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23 de septiembre de 2024

El anuncio del AÑO

 


Porque lo que más mueve la economía es, en realidad, el sexo. Si cogemos todos ( Argentina), la economia mejorará y en un año seremos una potencia económica mundial.
Maravilloso.

Pd: para los que crean que TULIPAN es margarina, en Argentina es otra cosa.
Y si eres de los que creen que la sirven con helicopteros... 

15 de diciembre de 2021

Referentes 4,0, la nueva dictadura publicista de los inútiles.

Una de las cosas más obvias, vistas con un poco de perspectiva, es la forma que tienen los publicistas de determinados regímenes de hacerse con símbolos, deportistas, artistas o ambiguas exaltaciones para asociarlas con su propia magnífica y onanística realidad.

Así hemos tenido de todo: La CocaCola americana, la fiabilidad alemana, la fortaleza de la ingeniería rusa, el diseño italiano o la gastronomía francesa pueden ser ejemplos. Eso no quita que sea mejor o peor. Es más, ni siquiera, como las patrióticas banderas españolas de cuando ganamos el mundial de fútbol, tiene nada que ver con que se hagan baratísimas por niños bengalíes. Son españolas y mucho españolas. Y punto.

Hay cosas que vienen con los tiempos. Con eso quiero decir que da exactamente lo mismo que gobiernen unos u otros, íbamos a ganar el mundial igual. Da lo mismo que fuera en una gris y oscura época franquista porque Manolo Santana estaba predestinado a llevarse Wimblendon. Pero si podemos contar lo pobre que era y lo feliz que es ahora gracias a las oportunidades del régimen, mejor. Para eso se hicieron las medallas y los reconocimientos. Y el Nodo. Y Rtve.

Probablemente hasta hace poco lo que se hacía era aprovechar los éxitos de otros para contar lo bueno que es el gobierno. Es exactamente lo mismo que cuando algunos iban por el mundo diciendo a los extranjeros que "soy español, ¿a qué quieres que te gane?". Mi cuñado no sabe coger una raqueta ni dar patadas a un balón. No sabe lanzar a canasta. A duras penas es capaz de contar una historia hilando en condiciones, pero se siente una mezcla de Nadal, Iniesta, cualquiera de los Gasol y con más gracia que el Almodovar bueno.

Sin embargo vivimos en una época de relevo generacional que necesita simbolos mucho más que hechos consumados. Es tal la necesidad de disponer de referentes que les identifique y diferencie que si no hay nadie que gane un mundial, los crean igualmentey luego se quejan de que ese mundial lo ganen los otros que son, sin lugar a dudas, fascistas.

Una de las principales acciones que definen a la adolescencia es el desprecio por todo aquello que les pueda identificar con sus progenitores. Otro es el desparpajo absoluto con el que han llegado a la conclusión de que los problemas, si no se han solucionado ya, es porque no se ha puesto la intención adecuada o que por alguna conspiración judeomasónica no se desea realmente acabar con dichos conflictos.

Y hasta ahora no habia mayor problema porque eran niños pero el tiempo es caprichoso y el dni les convirtió en supuestos adultos. Empezaron a decir que podían solucionar todos y cada uno de los problemas. Que si éramos pobres, gordos y estábamos solteros era porque nadie nos había querido arreglar los problemas pero que ahí estaban ellos: para bajar el precio de la luz, que encontráramos el amor de nuestra vida y además, nos merecíamos ganar tres o cuatro mundiales, tener tres pisos y no pagar hipoteca. Cual cuñados revoltosos nos contaban lo maravilloso que iba a ser todo.

Pero da la casualidad que oye, que no ha sido así. Y cuando alguno se pregunta el por qué no se han arreglado las cosas siendo tan fácil como era, en vez de aceptar la derrota como un adulto o simplemente aceptar que no se puede todo, se mira hacia algo parecido a "el profe me tiene manía", convirtiendo todo y cada uno de los elementos infranqueables en fascismo, capitalismo, conspiración, machismo y antiecologismo. Así que son malos los Phoskitos, los juguetes, el dinero, los empresarios, los que tienen coche y mi madre (que se hizo falangista porque era muy pobre y en 1940 le daban una camisa azul por levantar un brazo).

Y, por supuesto, todos los referentes que se pudieran asociar a algo que no les haga sentirse parte: Plácido Domingo, Zarra, Joselito, Arévalo y Bertín, Di Estéfano, Nadiuska,  Miguel Bosé, el pan Bimbo, los embalses y los torreznos.

Así que han llegado a la conclusión que si se cambian los referentes todo se arreglará por arte de birlibirloque y en vez de dejar que sea la historia y los logros los que se hagan su hueco los han decidido imponer. No es importante, en absoluto, que algo sea bueno o triunfal. Tiene que ser: no binario, ecológico, integrador, multicultural, antifascista, feminista y decir cada tres frases consignas amables con los idearios.

