Mal dia para buscar

21 de julio de 2017

Wait for Her

With a glass inlaid with gemstones On a pool around the evening Among the perfumed roses Wait for her With the patience of a packhorse Loaded for the mountains Like a stoic, noble prince Wait for her With seven pillows laid out on the stair The scent of womens' incense fills the air Be calm, and wait for her And do not flush the sparrows That are nesting in her braids All along the barricades Wait for her And if she comes soon Wait for her And if she comes late Wait Let her be still as a summer afternoon A garden in full bloom Let her breathe in the air That is foreign to her heart Let her lips part Wait for her Take her to the balcony, see the moon soaked in milk Hear the rustle of her silk Wait for her Don't let your eyes alight upon the twin doves of her breast Lest they take flight Wait for her And if she comes soon Wait for her And if she comes late Wait Serve her water before wine Do not touch her hand Let your fingertips rest as her command Speak softly as a flute would to a fearful violin Breathe out, breathe in And as the echo fades from that final fusillade Remember the promises you made
Con un cristal incrustado de piedras preciosas En una piscina alrededor de la noche Entre las rosas perfumadas Esperala Con la paciencia de un caballo de carga Cargado para las montañas Como un príncipe estoico y noble Esperala Con siete almohadas colocadas en la escalera El olor del incienso de las mujeres llena el aire Tranquilízate y espera por ella Y no tirar los gorriones Que están anidando en sus trenzas A lo largo de las barricadas Esperala Y si viene pronto Esperala Y si llega tarde Espera Deja que se quede quieto como una tarde de verano Un jardín en plena floración Dejala respirar en el aire que es ajeno a su corazón Deje que sus labios se separen Esperala Llevala al balcón, mira la luna empapada en leche Escucha el susurro de su seda Esperala No dejes que tus ojos se alzan sobre las palomas gemelas de su pecho Para que no tomen vuelo Esperala Y si viene pronto Esperala Y si llega tarde Espera Sirva su agua antes del vino No toque su mano Deja que tus dedos descansen como mande Habla suavemente como una flauta a un violín temeroso. Expirar, inspirar Y como el eco se desvanece de esa última fusilada Recuerda las promesas que hiciste


20 de julio de 2017

Yo, Batman y las cucarachas de viaje.

Si hay una apocalipsis sobrevivirán las cucarachas, no los superhéroes.

Entonces no entiendo el esfuerzo cotidiano en ser un superhéroe. Ni siquiera qué es lo que se puede considerar un superpoder. Si es encontrar una canción para cada momento, lo tengo. Si es comer con las manos sin que se me caiga un poco de salsa, no lo tengo. Del teletransporte no hablemos. La invisibilidad es mía más días de los que quisiera. La perseverancia no es un superpoder, excepto si es la capacidad superlativa de perder el tiempo, y se llama procrastinación.

A algunos os han convencido fuertemente en que teneis algún superpoder, que sólamente hay que apretar los dientes y esforzarse para llegar a encontrarlo porque, como si fuera esa frase de "campo de sueños" : si lo construyes, él vendrá. Es como un derecho, una obligación de la vida para con cada uno. Una falacia que te deja seguir vivo hasta que llega una mañana que, embutido en el traje de Superman, tratas de saltar por la ventana. Me han gustado siempre los superhéroes atormentados y una de las pocas diferencias entre Batman y yo es que él tiene dinero. Y un mayordomo. Y el batmóvil. Tenemos el mismo tono de voz. No volamos ninguno. Yo duermo más. A los dos nos vacilan payasos vestidos de comodines.

Las cucarachas no tienen objetivos en la vida, ni deadlines. Tampoco se ha constatado jamás que sonrían o lloren. Sin embargo están ahí, correteando por los azulejos de los baños de los bares de carretera en los que algunos se detienen sin saber muy claramente el motivo por el que hacen algún viaje. Por disfrutar, por aprender e incluso por escapar. "¿De qué me sirve salir de esta inmensa ciudad si de quien pretendo huir seguirá dentro de mí y eres tú?" dice una canción. El ser humano, curiosamente, necesita excusas plausibles para ir al otro lado. Si son magníficas, mejor.

Todos los que salen en los anuncios tienen superpoderes adjuntos a un coche, un móvil, un seguro de vida, un detergente, unas compresas o un crédito (caro) con el que irse de vacaciones. Algunos políticos en campaña quieren convencerte que tú eres así si les votas. Y lo haces como los demás, como los que después van a su casa con las orejitas abajo, como Batman cuando está triste, como yo. Pero yo ya he asumido que superpoder no me queda ninguno. Quizá hacer tortilla de patata muy rápido.


El amor desde el aire- Perder el miedo.

Siento que hoy hace sol en todas partes y que de seguir los dos seguro, seguro, seguro, seguro, seguro que vendrá una crisis mundial, por que no lloverá más nunca más nunca más nunca más nunca más. No te preocupes, hasta que muramos de sed podrás quedarte a ver la tele en casa. Tú serás Lana Turner y yo Monty Cliff, quién no soñó morir así, perdiendo el miedo a no vivir en calma. Cuando eso ocurra lloverá y lo hará tanto que el cristal se incendiará de flores y bengalas, se incendiará de flores.

Pd: tenía que ser un grupo de Cordoba, que ahora se hace puede encontrar bajo el nombre de Catenaccio. El título del disco aquel era El Amor desde el Aire.2002

14 de julio de 2017

Microrrelato 4.0- Fin de la cita con un bit.

