Mal dia para buscar

15 de julio de 2019

El vertiginoso cambio del amor.

Desde 1940 las parejas se han formado así:
Es decir, que ya casi nadie se conoce en la iglesia y mucho menos porque son  vecinos. Que cada vez hay menos parejas que se forman en todo ese periodo de tiempo que se pasa estudiando y que incluso no se liga en el trabajo.

Cada vez menos parejas vienen del "tu amigo tiene miedo de mi amiga, ¿por qué no se conocen ya?. Tendremos dos amigos asustados" . Ahora se liga en un bar o a través de Internet. Decepcionante, quizá. En realidad es lo mismo de siempre pero en otros sitios. Mi abuela se quedaba dormida con las películas de la1 y mi hermana lo hace con los pestiños de A3.

Ha cambiado el amor, decía la bbc. En realidad ha cambiado la búsqueda del amor, que es lo que decía el titular. Porque quererse la gente se sigue queriendo aunque tengamos muchos más motivos por los que romper los lazos que nos gusta formar. Se quiere de una manera más intensa, más frágil y mucho menos constante. También  de una forma más distante porque aunque alguien está a golpe de click, no está a la distancia de un abrazo.

Y es frío. Cómodo. Limpio. Como una casa minimalista.

A veces creo que el capítulo "Hang the Dj" de Black Mirror es el futuro, y me desenamora.


12 de julio de 2019

Richard Chesse (como banda sonora de verano)

¿Quien es Richard Chesse?

Mark Jonathan Davis

Bien, dicho esto comentaremos que , al frente de su banda (donde cada componente tiene un mote con un tipo de queso) se dedica a hacer versiones casi imposibles en estilo lounge, swing e incluso jazz. Algunas absolutamente maravillosas. Dispone de varios discos y el juego, apasionante para un melómano (dícese también de aquella persona solitaria que hace cosas con sus manos) es decubrir si la canción original era de Nirvana, Michael jackson, NIN, los Guns, los Clash, Rage against de Machine o System of a Down. En otro lugar está la versión de creep.... 
De oír repitiendo. Perfecto para viajar con amantes de la música de verdad....



Y con todo esto, investigad, malditos.

Su hipócrita favorito

En 1964 se estrenó "Su juego favorito", una película protagonizada por Rock Hudson en el que él es un supuesto experto en pesca, que vende artículos de pesca y que ha escrito un exitoso manual de pesca pero que, curiosamente, odia pescar y le un tremendo asco tocar peces. Incluso no sabe ni nadar.

Él es perfectamente consciente que no puede enfrentarse a la participación en un concurso de pesca y cuando eso le sucede,  se descubre su torpeza y la farsa que tenía construida.

Pero , y ahí está la clave, es consciente.

Hoy en día vivimos en un mundo en el que todos son expertos en algo, incluso dan lecciones en Internet. La diferencia es que son incapaces de admitir que no tienen ni idea. Me da igual de pescar, de tecnología, de trócolas inversas, reiki o inversión en monedas virtuales.

Y cualquiera les lleva la contraria.

Ayer una señorita contaba, indignadísima, lo vergonzoso que es que los políticos y algunos empresarios no paguen impuestos en España. Después, muy poco tiempo después, contaba lo maravilloso que es Amazon. No pude evitar preguntarle si conocía la ingeniería fiscal de esa compañía y , como no puede ser menos lista que nadie, dijo que por supuesto. "Entonces"- le dije- "tú eres cómplice de defraudar impuestos". "!No!- dijo con indignación- eso es culpa del gobierno". Le expliqué que hay miles de opciones de compras por Internet que cotizan para ella, para el médico que la  tiene que tratar o el profesor de sus hijos. Que incluso el precio (que suele ser el argumento) es igual o inferior. Sin embargo seguía enfadada. "Me ha llamado tonta"- comentó. Y yo le dije que tonta no, pero cómplice,  si. Que no debería de recibir asistencia médica ya que no está de acuerdo en que se exija el pago de impuestos en el país donde se genera. La culpa no es mía, es del gobierno"- continuaba en bucle. La culpa siempre es de otros. Me dejó de dirigir la palabra con  desprecio.

Y era una experta. Era una persona que daba lecciones. Hubiera sido más sencillo hacer la de Rod Hudson: reconocer que es un fraude.

"Su juego favorito" acaba bien. La hipocresía que nos arrastra socialmente, no estoy tan seguro.