Vamos, lo que era una teta disecada de Agustina de Aragon o el marques de Villaverde, pero en versión 4.0

Lo que intento decir es que me jode sobremanera ver como para quitarnos de la mierda de la publicidad rastrera de la dictadura franquista la única manera que han encontrado es hacer lo mismo pero del otro lado.

Que estamos oyendo lo fascistas que son los de Vox a todas horas pero no se nos puede olvidar que los demócratas de Bildu aplaudían asesinatos hace 10 años. Que los chistes de Arévalo han envejecido igual de mal que lo harán youtubers sin gracia Faristea ( rima) o los tuits oscilantes de Echenique. Que tuvimos 40 años de mamporreros del régimen, hemos vivido unos aceptables 40 años de libertad ideológica ( donde Fraga y Carrillo se respetaban) y ahora , ante la incapacidad de ser una sombra de lo que prometían que iban a ser, han decidido contratar los mamporreros de su lado.

Cuando descubres que eres un inútil, contratas publicistas.

Y fabricas supuestos referentes que pones en televisión a golpe de talonario de dinero público.

A los especiales de navidad me remito. Recuerda todo esto cuando te atragantes con las uvas y descubras que cada vez que alguien te cuenta que vives en confrontación, que la opinión del otro es basura que te va a golpear porque representa el mal y que además has de protegerte bajo el manto que él te proporciona, ese tipo es un miserable con espíritu de dictador, o de dictadore. O de algo que me da demasiado miedo.

Ser un fascista no es ser de la falange exclusivamente. Es ser alguien que te impone su opinión a toda costa y te castiga y desprecia si no piensas lo mismo. Es alguien que, como hacían los chicos de Eta y las brigadas de la posguerra, te pegaban un tiro en la nuca por no decir a todo que sí. Exactamente igual. Y ahora la guerra va disfrazada de programa de televisión o de streaming. No se hacen chistes de maricas, tartamudos o mujeres, se hacen de señoros, jefes y viejos.

Lo mismo pero cambiando el sujeto en vez de habiéndonos convertido en algo mejor.

Revanchismos infantiles de gente con título que no ha vivido de su rendimiento personal nunca y que acepta como válido que si los demás eran malvados eso les permite serlo un poco. Eso si:con puesto y mucho erario público 


Pd: todo esto viene de dos tres cosas:

1- una frase de hace unos dias: "El Psoe cogia dinero y se lo gastaban en putas. El PP lo cogía y se compraban yates. Los de ahora cogen el dinero y contratan a uno sin gracia, le dan un programa de televisión, hacen una huelga de juguetes, ponen el dni canino o te pintan farolas moradas. ¿A ver si van a ser igual de ladrones pero mucho más gilipollas?". Entonces alguien afirmó "no te creas, el sueldo medio es de 120mil. Va con el cargo. Tampoco es tan diferente pagarle las drogas a uno, el ático a otro o una campaña del ministerio de igualdad "

2- que estas navidades viene una avalancha de programas de personajes sin bagaje excepto ser amables con "lo que se debe pensar". Samantha, calienta que sales. 

3-el ridículo del postureo publicitario es mundial. ( en el video, chile y los héroes necesarios para la lucha.)

24 de marzo de 2018

Crazy Liar People

En 1980 se estrenó Crazy People (con la traducción sublime de "Locos, locos pero no tanto" en España (aunque se encuentra tambien como "gente loca"). En ella Dudley Moore es un publicista que decide, entre otras cosas, decir la verdad en la  publicidad. Más o menos, así:


Le toman por un pirado aunque en realidad utiliza a los internos de un psiquiátrico para realizar sus anuncios.

Decir la verdad, antes y ahora, está hipócritamente valorado. Decimos que tenemos la suficiente sangre fría como para oir cualquier cosa pero luego nos escandalizamos al escuchar la realidad. Nadie daría las fotos de su hijo recién nacido a un extraño pero luego las cuelgan en Internet sin querer oir que hay un Taiwanés loco que comercia con ellas. El caso de Cambrige Analytics y Facebook es el último pero no el primero. Tras una aplicación gratuita de esas que nos hacen tanta gracia se aceptaba en acceso a los datos personales, después esos datos se vendieron a los amigos de Trump (por más o menos un millón  de dólares) y ellos hicieron lo posible por ir lanzando píldoras que hicieran a la balanza de los votos inclinarse en un sentido que ya sabemos cual es. Se sacan dos conclusiones que no nos gusta oir: La gente es tonta (dos veces). una por dar los datos alegremente para un supuesto test de personalidad y otra por caer en las trampas de la publicidad que nunca, jamás, les dijo abiertamente la verdad porque si se la pusieran de tal manera que se entendiera quizá no tendríamos el resultado naranja alopécico que tenemos. Nadie quiere oir la verdad. Nadie.