"El sistema no lo permite"- dijeron desde el mostrador después de unos segundos mirando la pantalla y con un golpeteo de teclado. Entonces, casi como si fuera una orden de ejecución dada por los altos mandos de las SS, fulminaron al cliente. No era responsabilidad de la señorita de atención, ni del jefe directo, ni del consejo de administración de la compañía. Era un impedimento del sistema, del algoritmo, de la base de datos que mezcla big data con tus datos de facebook y tus cuentas de instagram, de la conjura universal de tus contactos o de los permisos de acceso a la cámara que diste a un juego. Y ya está, implacable, no lo permite y punto. Fin de la cita.
La culpa fue de un bit en mal estado. "La tecnología ha llegado para ayudarte"- pone en el eslogan.

13 de julio de 2017

Los fantasmas de la gente.

-¿De verdad que crees que conoces a las personas?- me preguntaron por un mensaje, que es por donde se dicen muchas de las cosas para las que no hay valor de decir a la cara. No es el caso pero es el medio.

Respondí algo así como que no tengo una gran seguridad sobre los vientos que llevan a las gentes a comportarse de una u otra manera pero sí que me fijo mucho y que, desafortunadamente, he aprendido a no confiar en lo que me dicen sino en lo que hacen. Que la mayoría dice mucho pero hace muy poco. Que hay más capacidad para la excusa que para la verdad. Que ese universo "polite" cada día me enfurece más. Que usando solamente ese parámetro mi dictámen sobre la bondad del mundo es bastante bajo. He sido estafado, engañado y traicionado bastantes veces, pero tengo una memoria cabronamente selectiva que me recuerda esas espinas mucho más que las caricias.
No puedo evitar sorprenderme cuando alguien cumple su palabra, llega a tiempo, coge el teléfono a cualquier hora que lo necesites, acata las normas o incluso, como acto de suprema magnificencia, se sacrifique por valores o personas que no le supongan ningún beneficio personal a corto plazo.

Puede ser que una vez leí un libro que razonaba algo bastante lógico: si se asume lo peor todo lo que venga será positivo. Ahora he aprendido que si se asume lo peor una parte de la vida, normalmente relacionada con las personas humanas, enseñará que siempre puede ser peor, que siempre puede llover.

Suena catastrófico, y lo es.

En China por poner un ejemplo tonto, decidieron poner en marcha una app para compartir paraguas. En el teléfono sale un código, coges tu paraguas, lo compartes, te proteges de la lluvia y lo dejas allá donde vayas. Bien: 300.000 paraguas robados. Eso sólo lo puede superar el mítico video de los paraguas de fitur, que también es una cuestión de jeta y de paraguas. Y demuestra algo bastante obvio: los caraduras que abusan cuando algo es gratis, aunque no les haga falta, no son siempre mediterráneos.

Entonces me pueden aparecer datos de un camping sueco donde las personas dejaban el dinero en una cesta y nadie lo robaba. Si. Me lo creo. Hay excepciones para todo. El problema es que es la excepción y los ladrones siempre son otros pero, de una forma u otra, el robo se produce. Quizá ninguno roba cien millones de la caja de seguridad de un banco pero nos fuimos sin pagar de un bar, quitamos el iva de una factura o no dijimos nada cuando no nos cobraron el segundo plato. Dime de dos personas que no tengan un programa pirata o una canción descargada irregularmente en su ordenador. Pues eso. Solo deja de ser delito si es de alguien que apareció en operación triunfo.

Sin delitos no hace falta policía y cada vez hay más patrullas. Eso tiene que significar algo.

Es una deriva en la que el estúpido lo es por buscar excusas para sus pequeñas trampas, por preocuparse más de encontrar la ley de la que aprovecharse antes que de cumplirla, de encumbrarse en la pirámide evolutiva como el nuevo referente que ve el fútbol gratis y se conoce las promociones de los días de oferta. El que te dice, ufano, "te voy a explicar" como cuando nosotros ganábamos los juegos con los comandos "poke" (un precursor del cheat engine en los spectrum) y no habíamos aprendido que lo divertido es jugar.

¿Y cual es el problema?. Que ya no importa jugar. Importa ganar.

El universo de los ganadores es un saco de oro putrefacto o quizá ganar no es ser el primero. No lo sé.

-Conozco los fantasmas de las personas y veo cómo les arrastran, a veces.- fue mi última respuesta.


In the waning days ahead, I gotta look back down the road. I know that it's not too late. All the stupid things I've said, and people I've hurt in my time. I hope it's not my fate, to keep defeating my own self, and keep repeating yesterday. I can't keep defeating myself, I can't keep repeating, the mistakes of my youth. In the dark of night, I might be able to make myself think that I'm still a younger man. But when the light of day shines down, there's no way to get around it, I'm not the younger man. I keep defeating my own self, and keep repeating yesterday. I can't keep defeating myself, I can't keep repeating, the mistakes of my youth. The choice is mine for making a better road ahead the road that I've been taking, headed for a dead-end, but it's not too late to turn around. In the final moments, I hope that I know that I tried to do best I could. To stop defeating my own self and stop repeating yesterday.I can't keep defeating myself, I can't keep repeating, the mistakes of my youth.
De hace algún tiempo a esta parte, y de ahora en adelante, tengo que volver la vista atrás en lo andado. Sé que aún no es demasiado tarde. Todas las idioteces que he dicho, y a la gente que he herido durante este tiempo... Espero que mi destino no sea continuar defraudándome a mismo y continuar repitiendo lo de ayer. No puedo seguir perjudicándome a mí mismo, no puedo seguir repitiendo los errores de mi juventud. En la oscuridad de la noche, debería ser capaz de reflexionar, para darme cuenta de que aún continúo siendo un tipo joven. Pero cuando a la luz del día le da por brillar, no hay manera de ocultarlo, ya no soy aquel joven chaval. Sigo destrozándome, y sigo repitiendo los errores del ayer. No puedo seguir maltratándome a mí mismo, ni puedo seguir repitiendo los errores de mi juventud. La elección es mía, para construir un mejor camino del que he estado tomando, de acabar en un callejón sin salida, y aún no es demasiado tarde para girar el rumbo. Llegado el momento final, espero tener la convicción de haberlo hecho lo mejor que pude. Para tratar de no castigarme y no volver a repetir los errores del pasado. No puedo dejar de martirizarme, no puedo volver a repetir los errores de mi juventud.