Bienvenidos al A Prime day de los cómplices en ingeniería fiscal. Luego se van a primark a colaborar con la explotación infantil o vuelan en Ryanair a manifestaciones contra los contratos basura mientras piden un deliveroo . Enhorabuena. La culpa es del gobierno.

Yo conozco a uno que dice que si un tipo se cae en la calle y le asoma la cartera es lícito quitársela porque... coño, no haberte caído.

6 de julio de 2019

Copiones ricos.

Los black keys hacen rock del bueno. Al menos del que me gusta a mi. El problema, quizá, es que su ultimo disco me da la sensación que ya lo he oido.


Algunos, con toda la razón del mundo, mantendrán que si algo se hace bien es suficiente. Por eso Jarabe de Palo hizo mil veces la misma canción. Por eso Phil Collins, Sting, Fito o Elton John se han ido repitiendo una y otra vez hasta mimetizar todas sus canciones en la misma. Se puede aplicar a la música pero también a las series, al cine o al diseño industrial.

Es curioso como vivimos en una época en la que una banda de visionarios se dedican a probar opciones, a crear y experimentar. Esos son los que persiguen sus sueños una y otra vez, zancadilleándose con cada prueba hasta que uno de un millón da con algo que funciona y que tiene la etiqueta de masivo o de rentable. Sobre todo de rentable.

Entonces van los chinos y lo hacen más barato. O esa fórmula se la dan a un par de productores que contratan a tres niñatos de OT, les ponen el autotune y se los llevan a los festivales. Vivimos en un momento en el que la única manera de despuntar es hacer algo que no haga nadie más y, sin embargo, existen especialistas en copiar las ideas de los demás. Amazon se dedica a ver qué productos tienen éxito y cuando lo localizan se hace su marca propia para aprovechar la suerte de los demás, incluso eliminando el producto anterior de su plataforma.

Los barrios ricos están llenos de copiones.
Los barrios pobres de idealistas con menos suerte.

Lo que me sucede al volver a oir lo que han hecho los Black Keys es que se han copiado a si mismos para ver si ahora llega algo más de pasta. Eso si, y lo diré en voz baja, el original siempre es mejor.

3 de julio de 2019

Mediocridad mainstream

Ya es definitivo.

Chernobil me pareció una serie correctamente realizada que no me aportaba mucho más que un  documental que dieron en la2 hace varios años. Paquita Salas me resulta una serie con una argumentacion del tipo caca-culo-pedo-pis-derechos fundamentales-monólogo de tercera. El disco de Rosalía, aunque fenomenalmente producido, me aburre. La Sexta me abruma con su intento de ser una cadena con superioridad moral que comparte accionariado con la Razón. No me gusta ni uno de los discos más vendidos, salvo si son un refrito de éxitos, pero ya vale de tener a Police, Elton John, Queen o incluso Camilo Sexto ( número 7 en fnac hoy). De entre los libros más vendidos, sufro un escalofrío al ver a alguno que es un psicólogo de bar (Lo siento, sr Espinosa) o algo que se vende como libro y es una coleccion de Tweets escritos en servilletas (nunca sé si es desfreds, defreds o Marwan).

Algunos dirán que es un punto de vista de viejuno,  que lo es. O también es la necesidad de no volver a creer que un disco de Melendi o de Fito son música de verdad. No lo son. Son tonadillas pegadizas, como paquito el chocolatero. De fácil digestión, de recordatorio veloz. Son como una paremia no especialmente compleja.

No hay absolutamente ningún producto cultural de consumo masivo que me haya emocionado en los últimos tiempos y eso es porque tengo la piel más gruesa o porque cada vez que veo a un imbécil jugando al juego de la reivindicación me parece un niño comparado con las reivindicaciones de verdad. Mi madre habla de la guerra o de la represión de una forma muy diferente a la que hace Wyoming o Puigdemont, que no es más que un cobarde en un chalet subvencionado gritando que es fascismo, machismo, onanismo, clasismo u homofobia todo el que no piensa como él.

Eso no quita que haya maravillosas creaciones artísticas, pensadores maravillosos en todos los bandos, libros increíbles, películas emocionantes, harinas para pan de verdad y hasta políticos con rigor. ( Y dejo un video de esos que están bien hechos y no ve nadie)
Pero tenemos que aceptar, y por eso es definitivo, que haciendo las cosas bien no se llega a nada.

