensar. Llevar hombreras en los 80 o la mierda de foto del ala del avión responden a la necesidad de pertenencia a un grupo. Vamos, lo mismo que decía tu madre cuando te preguntaba que si tu amigo salta de un acantilado deberías saltar tú. La respuesta racional es que no porque tu amigo es un imbécil pero la natural es que si porque te hace sentir que eres uno más del grupo. La necesidad de pertenencia es mucho más poderosa de lo que parece cuando se racionaliza.
Si algo tiene el verano es que esa necesidad de pertenencia se acentúa. Nos hacemos amigos para siempre de gente que no estará en septiembre. Realizamos las mismas fotos de mierda que hacen todos los turistas y nos vestimos ridículamente. Ponemos la foto de la barbacoa y la del atardecer. La de los pies en la playa y alguna con las marcas del sol. Dos referencias a chiringuitos y alguna "in intínere" desde el paraíso hasta el edén. Todo ello son intentos ridículos, incluído el enfoque infame del concierto, de gritar que somos uno más. El mono que tenemos dentro hace click en "publicar".Pero no solamente es publicar, sino dejar bien claro que somos personas resolutivas, resueltas ( que no es lo mismo) y válidas. Que a nuestro lado, queriéndonos un poco, podrás ser tan feliz como te estamos demostrando que somos. Te estoy diciendo que si me quieres tu vida será mejor porque irás en barco y verás campos de girasoles al atardecer. No hay alergias, ni resacas, ni colchones duros. Nadie que va de caravana te cuenta lo maravilloso que es cagar en una cuneta.
Así que en esas estamos: recibiendo una y otra vez fotos, publicaciones y maravillosas postales acompañadas de mensajes enriquecedores mientras dura el verano. De lo que no te has dado cuenta es que quien está disfrutando es el mono que llevas dentro. Ojo, que los "idiotas" publican más porque se sienten más populares. Porque el gen egoista permanece y el gen altruista desaparece.
Pd: Una cosa es que nuestra naturaleza nos intente llevar por determinados caminos y otra que los cojamos. Nadie te dice, a veces, que uno de esos caminos está lleno de dragones pero sí que es verdad que nos quieran sienta bien, casi igual que pertenecer a un grupo. Algunos aprendimos demasiado pronto que no había que tirarse del acantilado aunque lo hiciera tu amigo. Pero te quedaste sin amigo y quien te tenía que querer, porque lo hiciste fatal, se fue con un mono. Les va bien, supongo.22 de junio de 2023
Canciones del verano ( que no)
28 de julio de 2022
El verano de Mari Tere
Ayer, en Bilbao, 15,000 personas fueron a ver un concierto de música sin músicos.
Viene a ser lo mismo que apoyar al comercio sin entrar en una tienda, contar que dispones de una fabulosa vida sentimental sin compartir tus miedos con nadie, efectuar una conducción deportiva con un coche automático que lleva activado el asistente de cambio de carril o jactarse de sobrevivir en la selva por haber pasado tres días en un resort de Vietnam.
Estamos sumergidos en el verano de las experiencias descafeinadas donde es mucho más importante el título que el conocimiento. Vamos, como la educación moderna.
Nos enfrentamos a una situación donde el fantasma hedonista que habita en el hombro de una mayoría demasiado ruidosa se hace con las riendas de todo. Mari Tere ( nombre ficticio) se ha fijado en un muchacho atlético en la playa. Le ha mirado desde la toalla de enfrente. Con el movil, puesto de forma que no refleje demasiado el sol, le ha buscado en alguna aplicación sin éxito. Con una foto que le ha hecho ha efectuado una búsqueda de imágenes en Google. Se debate entre varios resultados y , por supuesto, ha elegido a un físico teórico termonuclear de buena planta con el que fantasea mientras se deja calentar por el sol sin percatarse que pone que se llama Rashid y vive en Nueva Delhi. En realidad el chico responde al nombre de Jose Ramón ( nombre ficticio, también) y trabaja en el servicio de recogida de basuras del ayuntamiento por las noches. Un trabajo dignísimo y mucho más útil para el día a día que la fusión fría teórica.