8 de julio de 2017

Confortably Numb - 1994

Creo que he oido bastante música y he visto una cantidad aceptable de directos. Pero en conciertos GRANDES Pink Floyd siempre es Pink Floyd. A partir del minuto 5 es ENORME. Es de esas ocasiones en los que los brazos abiertos , el cuerpo tenso, la mente embotada y los sentidos poseídos se dejaban, casi como si David Gilmour estuviera delante, penetrar por ese sonido que lo llenaba todo y que conseguía volar por encima del estadio. No era mi grupo favorito ni mi canción favorita... creo que es lo mejor que he visto jamás. Y no me cansa mientras me pide más y más volumen. Quiero estar ahí una y otra vez.

Supongo que eso quiero, en todo.

Pd: para todos los que se van de festivales. Hubo un tiempo de música antes de los espectáculos.
Pd2: otros directos increíbles:

Dave Matthews Band tocando All Along The Watch Tower
Fool´s Overture de Supertramp en el concierto Paris del 79 (claro que fue el primer disco que tuve)
Sultans of Swing, del Alchemy, Dire Straits 1984
New Sensation, Insx en Wembley del 91 (por la gente)
Gun´s ´n´ Roses tocando a Dylan en el 92
Cualquier actuación de Queen con We Will Rock You (preferible en Wembley)
Alive, de Pearl Jam, el año 92
Beth Hart, disfrazada de Janis Joplin, poseída con Am I The One en 2005
Thunderstruck, en Donington.1991
Can´t Stop, de Red Hot Chilli Peppers, en Slane Castle, 2003. Con Frusciante en estado de gloria.
Prince, en la SuperBowl del 2007. (Extra: prince más chulo que un 8)
Rage Against the Machine, en 1993, con killing in the name.
Free Bird de Lynryd Skynryd, en el 77. 8 meses antes de caerse el avión.
Are you gonna go my way, de Lenny en 1993
Bad Girls bajo la lluvia de Verona, Jamiroquai en modo funky (2002)
CUALQUIER concierto de Maceo Parker..
(perdón, me dejé llevar)

Pd3: el homenaje a Stairway to heaven del 2012

6 de julio de 2017

Waiting in vain

Dice la traducción de "waiting in vain" (brutal en la version que Annie Lennox hizo sin querer) : sé que estoy en el fondo de tus opciones pero la sensación de esperar está bien así que no me trates como una marioneta sobre una cuerda porque sé cómo hacer lo mio. No me hables como si pensaras que soy tonto. Quiero saber cuando vendrás. No quiero esperar en vano por tu amor porque el verano está aquí y yo sigo esperando.
Al menos sabe lo que espera, que ya es mucho saber. Yo he creído saberlo alguna vez pero me quedé como si me hubiera pillado spiderman: lleno de telarañas.

Conozco a quien intenta vivir esperando ese momento de furiosa emoción irrefrenable que les arrastre a un mundo mejor, como cuando en una película suenan de lejos unos violines que van acaparando todo para desembocar en un lustroso final emocionante, tonto y feliz como un villancico. Salir corriendo desnudo hacia el mar, entrando a saltos hasta que las olas hacen perder el equilibrio. Follar como leones. Gritar muy fuerte. Bailar sin tener en cuenta los esguinces o conducir con las ventanillas abajo, la música bien alta y el aire soplando. Cantar dentro del casco de la moto. Residir en un video de los Aerosmith de principios de los 90 donde la tecnología funcionaba y era bastante amazing. Hemos sido educados esperando un punto de éxtasis infinito que lanza los sentidos más allá de lo imaginable. Esperando, como los papalagi, pendientes de lo que vendrá y algo cariacontecidos por lo que no fue.

Nos encantan las canciones que empiezan suave y revientan a los tres minutos y eso es por que queremos aguantar y saber que va viniendo, como la subida de la curva de Masters&Johnson, un punto álgido en la montaña rusa de las sensaciones de la que no nos queremos bajar.

Un día mi hermana se me acercó. Me dijo que a su alrededor dos hombres llamaban su interés. Uno soso, correcto y elegante que la adoraba y la tenía siempre, por hacerlo puntuable, entre 6 y 8. Estaba bien. Correcto. Otro, sin embargo, la podía hacer reír de una forma desenfrenada un día y matarla de rabia el siguiente. En una escala del diez llegaba al trece o estaba en cero. Siempre era una sorpresa. No voy a hacer un spoiler de su elección.

Dicen que nos volvemos conformistas con el paso de los años pero un 7 es más que la media entre 13 y 0, que es 6.5. Quizá ese fue el error. Quizá el error es esperar al 13 hasta que se nos hace de noche esperando. En vano.

Vivimos en una sociedad que busca el extremo en sus comportamientos. Los debates que acaban a hostias, los duelos a muerte en Torremolinos o el amor que termina sobre el suelo del portal y a mi me gustan las camas y las bañeras. He aprendido a ser más comedido con el tiempo porque cuando hice todo lo demás nunca pasó nada. Las drogas que llevan las emociones al extremo, al final, matan generaciones.

Cuando me calmé me pasó lo mismo pero las multas por exceso de velocidad desaparecieron y los fracasos fueron menos dolorosos. Uno cae desde más abajo y le da tiempo a poner las manos. Tengo una lesión en el hombro.