"Hola, somos de Podemos y te vamos a prometer cosas que te gusta oir, que no se pueden cumplir y somos unos tiranos en chándal"-"Hola, somos del PSOE y queremos hacer las cosas bien pero nos salen fatal mientras nos acribillamos entre nosotros por un poder que no tenemos"-"Hola, Ciudadanos va a matar a los feos y a los pobres,  pero nos va a quedar un pais chulísimo"-"Hola, los del PP vamos a hacer lo que nos salga del orto lo quieras o no, porque nos volverás a votar"

Nadie dice eso.  Ni siquiera una aproximación. La verdad no se premia sino que se castiga.  Decir "me equivoqué" es mucho menos rentable que echar la culpa a otro y por eso la generación que viene detrás es la reina de culpar a otro. Lejano y malvado, convertido en un arquetipo de la ordinariez. Cuando por fin aceptó la verdad y reconoció que se acostó no con uno sino con tres (no a la vez, espero) me gritó diciendo que la culpa era mía porque... ya no recuerdo el por qué pero sí que era mi culpa como si yo les hubiera bajado los pantalones delante de su misma cama. Y además me preguntó si yo había estado con alguien después y yo dije que sí, rotundo  y veraz. "¿Ves"- siguió en su indignación- "Además me has engañado". Yo dudé un poco como si en realidad tuviera una causa efecto aunque los tiempos fueran a la inversa (ya que yo siempre dejo que las damas pasen primero) y ella siguió en que la culpa de todo es mía. Soy malvado en cuatro ocasiones y lo cojonudo es que no me corrí en ninguna. En tres ni siquiera estaba. Pero el malo, soy yo. Creo que soy el único que dijo la verdad porque me dejé al último. Fueron cuatro. Era una chica muy popular. Lo digo sin acritud porque la sigo teniendo cariño, qué le voy a hacer.

¿No quieres preguntar nada?- me dijeron hace unas semanas. Respondí que no. Con asombro me preguntaron el por qué. -Porque no quiero saber la verdad. No me vale para nada.

Ayer hablé con una empresa de programación para ver la posibilidad de hacer un app que dijera, como bofetadas, la verdad a la cara del usuario. Que le dijera, con la posición del gps, que dejara de comer comida basura y fuera al gimnasio porque se iba a poner como el Piraña. Que al marcar algún número le recordara que aquella persona le hizo mucho daño y que quizá no es la mejor opción. Que al estar en la calle de madrugada un día de diario le dijera que iba a llegar al trabajo con una resaca descomunal. Que al dejar el teléfono en una misma posición toda la noche sin ser esa su casa le preguntara si se quiere meter en una relación otra vez. Que volver a ver esa foto no le hace bien. Que llame a sus amigos y a su madre, joder.

Les dije que dejaríamos bien claro que nos vamos a quedar con sus datos y venderlos, que queríamos tripular una nueva sociedad de la información clara y transparente. Que ese era el enfoque rompedor: no mentir. Se estuvieron riendo de mi.

-No es que la gente quiera oír la verdad- me dijeron. -Piden a gritos ser engañados y lo más curioso es que les gusta. Es una sociedad de sadomasoquistas.

Pusieron un ejemplo: "Alguien compra un Apple y Apple le jode con las baterías o cerrando programas. ¿Qué hacen? Se compran otro Apple."

Lo curioso es que la historia está llena de triunfos basados en mentiras y de grandes trabajos subyugados por la verdad. Mira los anuncios, todos mienten. Escucha a las personas en las barras de los bares: son anuncios.
Porque si dijeran la verdad no tendrían con quien hablar.

5 de abril de 2014

Bienaventurados los simples.

Llevo años rebelándome contra los idiotas.

No puedo sentarme en una mesa y oir contínuas estupideces que se basan en una visión sesgada del mundo como si se hubiera creado a la medida publicitaria del habitante medio que se regodea en ello. Actuar, que no creer, como si los únicos muebles fueran del Ikea, la única bebida la Coca Cola, el único bar el que está de moda, la única pareja la última que nos besó, el único sistema operativo el de nuestros dispositivos, la única marca de coches la del nuestro y nuestra casa el centro del mundo.

Pero, sin embargo, esa religiosa exclusividad en todos y cada uno de los aspectos les hace felices, les tranquiliza. Lo necesitan porque, en definitiva, no les deja pensar en otras opciones. Evita el malestar de la sensación de error en el que se puede llegar a vivir cuando me percato de todos los lugares y entornos en los que podría estar ahora mismo. Es mucho más reconfortante creer que éste, sea el que sea, es el mejor. Es mucho más inteligente, que no estúpido, creer que éste es el lugar único.