Mari Tere le piensa llegando a la puerta del hotel con su bata blanca y las gafas de pasta. Justo cuando ella acaba de salir de la ducha y se tapa las carnes con una toalla blanca y esponjosa. Quiere que pase eso, precisamente eso. Como ella lo desea tanto, debería de ser cierto. Si deseas algo con la suficiente intensidad, sucederá. A Jose Ramón, que está completamente ajeno a los deseos de Mari Tere, lo último que le apetece es acostarse con, según sus gustos, una tanoréxica arrugada sobrada de kilos que además lleva un aro en la nariz y un tatuaje, ajado ya, de una campanilla en el hombro. Es un dibujo que tenía gracia en 2003 pero ha envejecido peor que una camiseta con un smiley.
Ella escoge un selfie, de los quince que se ha hecho, con las gafas de sol y el muchacho al fondo. Pone filtros para parecer lo guapa que sería si estuviera buena y se queda esperando que todo suceda. Pero no hace nada por que suceda y, obviamente, no sucede.
"Qué guapo el chico de atrás"- le escriben en un comentario que lee al llegar a la pensión sin toallas en la que se aloja. "Era gay"- responde. "Ahora a disfrutar de la noche"- añade. Y enciende la tele mientras, en la calle, Jose Ramón pasa con el camión recogiendo el cartón de la pizza que ha cenado.
3 de agosto de 2018
Cada uno su verdad
20 de julio de 2017
Yo, Batman y las cucarachas de viaje.
A algunos os han convencido fuertemente en que teneis algún superpoder, que sólamente hay que apretar los dientes y esforzarse para llegar a encontrarlo porque, como si fuera esa frase de "campo de sueños" : si lo construyes, él vendrá. Es como un derecho, una obligación de la vida para con cada uno. Una falacia que te deja seguir vivo hasta que llega una mañana que, embutido en el traje de Superman, tratas de saltar por la ventana. Me han gustado siempre los superhéroes atormentados y una de las pocas diferencias entre Batman y yo es que él tiene dinero. Y un mayordomo. Y el batmóvil. Tenemos el mismo tono de voz. No volamos ninguno. Yo duermo más. A los dos nos vacilan payasos vestidos de comodines.11 de junio de 2017
Canciones del verano 2017 (que no lo van a ser)
2- Delafé - Lo más bonito del mundo (es del año pasado pero se lo merece)
3- Dolo - Ahora
4- Varry Brava - Chicas
5- Novedades Carminha - Te quiero igual
6- Sidonie - Siglo XX (se aceptan propuestas para cambiar por "Sexy Zebras - Quiero F****r contigo")
Extra - Canción para tararear tranquilo mirando al infinito del mar, creyéndonos contemporáneos pero en realidad sintiendo ganas de algo parecido al amor, con esa mirada del final del video. Rusos blancos - Insuficiente
1 de agosto de 2014
Agosto, el exoesqueleto.
pd2: Probablemente exoesqueleto, también, debería ser esa persona que nos hace sentir invencibles.
21 de junio de 2014
Verano digestivo.
Por supuesto que cada uno lo vive como quiere. Puede ser el año del whatsapp o puede ser uno de esos en los que se procura que las fotos tengan un bonito paisaje y una sonrisa enorme para autoconvencerse que es el mejor de todos o, como efecto colateral, mejor que el de los demás. Esto de estar por encima de los demás es muy humano. Follar más, ir más lejos, beber más rápido, tener más visitas en los videos de youtube, más amigos en facebook o simplemente más followers. Da igual la calidad, la entereza, el efecto que genere sobre nuestra parte más interna o nuestra psique más personal, el caso es que sea más. Si es más, como una audiencia extrema, se le presupone mejor.