Pd: Eso no quita que, sorprendentemente, el año pasado tuve un momento en el que quise gritar y correr hasta que la cuarta ola del cantábrico me tumbara de la misma forma que, después, tumba la logística. A veces el niño consentido adaptado que llevo dentro me sigue arrastrando en la búsqueda de lo que sentí.

Canción desconocida maravillosa desde el 2.58: TODO EN VANO, skimo.

4 de julio de 2017

Capitalismo 4.0

Los repartidores de deliveroo están en huelga. Oh, que pena. Nótese cierta ironía en esta desagradable tragedia.  Me sucede más o menos lo mismo que cuando a un grupo de padres defensores de lo natural se les muere un hijo porque no les ha dado la gana de vacunarlo. Me da pena pero hay una parte de mi que dice que cuando se compran muchos boletos para algo hay veces que toca.

Bien.

No se si sucederá lo mismo en el resto de los lugares del mundo pero España es el puto paraíso low cost. Low cost de vuelos, de hoteles, de cervezas en una happy hour, de black friday, de orange weekend, de bloddy sunday. Los reyes del outlet y de la rebaja. La mejor manera de engañar a un español es decirle, aunque sea una mentira como un record mundial en los doscientos cincuenta metros lisos de tu primo el cojo, que tiene un descuento de un 60% en esa unidad que es, además, la última. 

Y después, sacar otra para buscar a otro que no se preocupa de mirar lo que costaba antes o valorar si realmente lo necesita para algo.

Si algo tiene el cambio cultural al que estamos siendo sometidos desde hace un relativo poco tiempo es que busca satisfacer esa necesidad tan absurda e imbécil de querer ser más listo que el vecino aunque sea poniéndole una zancadilla. Engañar a nuestros iguales es algo muy de los pobres, qué quieres que te diga. Es algo absurdo pero es cierto. Viene a ser como disfrutar viendo por el circuito cerrado de televisión cómo dos se pegan por unas enaguas de rebajas cuando dispones de un almacén lleno pero sabes que el hecho que se peguen es lo que le da valor a esa prenda de mierda.

Lo que se llama economía colaborativa tiene mucho de eso. Creo que requiere de una explicación:

La inmensa mayoría de esas aplicaciones, esos servicios que parece que se han inventado ahora y existen desde los confines de los tiempos, hablan de la ecología, de la felicidad, de la ilusión enorme que supone ser un nuevo elemento colaborar de un mundo mejor que haremos entre todos contra las garras de la polución, la indignación y el capitalismo. Conducir una bicicleta por una gran ciudad, contaminar menos con un coche compartido, aprovechar esas cosas que ya no usas para que hagan felices a otros... no sé, enriquecerse de la cultura de otros mientras se despiertan en el sofá compartido de tu casa. Hostia, cómo me molo. Lo hago por la alegría, por la bondad. Todos olemos a rosas y nadie se lleva el candelabro de tu abuela cuando le dejas al británico borracho solo en tu salón. Es un componente absolutamente hipócrita porque, mi querido cabrón, lo haces por la puta pasta. Por no pagar un hotel, por no ir en taxi o por pagar menos por el porte. lo haces por sacar unos euros miserables aunque el niño se haya cagado cien veces en ese cochecito que has puesto de segunda mano. Apuestas por internet, intentas poner publicidad en tu blog o quieres hacerte youtuber por un porcentaje de ego y, sobre todo, por el maldito parné.

Y claro está, te importa una mierda el trabajo del repartidor, si gana un salario digno o si la plataforma de mierda es la que se lleva el dinero a cotizar al Congo para no pagar impuestos. Eso no te importa porque , sencillamente, no es tu problema. He visto a cargos electos de la izquierda reaccionaria colaborativa española reclamando acabar con el esclavismo infantil con una camisa de zara, unas bragas del primark y haciendo fotos con su iphone. Eso, en mi idioma, es la definición de hipocresía. A ver si nos aclaramos: el trabajo basura es una mierda pero cada vez que usas un puto servicio low cost estás ayudando a crear otro trabajo basura. Unos los crea un gobierno poco sensibilizado con las personas y otros, hijo de puta, los creas tú.

La economía colaborativa, al menos a la que me refiero, exprime a la mano de obra intermedia al máximo. No protege a sus trabajadores, no ayuda a generar riqueza y nos aboca a un futuro donde ganes una mierda alquilando tu salón por airbnb, otra mierda repartiendo pizzas en bici, unos euros vendiendo la ropa usada y la licuadora con restos de pomelo, otro poco con la publicidad que google quiera poner en tu blog y el resto para llegar a fin de mes a base de apuestas por internet de esas en las que sólo ganan los matemáticos. Es decir: por ese camino en vez de un trabajo de calidad tendrás cuatro trabajos de mierda. Decía un amigo de universidad: Más fijo que un Longines.

Por detrás nuestro viene una generación que no quiere renunciar a nada. Quiere móvil, internet, viajar, conocer mundo y hacerlo todo. Vivir en un jodido anuncio. No saben que no se puede tener todo y lo que queda es tenerlo todo pero de una calidad de mierda.

Elegir es renunciar pero es un verbo que no se aprende a conjugar viendo la televisión. Mucho menos en una app. Mucho menos trabajando para una app, comprando en Amazon (impuestos en Luxemburgo) y descubriendo que el capitalismo 4.0 es mucho más cabrón que del que queríamos escapar.

Lo curioso es que en éste algunos entran de cabeza jurando que no es verdad.
Cuéntaselo a los repartidores de Devliveroo.

A ver si al final los taxistas, los comerciantes e incluso el dueño del Corte Ingles va a ser un tipo que trata mejor a las personas que Google, Uber o el imbécil que está ahora mismo buscando una excusa molona para encontrar mano de obra gratuita de una nueva web gay friendly, ecologista y solidaria.