El producto, por sí mismo, es menos valorado que el envoltorio o las mil palabras que lo acompañen en el argumento de venta. Conozco dentistas increíbles pero Dentix anuncia que un implante vale 300€. Os aviso , como un asterisco en la promoción , que un implante es un tornillo. Si ya quieres que te pongan un diente, son 1500.

Estáis deseando que os engañen y lo siguen haciendo porque les prestáis atención. Si consumimos mediocre, más mediocre habrá.

Y lo que está pasando es que la mediocridad es mainstream.

Pd: y para ejemplo algo que intenta ser canción del verano (sin autotune) y suena a muy viejo


27 de junio de 2019

Michael y Arnaldo.

Anoche tuve una conversación muy curiosa sobre el arte y la vida privada. 

Comentaban que hacer un espectáculo sobre Michael Jackson era un problema porque alguno les podía acusar de fomentar la pederastia. O que si ves una película de Woody Allen te puede dar por abusar de las hijas asiáticas adoptivas de tu mujer. Y luego casarte con ellas.

Yo mantenía, y mantengo, que una cosa es la creación  artística y otra la vida privada. Que no sabemos si Leonardo Da Vinci se lo hacía con  las cabras de su vecino pero sí sabemos que era un jodido genio. Si le hubieran anulado de la historia no tendríamos muchas cosas y tampoco creo yo que fuéramos más bondadosos.

Gracias a las teorías de Einstein tenemos el gps pero, joder, también ayudó a hacer la bomba atómica. ¿Cada vez que pones google maps significa que quieres matar japoneses?

No comprendo por qué tenemos últimamente la necesidad de que nuestros referentes sean perfectos en todas sus facetas. Que Steve Jobs, que era un hijo de perra preocupado sólo del rendimiento económico, tenga también que ser la madre Teresa de Calcuta de la informática moderna. Y no, no lo era. Cómo nos gusta creer que Rafa Nadal ayuda a las viejecitas a cruzar la calle. Ojo, que probablemente lo hará. O no. En realidad lo que tiene que hacer es jugar al tenis. Después, si hace algo ilegal o inmoral, es otro tema. No le vamos a quitar sus Roland Garros. Por esa misma razón  no vamos a negar que Off the Wall (más que Thriller) es una obra de arte.

Y de la misma manera que se juega a ensuciar a personas y personajes que han  hecho cositas revelantes o maravillosas ( o rentables) también nos encanta blanquear a otros y negar obviedades.

Tve va a entrevistar a Arnaldo Otegi vendiendo esa imagen  de demócrata que necesitan algunos que sea. Es una vergüenza que algunos se vayan a tomar café con los de Vox (que parecen simpatizar con ideales reaccionarios del siglo pasado) pero resulta que Arnaldo, que hace 20 años estaba en un monte, pistola en mano, secuestrando hijos de empresarios vascos por el bien de la sociedad vasca, es un tipo democrático. Hay que tocarse mucho los cojones con  la doble moral. No se pueden ver películas de Woody Allen pero hay que tener simpatía por los de Bildu.
Si pensamos en la necesidad absurda de criminalizar, eliminar o ensalzar a determinadas personas quizá, solo quizá, deberíamos aplicar el mismo criterio a todos. Pero lo hacemos con los que nos interesa porque somos unos hijos de puta. Robar unas cremas en el Eroski fue un delito que llevó a Cifuentes al paredón. Pegar unos tiritos y secuestrar a unos críos a Arnaldo a Tve vestido de gran demócrata.

En fin, Off the Wall es una jodida obra de arte. Bueno, vale, Bille Jean, también.

25 de junio de 2019

Indomable.

Siento profundamente el retraso. He estado acabando de escribir un libro libro mediocre (con mucho refrito de este blog) que a mi no me desagrada pero que alguno de los lectores de aquí lo han calcinado con sus críticas mordaces porque dicen que entre el payaso y el intenso me equivoqué eligiendo el intenso.

He de recuperar el humor que, como un huevo frito con forma, lo dejé en pausa.