Y no, no lo es. Hace tiempo, mucho antes de que Bisbal fuera citado por los nuevos reyes en vez de algún músico virtuoso, que la mayoría demostró que no es sinónimo de bondad o de felicidad. La mayoría es simbolo de saturación, como un outlet de centro comercial en un sábado con niños. ¿La mayoría es tonta?. No. La mayoría es FACIL.
Fácil es tostarse al sol sin hacer nada, comer comida precocinada, ir a lugares marcados en las guías turísticas con una estrella. Fácil es la telebasura y la canción del verano, crtiticar al gobierno, hablar de fútbol. Fácil es decir a todo que sí y no hacer nada, culpar a los demás, esconderse en una cueva o en la cueva de la multitud.
Es difícil asumir los errores propios, sentarse en la hierba para tomar aire y enfrentarse a uno mismo identificando las mil maneras en las que nos protegemos de nosotros y marcar los cien motivos para no cortarse de un tajo las venas. Es difícil decir sinceramente "quiero verte a tí" y estar preparado para recibir un "no" sin saltar al cuello de las debilidades ajenas. Es dificil sentarse a ver los desvíos incorrectos. Es difícil aprender, después de una siesta veraniega, que puede que las cosas no sean ningún cuento, que estemos hechos de hielo, que nos derrita el verano o que no lleguemos al invierno y, aún así, sigamos sin ir por el lado fácil de la vida que se metamorfosea en una estación en la que vuelven a ganar los mediocres. Y las reposiciones. Y los mundiales perdidos.No espereis a John Wayne al frente del ejército mientras viene a salvaros al son de una corneta.No hay salvación en el lado fácil aunque pero me han dicho que es mucho más divertido hasta que llega septiembre.
Ni tú ni yo somos John Wayne.
Una canción de Los Enemigos no es más digestiva que una de Disney, pero dice mucho más aunque no deje bañarte.
23 de mayo de 2014
Personal trainer
Son las oposiciones al postureo personal, las ganas de coger colorcillo, la necesidad humana de sentirse observado y deseado. Muchas veces lo único que importa es saber que te miran y para eso, como si fuera la intro de Fama, hay que ganárselo con sudor.
Y, quizá por ser un fetichista de la mente, me pregunto el motivo por el que no hay una "operación cerebro", una temporada del año en el que se agoten los autodefinidos y la wikipedia sea más consultada que la dieta Dukan. No comprendo por qué las librerias no están repletas de personas deseando tener temas de conversación inteligentes, los conciertos saturados con los carteles de "no hay entradas", los museos ampliados o las charlas intelectuales con oyentes en el suelo porque ya no quedan sillas.
Creo que es porque es más fácil, como un producto chino falsificado, cambiar la imagen que aprender a pensar. Aunque lo uno sea algo voluble y lo otro sea para siempre.
Pd: Claro que hay personas hermosas que además son mucho más listas que yo. Conozco alguna pero, como las que son sólo bellas o las que son sólo hermosas, están por ahí viviendo su vida. Unas no me quieren por tonto y otras por feo.
26 de junio de 2012
Pilar , Sara y Belén
Solo falta que la canción del verano tenga las palabras "Prima de Riesgo" para que yo, personalmente, decida cortarme las venas y mancharlo todo de sangre.
Hoy he visto a una señora jugarse la vida persiguiendo a un euro que se le ha caído y se ha ido rodando a la carretera. Mientras los coches frenaban ella iba en cuclillas subiéndose la parte de abajo del vestido y con los ojos fijos en el metal y he pensado, con la resignación del español medio, que si los árabes miran a la Meca las monedas en España siempre ruedan hacia Alemania.
22 de junio de 2012
31 de mayo de 2012
31 de agosto de 2011
Se acabó el verano
Y si te lo pierdes: Tu verás (como la canción).
Pd: o como el final de verano azul.
22 de agosto de 2011
Turismo de calidad +7.4%