No me jodas, anda, que badoo pone que es para hacer amigos y todos sabemos que es para follar.
Uno hizo un amigo, si. Y yo contaminé menos llevando a cuatro en BlaBlaCar pero, ¿sabes?, !me pagaron el viaje!.

30 de junio de 2017

El estado habitual de opinión

Las noticias que nos bombardean de soslayo son siempre las que se quedan en los estados de opinión. Es mucho más profunda la pequeña noticia en una hoja par que el titular a varias columnas.

Quizá el estado islámico nos queda muy lejos o Trump muy anaranjado pero esa pequeña noticia en la que el vecino del tercero, ese que se compró un coche nuevo, ha sido detenido con seiscientos kilos de cocaína es la que nos hace ratificarnos en la idea de que tenía ese coche por algo y no porque fuera mejor que nosotros. Eso nos tranquiliza hasta cierto punto y ya no nos hace entornar los ojos al pasar por el garaje sino que nos provoca una sonrisa malévola al girar en la planta 2, cerca de la columna.

Últimamente hay una batería de pequeños y grandes titulares que certifican todo ello: la operacion Rikati, en la que resulta que unos tipos que se hicieron casi ricos pasando películas piratas habían pasado de estafar a Sony Pictures para estafar a tu primo con su teléfono. La caída de la la tecnológica Zed, que hizo aquel juego de Commandos y también fue el germen de aquella Terra, que nació en bolsa como uno de los mayores blufs de la historia. El fraude ese del autobus elevado de china... Todas esas noticias tienen un mismo patrón: se llevaron mucho dinero y era todo mentira. Gente sin escrúpulos y malas personas que robaron, al estilo forum filatélico, sin pensar más que a corto plazo y en el interés personal, que es lo máximo a lo que se parece que se puede mirar en la nueva sociedad que vivimos.

Cuando alguien es rico no es por lo que vale sino porque hay algo turbio en él. Eso es lo que queda después de leer algunas columnas. Es algo que tranquiliza aunque sea mentira, aunque no nos guste aplicar la lógica y aceptar que, como decía nuestra abuela (que no nuestra madre empeñada en convencernos de poder llegar a cualquier sitio con el esfuerzo adecuado), siempre hay alguien mejor que nosotros pero eso no ha de desanimarnos.

Algunos de esos que miran atrás con odio (véase la canción en ingles), incapaces de creer que alguien es capaz de llegar a un sitio mejor sin violar al gato del vecino, necesitan creer que hay una conspiración de los hombres injustos para cerrar las puertas del cielo. ¿La hay?. Puede que si pero tengo la certeza de que es peor la zancadilla del antes llamado amigo que la barrera babelónica de un sistema dolorosamente exigente.

Hay una idea generalizada de que quien triunfa es por maldad, que si no nos toca es porque tenemos conciencia, porque somos buenos, que no hay recompensa para los hombres justos y caerá cierta venganza sobre ti. Nadie dice de si mismo que es culpable, que no puede, que está limitado y, sobre todo, nadie cree, al verse en el espejo, que el estúpido es él, excepto para buscar consuelo.

Si no has encontrado el recoveco para hacerte rico a costa de una fisura del sistema o de una forma veloz y furibunda, a base de un pelotazo en forma de startup o con un disfraz de coach cargado de estupideces con las que sacar el dinero a alguien un poco más incauto que tú, entonces te queda el estado habitual de opinión.

El estado de opinión nos quiere hacer creer que aún lo podemos todo, que la culpa está en otro lado, que no soy yo, sos vos. Así solamente alargamos el momento en el que nos demos un golpe, en el nos atropelle la vida aunque algunos van como los chinos buscando cobrar el seguro y después hablan de lo mal que conducen, los ricos, los putrefactos, LOS DEMÁS.
pd: Hacerse rico a base de esfuerzo y trabajo, con tiempo y constancia, no parece una opción entre los que nacieron con internet a más de 56 baudios

23 de junio de 2017

Teorias y casas

Tengo una teoría sobre las canciones, los artículos, las películas o los libros: llegan a mi.

Hoy, de una manera extraña, me quedé con una pestaña abierta sobre la teoría del apego. No la comparto pero es una teoría como otras muchas que son perfectamente capaces de demostrar justamente lo contrario.

Es complicado explicar algo que se aleja de la lógica y quizá es por ello por lo que se hizo, ante algún aspecto anárquico, la creación de la múltiple definición de la palabra "magia". Nadie sabe cómo llega ni cómo es que se desvanece, si es que lo hace. Pudiera ser una conexión a internet que de la misma forma en la que se fue, volvió. Sin haber apagado y encendido el router un número adecuado de veces.

A veces escribo sin un tema, sin una sola explicación de lo que busco o de lo que va a salir. Sin planes, sin control. Van saliendo las ideas y se van plasmando casi como si fuera un relato del que no conozco el resultado. Como un libro en el que son los personajes los que lo van redactando sin que mis dedos no sean más que los dobladores del idioma inventado que va fluyendo en la cabeza. A veces vuelvo a leer y he escrito algo muy diferente de lo que conscientemente quería. Pero está ahí. A veces hago zapping y me quedo en un programa vomitivo que jamás diré que vi y mucho menos que se quedó, sorprendiendo al volver a encender y ver el canal en cual estaba. Esa sensación es casi como despertarse y sorprenderse. Un dia con una sonrisa y otros con una sorpresa. Sólo una vez fue por culpa del alcohol y es que yo tengo un consumo de bebidas espirituosas muy digno. Soy el Schinlder de mi barrio pero sin judíos y en color.