Pd:El libro tiene cositas así:

- Todos, en realidad, dejamos nuestra vida y nuestras aspiraciones en manos de los demás. En manos de un conductor borracho que nos atropella o de un jefe o unos clientes que nos arruinan. En manos de un loco que contamina el agua y mata a media cuidad. Un supervillano. Estamos en un hilo cada momento. El ser humano es frágil y, lo que es peor, inútil en la mayoría de sus variantes. Sin embargo, nos empeñamos a dar un valor a la vida que es, a todas luces, excesivo. Hay un, digamos, accidente de tren. Seis muertos. Eso es un drama. Cien heridos. El drama, al contrario que con los titulares que nos hacen dar valor a lo que no lo tiene, son los heridos. Es mucho peor tener que cuidar de un familiar tullido que llorar delante de la tumba de un muerto. De vez en cuando aparece un titular en el que un octogenario ha matado a su pareja enferma y yo siempre lo veo como un acto de amor y, por supuesto, racionalidad.
- ¿Matar es racional? - le pregunta, pidiendo más.
-Todos tenemos un limpiador étnico dentro pero no nos ponemos de acuerdo con los criterios. Unos quieren matar a los ricos y otros a los pobres. Históricamente unos a los judíos y otros a los alemanes. A los infieles, si hablamos de convicciones religiosas. Todos han buscado motivos racionales para sus asesinatos. Nadie mata por maldad, sino que necesitan una explicación y, por supuesto, la cosificación del futuro muerto. Titular: una bomba mata en África a doscientos negros y un dentista. Entonces dice tu cuñado ¡Hostia, un dentista! Lo único que te sorprende de que yo diga que hay una posibilidad de que me quite la vida es que soy yo y no estoy cosificado. Ahí está el escándalo. Suicidios, con razón o no, hay a diario. Claro que como son otros no importa.
- ¿Y a ti te importa que seas tú?

-La verdad es que no. 


(....) 



En una película ella le dice: “Piensa en un momento de tu vida que puedas asociar a la felicidad. Sólo piénsalo. ¿Lo tienes?”. Él duda, pero lo encuentra. “No me lo digas, pero respóndeme a una pregunta: ¿Estás sólo ahí?”. La respuesta siempre es que no. Siempre. Los lugares favoritos, escondites si estamos solos, se convierten en refugios cuando los enseñamos y los compartimos.

El camino a casa le hace sonreír dentro del casco creyendo que volver de un escondite se parece a salir del wáter. Tras un momento de satisfacción íntima que no se puede detallar hay que volver a algo parecido al mundo real.

DAME CUERDA. 2019. Próximamente en sus pantallas. 



14 de junio de 2019

29 de mayo de 2019

23 de mayo de 2019

Futuro 4.0 sin cebolla.

 El futuro se resume en lo siguiente. Llegas a un comercio de sandwiches, miras mientras quien te atiende espera con su uniforme. Dudas. Decides que quieres un numero 3 pero sin cebolla. Al fin y al cabo los hacen alli mismo, tras un cristal muy limpio. Entonces te dice que el numero 3 lleva cebolla. "Bueno- le dices- pues no le pones cebolla y ya está". "No señor- te responde- el 3 lleva cebolla. Es imposible servirlo sin cebolla porque no sería el numero 3". Llegados a ese punto le miras y le dices que es tan fácil como no poner la cebolla. Te insiste en lo mismo e incluso, en un alarde fuera de su competencia, te dice que le quites la cebolla cuando te lo den. Le explicas que es que se queda el sabor en el resto del sandwich. "Lo siento mucho- sigue sin dejar de sonreír forzadamente- el 3 lleva cebolla". Ahí es cuando descubres que es con cebolla o nada. Y tres meses después, cuando pasas por delante, quien hace los sandwiches es un robot que, al fin y al cabo, hace lo mismo que el gilipollas de la caja de antes que está en el paro.


21 de mayo de 2019

Historias de superaciones falsas

Uno de los nuevos síntomas del mundo en el que vivimos son las historias de superación  personales en la pequeña biografía de los seres exitosos. Casi como aquello que poblaba los libros de autoayuda en los 80 ahora parece que cada estrella, estrellita o estrellona tiene que venir directamente desde el infierno, del que salió creando, a sus espaldas, una historia de superación personal que roza la excepcionalidad.

Siendo muy pequeño mi padre me violaba, mi perro se fue con mi madre, me di a la cocaína y a la heroína, tuve que prostituirme para comer una loncha de jamón y un día, porque nunca perdí el aliento, dibuje sobre el baldosin de la calle un reflejo de Notre Dame junto con unas lineas . Un turista polaco me vio y me ayudo a escribir frases para todos aquellos que están como yo estuve y las vendo por Internet, tengo una facturación de 10 millones de dolares, me he comprado un chalet y he dado un millón para recuperar nuestra amada catedral. Allí fue cuando, de una manera mágica y porque nunca me rendí, todo cambió.