Las publicidades con recursos venden esa idea de exclusividad. La asocian a la felicidad. Es una cuestión de fe. Evita buscar entre opciones, ahorra tiempo, parejas, desencantos y gestión de garantías. Ser un simple, votar entre dos partidos, no leer los títulos de crédito, despreocuparse de si pudiera hacerse mejor, no ir de una canción a otra y quedarse con el numero uno, hacer nada más que el misionero sin pasión, saber donde va a estar el jueves... quizá sea un reflejo de una inteligencia superior en la que, para ser feliz, hay que rendirse. 

Es muy complicado sentirse como aquel guitarrista de los RHCP: frustrado (esto es un chiste para intelectuales con humor). Me empeño en aprender todos los días, soy incapaz de parar y ese es el origen de mis luces y mis sombras, mis destellos y mis profundos desencantos cuando, agotado, tengo que parar de mandar sangre a la cabeza. Bienaventurados los simples, porque de ellos será el futuro corporativo de la felicidad.

Así que el idiota soy yo. Me lo digo a la cara

16 de marzo de 2014

La mentira (no piadosa) de los primeros besos.

El video de los primeros besos es una mentira, un fake, una patraña, un gran cacho de sentimentalismo a golpe de camara lenta, marketing y emoción que parece de verdad pero no es verdad, porque no lo es, porque es asquerosamente emocionante y está tan perfectamente realizado que nunca pudo ser verdad y, sin embargo, millones de personas quisieron que fuera verdad. Los mismos millones que se emocionan con que les hagan el amor mientras les dicen que "la cura para la locura son los besos que me tocan con tu boca" o alguna mierda similar porque si les follan y les dicen que "llegar a la cama, joder, es una guarrada sin si" les recorre el calambre de las cosas que, aunque imperfectas, huelen a verdad. "Yo no debo conformarme con lo que no me merezco"- se repiten creyendo que merecen lo que vieron en youtube cuando lo cierto es que más de una vez todos hemos tenido mucho más de lo que hubiéramos apostado por conseguir.


Vivir engañando no es malo si uno es consciente. Vivir, en este mundo de fakes consentidos y utilizaciones idealistas del sentimentalismo, capacidad de superarse y lo que debería de ser la realidad, empieza a ser complicado cuando se es partícipe y participante de la verdad y sus limitaciones.

Sin embargo, últimamente, todo es un fake, un bulo, un hoax, una mierda pinchada en un palo. El sexo son películas porno protagonizadas por profesionales y los rumores saltan de "el mundo today" a las portadas de la prensa con facilidad pasmosa porque es mejor creerse las historias bien documentadas que no son verdad y se pueden emitir los videos de alta definición y las fotos con filtros en momentos de máxima audiencia. Las fotos de perfiles tienen tantos retoques que cuando se hace real una cita virtual las personas son incapaces de reconocerse.

-Es un chico encantador. Te gustaría- le dice una amiga a otra con los ojos como platos para intentar convencerla de la emoción que la recorre- Me ha regalado flores. ¿Sabes?. Flores, joder. Hacía años que no lo hacían.- Y deja una pausa.- Me da las buenas noches y le gusta escucharme. Adora los niños y ha dejado un cepillo de dientes en mi baño-. Y entonces respira profundamente y se imagina un videoclip en slow motion con banda sonora, una foto de instagram, un texto al estilo ctrl+v sacado de lugares insospechados elegidos sin criterio.

Hace años que llegué a la conclusión de que cuando algo parece perfecto sencillamente no es verdad. Tampoco hay que jactarse y revolcarse en el barro de las imperfecciones, tirarse pedos en la cama, llorar por las esquinas como un perdedor que descubrió que vivía en un mal sueño, cortarse las venas en la bañera para que le encuentren en un charco de sangre de dramatismo, pegarse un tiro como Kurt o matarse a tranquilizantes como Marilyn.

Debe de existir un lugar invisible equidistante de la manipulación social que ejerce, sobre nuestras mentiras y nuestros comportamientos, el marketing y la decepción absoluta y agotadora que tiene adivinar lo que hay de verdad detrás de cada día.

Porque levantarse cada mañana queriendo oler el culo al próximo perro feliz es tan imbecil como estar atento buscando la mentira de todo lo que nos moja como las tormentas que azotan al principio de la primavera.