La teoría del apego es una explicación plausible de si tenemos que buscar a un similar o a un complementario. Hay pruebas que defienden perfectamente las dos opciones. Tengo un amigo que dice saber perfectamente lo que quiere. Quiere a un tipo grandote, sencillo, que no sepa mucho de series y música, un poco más gordo que él y buena persona. Lo tiene bien claro. Es como saber que con esa canción o esa película nos sentiremos reconfortados. Cuando me lo dice yo siempre respondo que le envidio por tenerlo tan claro. Que, sin embargo y con el paso del tiempo, yo cada vez lo sé menos. Hago el chiste ese de que si me ve con una asiática o una negra tiene que tener bien claro que entre nosotros no hay sexo pero que si es una checoslovaca de pelo corto dé por seguro que lo intenté. Y luego me doy cuenta que las mujeres de pelo rojo son imanes para mi, que tuve una época en la que me atraian las mujeres que simplifican la vida a mi alrededor y que hace tiempo que me derrito al lado de mujeres enérgicas, las superheroínas. Al final llego a la conclusión de no saber lo que quiero, que no hay teoría válida para mi, que hoy me desperté buscando na canción pop para alegrarme pero terminé oyendo a Kevin Morby desde la ducha, con la puerta abierta y casi cayendo en mi enrarecida visión de la verdad y del final al que perdí miedo el mismo día en que perdí la dirección.(If I were to die today Slaughtered in that masquerade The last thing that you'd hear me say Put my body on display Passing slowly through the town My feet, they cant touch the ground Of the parade).
Me dijeron una vez que lo mejor que yo tenía era que "contigo soy lo más cercano a lo que es ser yo" y quizá esa es parte de la respuesta a la pregunta. Es parte de lo que yo llamé alguna vez "sensación de casa". Ser uno mismo y perder el miedo a que salga esa faceta incómoda que todos llevamos dentro, una veces porque nos avergonzamos de ella y otras porque queremos convertirnos en lo que no somos para no perder lo que aún no tenemos.

Quizá es eso.

Eres más guapa cuando eres tú, dejando de estar poseída por lo que crees que quieres.

Porque lo que queremos, como una autoprofecía, se queda abierto en las pestañas del navegador, en el canal guardado de la televisión, en el libro entreabierto, en el recuerdo que no se puede borrar, en la canción que suena una y otra vez cuando el "random" se activa o en una conversación que nunca termina de borrarse.

Con la edad no creo en las señales, en la magia o en las teorías pero he dejado una puerta abierta a convencerme de lo contrario. A encontrar un sitio donde crecer siendo yo. Y recíproco, como debería ser el sexo: agitado pero con los momentos de arropo que quedan después, hasta quedarse dormidos con la calma de las formas.

Ya no sé lo que he escrito pero es algo así como la búsqueda infinita de la calma.

Por eso, en teoría, las casas se intentan convertir en hogares.

17 de junio de 2017

La muerte de la imprevisibilidad

En las webs de economía colaborativa todos molan. Ahí está el conductor feliz y sus pasajeros guapos y bien perfumados recorriendo paisajes bucólicos donde siempre hace sol y los girasoles de un amarillo fuerte saludan al llegar.

Dicen que hay una tremenda burbuja en la nueva economía colaborativa. En China hay empresas que comparten el coche, la bicicleta, el paraguas e incluso el balón con el que ir a jugar al baloncesto chino. En ciudades como Barcelona la oferta de alquiler "colaborativo" ha pasado de 4000 a 17000 pisos. ¿Son acaso personas con gran conciencia global?. No, coño, es por la pasta. Somos así: cuando parece que hay dinero rápido y fácil (una tienda de cigarrillos electrónicos, un videoclub, unos paneles solares o una inversión en sellos). Vamos de cabeza. Si es pasta en negro mejor porque "más roban los políticos". España, porque en eso somos todos igual de españoles, tenemos una economía sumergida de 168.000 millones de euros. (se estima que los casos de corrupción nos cuestan 8.000 millones)

Hace años que no hemos inventado nada y con la crisis nos hemos dedicado a intentar no renunciar a nada aunque eso nos suponga tener todo de muy baja calidad. Mi abuela luchó por sobrevivir, mis padres por salir adelante, mi hermana por mejorar y mi sobrina no quiere luchar porque le han convencido que su vida, lo quiera o no, será una mierda. Pero eso sí: lo quiere todo al menor coste posible. Nadie le habló que debia de renunciar a algunos aspectos de la vida para tener otros. Conozco quien dice, contra mi opinión, que todas las personas disponen de, digamos, cien puntos. Esos se pueden gastar en lo que quiera. Tocar la guitarra, cantar bien, saltar alto, tener un smartphone de última generación o ninguna estría en el culo. Si se quiere todo se será mediocre en todo pero Mark Knophler, por ejemplo, toca muy bien la guitarra con las botas más feas que he visto jamás y esa cinta en el pelo cuando empieza Once Upon a Time in The West en el Alchemy.

-El problema- decía el otro día en una conversación de whatsapp- no es la bondad o la maldad de las personas. Es el egoismo. No conozco a nadie que comparta cocha para contaminar menos, que es lo que decía bla ba car en su primera publicidad, sino por la pasta-. A veces, sólo a veces y muy pocas, se llega a un sorprendente momento en el que ese egoismo se topa con la verdad, con aquel objetivo olvidado por imposible. A veces, rebuscando en los saldos de las rebajas eternas en las que empieza a convertirse el juego de la vida, damos con algo casi perfecto. Con un viaje que no queremos terminar, con una espalda suave que parece que se hizo para las yemas de nuestros dedos o con una conversación infinita en la que nos descubrimos queriendo oir más de la otra parte porque aprendemos. Eso cuentan pero, más tarde, vuelve a aparecer el egoismo humano para joderlo todo en forma de "quiero más". O la estupidez social.