Sólo falta poner al final que fue gracias a "El Secreto"

De eso no se libra, si nos fijamos, casi ninguno de los referentes exitosos de hoy en día. Parece que si no disponen de una historia de superación detrás su éxito no lo es tanto. Fíjate los dientes que tenía Cristiano Ronaldo. Nadal se lesionó y fue un infierno, dicen. Casi todos los nuevos actores de referencia han tenido su historia personal con  las drogas y ya no es algo exclusivo de los músicos, que siempre fueron, gracias a Janis o a Jimmy, carne de cañón adicta. El que no ha tenido cáncer (y lo ha superado) ha vivido una vida personal dramática. Si hablamos de alguna mujer lo más probable es que nos cuente una serie de abusos en su juventud o, si es modelo, una discriminación porque estaba muy gorda y le tiraban los guisantes de la ensaladilla a la cara en el comedor escolar. Las peladuras de los plátanos si es negro.

Si buscamos "historia de superación personal" aparecen 8640000 resultados en google. Todos y cada uno de ellos son una película para la sobremesa del domingo. Todas tienen final feliz, esfuerzo recompensado, amor infinito y felicidad extrema. Todas intentan decir que aunque te sientas como un mierda existe un resorte mágico que te hará llegar al parnaso si no pierdes la esperanza en una vida mejor que, sin ninguna duda, te mereces. Porque una de las cosas importantes es esa falsa modestia en la que cualquiera, incluído el obeso mórbido de tu compañero de clase, puede batir el récord del mundo de los 60 metros vallas si se esfuerza lo suficiente.

Claro que no hacen entrevistas a los que no llegaron y a los que se quedaron en las drogas o en el camino. Eso no. Eso no es interesante. Nos gustan las historias que acaban bien y que disponen de un punto en el que ese tipo está peor de lo que estamos nosotros como si necesitasemos que nos dijeran que "da igual lo jodido que estás porque hay quien, estando mucho peor, salió adelante y se compro un Maserati, encontró el amor eterno y ha venido a darte lecciones de vida.  Y eso que perdió un testículo cuando le mordió una zarigüeya durmiendo en un cajero". 

En los biopics esos que parecen telefilms te cuentan lo mágico que era Freddy y le dejan en Wembley siendo una estrella pero no destrozado en una cama deshaciéndose. Las camareras se convierten en estrellas de la canción y dejan la historia en su punto más alto. Joder, Nadiuska tiene esquizofrenia, Elton john lleva haciendo la misma canción desde un poco antes que muriera Lady Di y Phil Collins está hecho un asquito. Pero tuvieron su momento y en algún caso su gran momento. Rick Davies tiene un cáncer terminal y eso es jodida ley de vida, no una historia de superación.

Nadie dice, en las charlas de coaching , que vamos a morir todos y que solamente uno de cada 100mil hijos de esos que vosotros, los padres, creéis que son excepcionales, va a llegar a jugar unos minutos en primera división. Nadie dice que estadísticamente seremos mediocres toda la vida y que la clave es aceptar lo que somos. Y somos lo que somos. Que si estamos metidos en las drogas siendo obscenamente mórbidos lo normal es acabar en un portal, que si nos violan de pequeños nos producirá un asco irracional el contacto humano o que los sueños está bien tenerlos pero no suelen volverse verdad si nos basamos exclusivamente en ese deseo febril que tenemos por lograrlo. A veces no se vuelven reales ni siquiera haciendo todo bien.

Supongo que las historias de superación son una falacia necesaria para despertarse por la mañana pensando que ese va a ser el día.

Pero ayer me desperté con la ilusión  de que fuera el día y me acosté igual,  en un ciclo infinito de sacrificio y falta de recompensas. Luego leo que un yonki de mierda alcanzó la felicidad con una revelación al golpearse la cabeza contra la acera y puso una foto feliz con su familia feliz y su casa feliz en su mundo feliz. Y me pongo de mala hostia.

Las historias de superación me dan mucho asco porque son mentira y si no lo son  me hacen sentir un gilipollas que no ha tenido ni la revelación, la suerte, el encuentro con la virtud escondida o ese don que se empeñan en decir que todos tenemos y ¿sabes? algunos tenemos muchos dones pequeños o simplemente ninguno. Somos mayoría.