Tanta mentira y tanta noticia falsa correctamente formada empieza a ser una bola de nieve que nos lleva ladera abajo. En las cenas se recitan de memoria textos de páginas web que prometen la salvación o la dieta eterna y definitva. Las noticias más emocionantes son falsas o tapan aceptablemente bien la verdad, que nunca es tan divertido (casi como aquel himno la cancion). Las novias son imperfectas y los trabajos suelen mostrarse como poco gratificantes y mal remunerados pero, sin embargo y casi al estilo de la camiseta raída a la que profeso un cariño indescriptible, tienen sus excepcionales dipsomanías cotidianas. (y utilizo dipsomanía como "esa irrefrenable necesidad")

Yo soy incapaz de tirar esa camiseta cuando acepto que más de uno tire toda su ropa cada nueva oleada de anuncios de temporada. Más aún cuando los anuncios me hablan de felicidad, amor, superación y cariño en unas cantidades imposibles para un mortal. Reniego de los publicistas que en vez de ser honestos insisten en que voy a ser mucho más feliz porque eso no depende de ellos.

Besos en la frente, cantaba Joaquin. Que te follen, la cabra mecánica. Te odio, los seis días. Será maravilloso viajar hasta mallorca, cantaba un grupo llamado "Los mismos". "Ya verás cómo me olvidas y te encuentro en cualquier bar pegando saltos de alegría y me dices que lo nuestro no era lo que merecías. Seré cosas que se cuentan, vueltas de la vida"- dice una canción que no sé si meter en el saco de los fakes o de extremoduro.

"Yo le quería decir la verdad por amarga que fuera, contarle que el universo era más ancho que sus caderas. Le dibujaba un mundo real no una color de rosa, pero ella prefería escuchar mentiras piadosas"- cantaba Sabina. Quizá ese es el resumen y quizá puede extenderse a los motivos por los que la verdad pierde terreno en un presente poblado de mentiras que, como los primeros besos, están sobrevaloradas.

Y, al menos esta vez (que no será la última), es mentira.

Besos son estos:


30 de diciembre de 2013

tienda.mousemultimedia.com

Este blog no tiene publicidad pero de aquí es de donde comemos mis compañeros y yo. Hemos hecho un esfuerzo en lanzar una página web y ahora esperamos que compreis y esteis felices y contentos. Las cosas no están fácil y en vez de rendirnos como unos cobardes, hemos ido de frente y sin coraza. Así que lo único que puedo decir es que somos una empresa cuyos impuestos, mayores o menores, van a pagar a los profesores y médicos de vosotros y vuestros seres queridos, si es que vivís en lo que se viene a llamar estado español. Los impuestos de otros comercios que creeis baratos (y no lo son) van a Alemania, Francia o Irlanda. Porque el precio es un cúmulo de producto , asesoramiento y ganas de hacer bien las cosas.

Vendemos informática y, aunque en la página no lo ponga muy claro, nuestros casi 20 años de experiencia nos dan una forma de asesorar en lo que consideramos correcto. Por eso teneis tambien los mail de contacto. ( básicamente stecnico@mousemultimedia.net )

¿Sabes eso de la tienda de barrio en la que te asesoran de verdad y que además te sonríen?. Pues eso mismo.

Anda, hazme feliz y te querré siempre.

Compra calidad y llora sólo una vez.

Pd: con Explorer hace cosas raras, asi que podeis usar cualquier otro navegador para disfrutar la experiencia de una manera casi mística.

26 de septiembre de 2013

Rae: Limpia, fija y da esplendor

...porque hablar como un/a mamarracho nunca fue educado ni moderno, aunque sea por whatsapp.

Pd: extra publicidades gloriosas. (que es una copia de esto)

13 de septiembre de 2013

La audiencia pornowebcam y el nuevo marketing

Hay noticias que, aún obvias, aparecen y desaparecen como si no hubiera sucedido nada. En Tele5 Cuatro han seleccionado una cantidad de mujeres que representan (si es que lo presenta Mercedes Mila) la variedad y diversidad del mapa cultural y sociológico español, y las han lanzado contra unos muchachos y sus madres para ver si alguna Quiere Casarse con Su Hijo (también llamado Tróspido). Es una casualidad que se haya descubierto que 3 de ellas (por ahora) son actrices porno. Hay dos posibles razonamientos para ello: 1- el porcentaje de españolas en edad casadera que hacen porno es enorme o 2 - el casting quizá tenía alguna orientación.

Lo curioso de todo esto es que, aun siendo de dominio público, ese dato desaparecerá de la mente de los televidentes (o atraerá otros) y alguno se soprenderá cuando a alguna se le caiga una toalla al salir casualmente de la ducha con las carnes empapadas.

-!Le di unos euros y me la follé!- le dice un tipo a un colega. -Ya, pero te dijo que era puta- responde el otro. Así que el primero abre los ojos, le agarra zarandeándole por los hombros y le dice -!Ya, pero me la follé!, !Qué fuerte!- Supongo que ese es el resumen del programa televisivo en cuestión, creo. Tampoco voy a adivinarlo porque en este tipo de asuntos que tienen que ver con la televisión como espectáculo de vergüenza ajena me procuro mantener alejado, no sea que se me pegue.