La temida economía 4.0 presupone que en un futuro no muy lejano muchos de aquellos elementos que nos ayudan a subsistir serán sustituidos por bots, robots o algún tipo de mierda que automatice lo que ahora nos identifica como humanos. Establece parámetros, comportamientos, interacciones y respuestas estándar que nos hacen creer que todo va bien pero, en realidad, nos carcomen como humanos imprevisibles para ser engranajes a los que sacar el aceite que mueve los mecanismos. No solamente serán máquinas poderosas que moverán las pesadas piezas de metal que ahora emplean a varios trabajadores sino las maquinas de inteligencia artificial programada que responde al llamar a atención al cliente e incluso  lo que establecerá la manera en la que nos comuniquemos, alquilemos pisos o viajemos. En un coche compartido hay que hablar de la ilusión del viaje. En un piso ser un hipster snob con zumos detox. En la cama hay que ser un empotrador con fiabilidad precisa porque si charlas, abrazas y te duermes ya no cumples los estándares que se esperan de tí según lo que pone en alguna web programada por un imbécil sin corazón. Está bien tener ilusión por viajar, probar los zumos de pomelo con jengibre (no recomendable) y el sexo algo desenfrenado. Pero lo mejor es no saber lo que va a pasar y si pasa, mejor. Y si no pasa, aprender que también está bien. Es más, a veces está bien que pase muchas veces.

Lo mejor suele ser lo que nos sorprende cuando no nos dimos cuenta que habíamos dejado las puertas abiertas y además no lo esperábamos.

Sin embargo y sin percatarnos toda una nueva cultura previsible, publicitaria y estandarizada viene por detrás disfrazada de colaborativo, ecológico, social o solidario apoyándose en nuestro egoismo y el terrible miedo que da esa parte maravillosa del ser humano que es la imprevisibilidad.

La programación y la modernidad quiere estandarizar cada paso que demos.

Y yo sé que la última vez que me enamoré fue, precisamente, porque no lo esperaba.

11 de junio de 2017

Canciones del verano 2017 (que no lo van a ser)

Filtros de decisión: de este año, castellano, y que deberían de valer como canción del verano 2017 ( optimistas (por eso no sale !Viva! de los Punsetes), alegres y entretenidas) pero no lo van a ser porque sera alguna mierda que vaya despacito o resulte insoportable.

(Iré completando)

1- Las Gachises - Operación verano 2017

2- Delafé - Lo más bonito del mundo (es del año pasado pero se lo merece)

3- Dolo - Ahora

4- Varry Brava - Chicas

5- Novedades Carminha - Te quiero igual

6- Sidonie - Siglo XX (se aceptan propuestas para cambiar por "Sexy Zebras - Quiero F****r contigo")

Extra - Canción para tararear  tranquilo mirando al infinito del mar, creyéndonos contemporáneos pero en realidad sintiendo ganas de algo parecido al amor, con esa mirada del final del video. Rusos blancos - Insuficiente
Y quiero que me recuerde a alguien que sé perfectamente quien es.

10 de junio de 2017

Perdona mis fantasmas

Siento las caricias que no he dado, esas dudas que he sembrado, ese sábado apagado Siento los momentos que has llorado, esas noches que he olvidado que me quieres a tu lado Debí abrazarte antes y decirte "estoy aquí" Perdona mis fantasmas del pasado Me han hecho tan esclavo que he sido sin querer Perdona mis tropiezos en lo amargo, los inviernos de llanto que has visto aparecer Duelen los recuerdos empeñados en mostrarme un tiempo insano de ansiedades y regaños Me sigues bien de cerca ya no soy sombra sin ti Debí abrazarte antes y decirte "estoy aquí" Perdona mis fantasmas del pasado Me han hecho tan esclavo que he sido sin querer Perdona mis tropiezos en lo amargo, los inviernos de llanto que has visto aparecer

9 de junio de 2017

Teóricos de mierda.

Tuve un amigo que cometió la imprudencia de montar un bar. No le fue bien. Llegaba al amanecer y se ponía a hacer tortillas, a limpiar la máquina de café, a fregar el suelo y dejar las sillas simétricas frente a las mesas. Esperaba e intentaba que con el aperitivo alguno de sus clientes probara los combinados que había aprendido a hacer. Más tarde creía que al salir de las oficinas y mientras los niños jugaban en la plaza los padres pedirían alguno de los vinos que había seleccionado previamente y por la noche dejaba una buena selección de música para generar el ambiente personal y elegante que creía adecuado para una buena velada. El caso es que varios meses después aquello no funcionaba y la ilusión se desvanecía. Nos lo contaba con pesar y otro, que estaba encantado de un máster en marketing que había hecho , le respondió ufano que era un asunto de publicidad.

Entonces le explicó, como si fuera gilipollas, que se puede vender cualquier cosa con la campaña adecuada. Que tenía que hacer un poco de minería de datos, un estudio de mercado exhaustivo y una campaña en prensa y televisión para lograr el resultado que quisiera. "Es fácil"- dijo- "Sólo hay que proponérselo". Y se quedó apoyado en la silla como quien acaba de dar una lección sobre la vida y la muerte con convencimiento absoluto de su verdad. "No digo que no"- respondió el hostelero titubeante "pero es que no sé si dentro de tres meses podré pagar el alquiler". El rey del marketing se incorporó y sentenció "Eso es que lo pensaste mal desde el principio".

Podemos decir que uno era un atrevido o un idealista pero el otro, en verdad, era un teórico de mierda.