Para que uno sea rico son necesarios los pobres y para que haya uno con éxito tienen que existir millones de vulgares que no han de tener a sus espaldas ningún infierno pendiente.

Tampoco pienso en caerme para ver si existe el efecto rebote.  Me duele mucho la espalda de sostenerme.

16 de mayo de 2019

Muros

Tenemos nuestros muros y no son los fantasmas. Los fantasmas son incontrolables pero los muros son todas las dificultades que ponemos para que los demás lleguen a esa parte de nosotros en la que somos vulnerables. Existe un muro de ladrillo bien duro que se compone de gilipollez, de desprecio y de una especie de superioridad moral que lo único que esconde es el miedo a reconocernos como uno más. Entonces somos sarcásticos o críticos, casi intentando demostrar que vivimos en un tiempo y en un espacio muy por encima de los otros, considerados como inferiores. Ese es un muro bajo el que, como si fuera una trinchera que nos protege del bombardeo enemigo, nos acurrucamos sujetando el casco por si nos caen cascotes de los obuses que vienen del exterior donde, el enemigo, también vive en posición fetal aterrorizado de lo que sale de nuestros cañones. Y en una guerra pierden todos.

(del libro nuevo)

11 de mayo de 2019

Ser moderno es fracasar.

De una manera u otra la duración de las cosas se ha vuelto tremendamente efímera. Las compañías que fabrican teléfonos están asustadas porque tendemos a hacer durar los móviles tres años. Las relaciones estables disponen de una duración media de 4.9 años y el amor romántico 28 meses. Mis padres estuvieron 50 años casados y les encontré abrazados días antes de que la muerte les separara. Las relaciones sexuales de una calidad aceptable cuentan que son  de trece minutos. Hay pausas publicitarias que duran más y lo único que puede conseguir es que,  por fugaz, se olvide más rápido que una promoción.

No hay coches para toda la vida, casas para toda la vida, chamarra favorita desde siempre o trabajos para toda la vida.

Incluso parece que la modernidad y todo aquello que dispone de fecha de caducidad son una misma cosa. Experiencias que han de ser intensas y breves, hamburguesas de un bocado, deconstrucciones gastronómicas  con cubiertos pequeños y cervezas de trago. Borracheras inmediatas en un botellón veloz para llegar borracho a la  discoteca y perder la conciencia antes del último metro a casa.

Los programas de televisión no duran y las películas las dan particionadas para que paguemos varias entradas. Yo tardo 7 minutos en llagar a casa. Tengo un amigo con una startup que ya sabe que dentro de 5 años tendrá que reinventarse. Facebook, casi como la página web más antigua del mundo, tiene 15 años. Hay una empresa japonesa de construcción que tiene 1430 años  y han vivido de ella 40 generaciones, pero es una excepción.

Hemos dado un valor infinito a los cambios de ciclo, las reinvenciones, las modernidades que se difuminan y,sin embargo, no sé si son demostraciones de la obligación de fracasar a lo que nos obliga el siglo XXI. Cuando despreciamos la satisfaccion inmediata por un objetivo más lejano nos llaman gilipollas.

Cuando en mi curriculum pongo que llevo 25 años haciendo lo mismo,descartan mi perfil. Será que vivo en el siglo XX.

Y de una manera anacrónica lo que sigo buscando es un lugar donde quedarme.
Y saber lo que me encontraré en casa. En LA casa. Algo parecido al hogar. Un lugar que huele a café.

1 de mayo de 2019

Una persona sospechosa

Dime que nunca has copiado, que nunca has engañado a tu pareja y que nunca has robado en un supermercado. Dime que no te drogas, que no te pones trompa. Dime que no has dicho nunca estando borracho que tú controlas. Dime que nunca mientes y que no te arrepientes de las decisiones que te han llevado a ser como eres. Dime que no tienes dudas sobre ninguna cosa. Confírmame que eres una persona sospechosa. Dime que no te equivocas al elegir la ropa. Dime que no has visto nunca una peli porno y que no te tocas. No eres de fiar si no haces algo mal, no eres de los míos si no la puedes cagar (bis) Dime que nunca has copiado, que nunca has engañado a tu pareja y que nunca has robado en un supermercado. No eres de fiar si no haces algo mal, no eres de los míos si no la puedes cagar (bis)