Dicen que los magos te desvían la atención hacia un lado mientras te hacen el truco por el otro. Eso, que es una de la bases de la manipulación mediática, ha existido siempre. Franco rellenaba el NODO con el gol de Marcelino y vivimos continuamente un bombardeo de noticias sobre lo que les gusta a los árabes violar a sus mujeres y a sus niñas para, quizá, que no nos parezca mal que les gaseen dentro de un rato. En España se subía el IVA cada vez que la selección pasaba una eliminatoria en el mundial. No es nada nuevo pero reconozco que es agotador repasar la prensa con la idea de que una gran cantidad de noticias no son más que botes de humo que tapan lo que realmente nos afecta.

Sin embargo la publicidad de Tele5 Cuatro Mediaset es un ejemplo de un salto adelante en la nueva forma de orientación de los medios. No hay ninguna intención de tapar las vergüenzas ni los trapicheos empleados en la consecución final de un objetivo (en este caso la audiencia) sino que se ignora y se sigue adelante sabiendo que al espectador se le va a olvidar en cuanto vea el primer pezón. Ellos vivirán una erección en el sofá, ellas buscarán las estrías en los muslos de las concursantes y las redes sociales harán de altavoz poniendo links al "video censurado" del programa en cuestión.

Con la política o con las grandes compañías pasa lo mismo. Apple ha presentado, poco más o menos, el mismo producto recubierto de "policarbonato" (que es plástico) y se dispone a vender millones. Los partidos políticos (todos) saben que tienen en sus filas ladrones disfrazados de afiliados y se disponen a volver a ganar algunas elecciones. Softonic es una basura que te lleva de cabeza al maravilloso mundo de los virus troyanos pero se publicita como un lugar 100% seguro. Ya nadie se preocupa de tapar las miserias porque han descubierto que eso es un esfuerzo en vano y que, a la larga, ignorarlo es mucho más rentable.

Incluso hacen cierto el dicho que dice que es importante que hablen de ti, aunque sea mal.

Durante muchos años McDonalds intentó quitarse de encima la etiqueta de comida basura y es por ello por lo que se apoyó en sus enormes ensaladas. A Nike le importó muy poco (excepto en sus inicios) que se le asociara con la explotación infantil. A Coca Cola le da igual que se sepa que el azucar engancha como una droga dura porque hace anuncios de hábitos saludables y con eso hace más ruido que los malos publicistas que son los científicos.
Tengo la sensación que, quizá porque hay demasiados escándalos, las compañías o los poderosos han dejado de esforzarse en tapar sus estrategias porque han descubierto que a la mayoría le ha dejado de importar. En realidad es marketing y parece que les funciona. Ryanair admite que censura a los que van en sillas de ruedas, que no quiere gordos, que paga mal a sus empleados y sigue ganando pasajeros. Xiaomi te cuenta claramente en su web española que ,aunque se pasan las leyes por el forro, es más fácil engañar en Uk que en España, y van de ser el nuevo monstruo en telefonía mundial. Hoy me han pedido 2€ por añadir un concepto en un ingreso en el Banco Sabadell y en La Caixa no se les cae la cara al decirte si ingresas dinero en metálico (en cajero) en una cuenta que no es tuya tienes que pagar una comisión. Los dos están ganando clientes. Ninguno, y son ejemplos, se preocupa de tapar esas mierdas.

-¿Qué las chicas de Tele5 aquel concurso son actrices porno?, pues bien. ¿A qué hora me has dicho que lo dan?.
-Justo en medio del telediario

24 de mayo de 2013

90% de mierda

El 90% de lo que consumimos es una auténtica mierda. No es un consimo físico, pero es un consumo. Es publicidad, son los estados de facebook, las soplapolleces de twitter, los whatsapp vacíos, las fotos de tuenti. El grado de tolerancia para con esa mierda es enorme en el ser humano contemporáneo que ha sido entrenado por los anuncios de la televisión para preparar la mente en ese estado casi hipnótico donde todo rebota y se queda, como si fuera un estado de opinión global.

Para crear un estado de opinión ya no se actúa de una manera legal y ética. Se convierte en noticia que los árabes no se lavan y que matan a sus perros para, después, no encontrar oposición pública en invadir sus paises. Da igual que sea verdad o que sea mentira porque lo que realmente importa es lanzar esa mierda para justificar lo que haya que justificar después. Por eso mismo los americanos hacían películas con alemanes malvados en la segunda guerra mundial. Por eso mismo se mandan mensajes aparentemente sin sentido, porque nos hemos convertido en publicistas de andar por casa.