Vivimos rodeados de gente así, de personas que se atreven a decir que si existe algún atisbo de fracaso en tu vida es porque lo hiciste mal porque ellos (que normalmente nunca se han atrevido a nada) conocen la respuesta a cada uno de los grandes interrogantes de la vida moderna. Saben de minas de carbón, de economía, de coches eléctricos y de las calorías consumidas con y sin una dieta vegana. Saben de estibadores, de geopolítica y de materiales plásticos de alta densidad. Nadie sabe más de nada y además es casi imposible llevarles la contraria aunque digan barbaridades como pelotas medicinales: arenosas y pesadas. Alguno tiene un máster en tocar las narices aunque en su currículum diga otra cosa con mucho más glamour.

Nunca les dejan las parejas, se inventan culpas lejanas, conspiraciones salvajes y alimentan un mundo egocéntrico en el que la verdad reside en el agujero negro de su condescendiente tono de voz. Son coaches de si mismos, gurús de su exclusiva verdad y se revuelcan en la mierda de sus argumentos imposibles hasta que el interlocutor se calla por agotamiento ya que la verdad normalmente es mucho menos entretenida.

Y, como es de suponer, se les puede identificar fácilmente: jamás se manchan las manos, tocan un destornillador, arriesgan o aceptan equivocarse. Reyes de las excusas como un adolescente que llega tarde y borracho a casa. En definitiva: nunca hacen nada. Mucho menos constructivo.
(El problema es que alguno, al oir tanto convencimiento, les vota.)

Será una cuestión de edad pero empiezo a tener la extraña costumbre de fiarme antes de las historias reales que de ensoñaciones teóricas paridas en una brain storming detrás de una mesa con botellitas de agua mineral sin gas.

4 de junio de 2017

Pure Comedy



The comedy of man starts like this /Our brains are way too big for our mothers' hips /And so Nature, she divines this alternative / We emerged half-formed and hope that / whoever greets us on the other end / Is kind enough to fill us in / And, babies, that's pretty much how it's been ever since / Now the miracle of birth leaves a few issues to  address / Like, say, that half of us are periodically iron deficient / So somebody's got to go kill something while I look after the kids / I'd do it myself, but what, are you going to get this thing its milk? / He says as soon as he gets back from the hunt, we can switch / It's hard not to fall in love with something so helpless / Ladies, I hope we don't end up regretting this / Comedy, now that's what I call pure comedy. / Just waiting until the part where they start to believe / They're at the center of everything / And some all-powerful being endowed this horror show with meaning / Oh, their religions are the best /They worship themselves yet they're totally obsessed / With risen zombies, celestial virgins, magic tricks, these unbelievable outfits / And they get terribly upset / When you question their sacred texts / Written by woman-hating epileptics / Their languages just serve to confuse them / Their confusion somehow makes them more sure / They build fortunes poisoning their offspring / And hand out prizes when someone patents the cure / Where did they find these goons they elected to rule them? / What makes these clowns they idolize so remarkable? / These mammals are hell-bent on fashioning new gods / So they can go on being godless animals / Oh comedy, their illusions they have no choice but to believe / Their horizons that just forever recede / And how's this for irony, their idea of being free is a prison of beliefs / That they never ever have to leave / Oh comedy, oh it's like something that a madman would conceive! / The only thing that seems to make them feel alive is the struggle to survive / But the only thing that they request is something to numb the pain with / Until there's nothing human left / Just random matter suspended in the dark / I hate to say it, but each other's all we got

La comedia del hombre comienza así: / Nuestros cerebros son demasiado grandes para las caderas de nuestras madres / Y así la naturaleza adivina esta alternativa / Emergemos medio formados y esperamos que quienquiera que nos salude en el otro extremo / Sea lo suficientemente amable para llenarnos / Y, niños, eso es más o menos como ha sido desde entonces. / Ahora el milagro del nacimiento deja algunas cuestiones que abordar / Como, digamos, que la mitad de nosotros está periódicamente deficiente de hierro / Así que alguien tiene que matar algo mientras cuido a los niños / Lo hubiera hecho yo mismo, pero ¿qué vas a conseguir de la leche de esta cosa? /Él dice que tan pronto como vuelva de cazar, podemos cambiar lugares /Es difícil no enamorarse de algo tan indefenso / Señoritas, espero que no terminemos arrepintiéndonos de esto. / Comedia, ahora es a lo que yo llamo pura comedia / Esperando hasta la parte donde ellos empiezan a creer / Ellos están en el centro de todo / Y algún ser todopoderoso dotó este espectáculo del horror con significado. / Oh, sus religiones son las mejores /Se alaban a sí mismos pero están totalmente obsesionados / Con los zombies resucitados, las vírgenes celestiales, los trucos de magia, estos atuendos increíbles / Y se enojan enormemente cuando cuestionas sus textos sagrados escritos por epilépticos que odian a la mujer. / Sus idiomas sólo sirven para confundirlos / Su confusión de alguna manera los hace más seguros / Construyen fortunas envenenando a su descendencia /Y entregan premios cuando alguien patenta la cura / ¿En dónde encontraron a éstos matones que eligieron para gobernarlos? /¿Qué hace tan notables a estos payasos a los que idolatran? / Estos mamíferos están empeñados en formar nuevos dioses / Así pueden seguir siendo animales ateos. / Oh comedia, sus ilusiones no tienen otra opción más que creer / Sus horizontes que se alejan para siempre / Y cómo es esto irónico, que su idea de ser libres es una prisión de creencias / Que nunca jamás tendrán que dejar. / ¡Oh comedia, es algo que sólo un loco concebiría! / La única cosa que parece hacerlos sentir vivos, es la lucha por sobrevivir / Pero lo único que piden es algo que adormezca el dolor / Hasta que no quede nada humano / Sólo la materia aleatoria suspendida en la oscuridad Odio decirlo, pero todo lo que tenemos somos los unos a los otros.