Sin embargo, quizá por el miedo a poner las cartas sobre la mesa, lo que lanzamos y lo que nos lanzan las empresas y los medios es mierda. "Te ha tocado un premio". "Hola, me llamo Laura y quiero ser tu amiga, pulsa aqui". "Vamos a nuestra mesa de debate". "www.youtube.com/...". Todo es parte de una mierda.

En realidad el ser humano está siempre ansioso de recibir información, aunque esa información no sirva para nada. Es más, nos encanta consumir basura como si fuera una comida embriagadoramente adictiva que solamente engorda nuestro cerebro. Creemos, de una manera errónea, que nos evade. Es un placebo informativo. Es un reality para las neuronas.

Cuando, de noche y justamente antes del sueño, el teléfono pita o ilumina un led que alumbra el techo de la habitación, existe un imán que te aleja de la primera ensoñación para ver qué has recibido, por si fuera importante. Nunca lo es. Nunca es un "tengo ganas de verte" sino un nuevo comentario en un blog, un mail de premio, un phising de un banco o una actualización de linkedin que nunca he desactivado.

Cuando nos sentimos poseídos por la noticias terminamos comentando la última tontería del famoso de turno o la nueva indignación casi como si fuera el hallazgo para dejar pasar el tiempo. Y ahora que nos creemos responsables de la creatividad, que intentamos sentirnos un faro que guía la opinión público de nuestro grupito de seguidores, lo que hacemos es vomitar la misma mierda que hemos aprendido a adorar.

Hay un 10% de creadores y un 90% de copiadores. De ese 10% hay un gran porcentaje que cree que con la exaltación del número de visitas se ratifica su capacidad creadora y estoy convencido que los freaks se agarran a las estadísticas de sus videos en youtube como las cadenas de televisión a sus índices de audiencia.

Pero, no nos engañemos. El 90% de lo que consumimos intelectualmente es mierda.

Creo que esto mismo, también. Nunca estuve en el 10% de los mensajes de verdad, sólo en las libretas de direcciones erróneas.

22 de febrero de 2013

Poseídos por las formas

Los que nos hemos criado al abrigo de los 80 tenemos un problema. Ese problema son las formas. Nos da lo mismo que nos sodomicen pero nos importa mucho, como si fuera una parte de la chaqueta metálica, que no nos abracen mientras lo hacen. Nos importa, como si fuéramos una banda de marujas preocupadas del vestido más que de la ceremonia, la manera de reir y de posar, de llegar y de marcharse. Todo eso muy por encima de lo que viniéramos a hacer o si aquello haya sido exitoso, mediocre o deprimente.

Lo más preocupante de un mangante entrando en el juzgado no es si devuelve el dinero o cumple la pena, lo que importa es la actitud chulesca de la entrada o si tartamudea a la salida. Lo importante de una tonadillera en comisaría es si repite vestido o si mira el teléfono en medio de la vista oral. Parece que a nadie le importan las culpabilidades y los hechos, los robos o los premiados. A las azarosas lectoras del primer reportaje del Hola no les preocupa si aquella casa se pagó con esfuerzo o con explotaciones de trabajadores asiáticos pobres, sino el estampado de las cortinas.

Tiene más audiencia la parte de la entrada por la alfombra roja de los Oscar que si ganaron siete, nueve o ninguno. Probablemente porque eso nos dejó de importar. Hay más falsos de look que chicos malos. Más de alguno se cree intelectual por llevar gafas de pasta.

A mi madre le gustaba ver la parte del futbol en la que los jugadores se enzarzan en una pelea mucho más que seis regates y una rabona. La celebración del gol se ha convertido en algo tan o más importante que el gol en si mismo. Lo importante no es que los abrazos hayan sido sinceros sino la manera furtiva en la que te fuiste o si no acertaste con el desayuno adecuado. Las formas, en definitiva, han ganado la partida a la acción.

Así que ya no vale un programa electoral que no se vaya a cumplir mientras sea bueno el cartel publicitario. Da igual que el producto sea más caro si el anuncio es bueno. Es más importante parecer honesto que serlo. Liderazgo, hoy en dia, es tener millones de seguidores en twitter.

En el mundo de la seducción resulta más intenso y más exitoso conocer el tempo apropiado del goteo de llamadas o mensajes que reconocer abiertamente que presentas algún interés en conocer a la otra persona porque ser directo suele significar una debilidad asociada al fracaso. La formas han fagocitado todo aquello que habíamos venido a hacer porque ya no es importante hacerlo sino que parezca que lo hiciste y, sobre todo, la manera en la que vendiste lo que se supone que ibas a hacer. Salir del baño subiéndote la bragueta nunca significó que te la hubieses sacado. Un político no es su legado, sino sus ruedas de prensa. Un amante no es su sexo o sus caricias, sino sus regalos o sus horas de disponibilidad. Algunos están dispuestos siempre, aunque no hagan nada y los besos sean más falsos que los de las familias felices de los anuncios del Lidl.

Ya no importa el fin, ni el medio. Importan las formas.

!Viva la publicidad asociada a la vida real!. Viva ese curioso engaño de habernos convertido en anuncios con patas, en publicistas de tercera división que se preocupan más por las formas que por cualquier otra cosa y serían capaces de crucificar a su madre por conseguir que te creas la próxima mentira.

4 de diciembre de 2012

La vuelta de Rubens a ritmo de reggeton

Caterine Felizardo se ha proclamado como la ganadora del Mis Bum Bum 2012 que viene a ser un concurso para elegir el mejor culo del planeta. Demuestra, de una forma inquietante, el nuevo reino de las formas casi rubens donde ha de ser redondo, excesivamente sobresaliente y grande como la luna llena. Nada que ver con ese estilo robusto, limonero, duro y jugueton al que yo siempre he aspirado y que alguna vez, casi de manera testimonial como si el camello de la casualidad tuviera a bien pasarte de lo bueno para ver si te enganchas, tuve suerte de conocer.

Viene a ser como esa fascinación que dicen que se tiene en Cuba con Kathy Ferreiro (a la que llaman la Kim Kardashian cubana) y , a mi, me parece un almohadón.

Claro que, para desquitar a Cuba y su eterna sabiduría también hay que decir que el gobierno de la isla ha decidido prohibir el reggetton por vulgar, banal y mediocre. En eso estoy de acuerdo. Más de una vez he pedido a Dios que me diera una recortada para matar a algún adorador de ese (y otros) ritmos infernales repletos de estupidez y falta de gusto. Normalmente eso suele suceder en un semáforo, para qué engañarnos, mientras un muchacho con la cara fija en el frente y anclado en el asiento de su bmw de cuarta mano tiene el volante a la altura de los ojos y otea desafiante al universo de la calle.

Los tiempos cambian y los gustos también. El 28% de la juventud lee prensa pero el 77% tiene perfil en las redes sociales. Yo hice un periódico con 13 años en el colegio y mi sobrina, que tiene la misma edad, mata por una conexión wifi donde poderse sentar a engordar su culo. Al menos no le gusta el reggetton. Unos juveniles de 15 y 16 años han matado a un juez de línea en un partido de futbol de Holanda y a mi me castigaban en casa si me echaban por la quinta falta personal. Las aspiraciones y los deseos son volubles como lo es la publicidad. A veces deseamos muchas cosas que no necesitamos o ni siquiera sabemos si las necesitamos. A veces nos gustan las mujeres escuálidas y los pechos breves, las formas rectilíneas o las transparencias. A veces nos gustan redondas. A veces, solo a veces, decubres que entre toda esa modernidad vuelven las tres gracias de Rubens a ritmo de reggeton.

28 de septiembre de 2012

¿Crisis? Unamierdapati 5

Se ha lanzado el iphone5 y una compañía ha contratado a Ramon García, capa incluída, para dar las campanadas en la Puerta del Sol y satisfacer a la cola de más de 300 personas que esperaban ansiosas para gastarse entre 669 y 869€, que es lo que cuesta un teléfono que es, cito textual, "una evolución del anterior" y que la mayoría de los habitantes del planeta, al estilo de cacatúas publicitarias, afirma que es mejor sin saber lo que tienen en las manos.

Dicen que venderá 7 millones de unidades en el primer fin de semana y 58 millones hasta fin de año.

Dicen que la compañia ganará 36.000 millones de dólares adicionales a un ejercicio fiscal normal con lo que podremos afirmar que los ricos serán más ricos, sobre todo si lo pagas con tarjeta (que así también trinca el banco).

Dicen que hace muchas cositas y que el juego de los pajarillos va de cine aunque los mapas sean una mierda pinchada en un palo y que lo primero que hace al encenderse es pedirte el número de visa para poderte facturar las cosas que en otros teléfonos son gratis.

Dicen que estamos en crisis.

Repito, colas para pagar entre 669 y 869€ por algo que no hace nada nuevo y que no deja de ser un teléfono con el que llamar al inem para preguntar el motivo por el que te han reducido la prestación.

Pero hay colas. En la Puerta del Sol, que es donde se sentaban muchos a reclamar una sociedad más justa.

¿Crisis?

Si podemos pagar esa cantidad y hacer revuelo por ese dispendio que es como hacer cola para comprar ferraris que corren como un Ibiza para tener que aparcarlos en la calle y que, además, no necesitas...

¿Crisis?

Unamierdapati.

11 de junio de 2012

La Diva y la caja del escándalo

Madonna ha enseñado un pecho en Estambul.
En realidad desconozco, en el caso de la que a partir de ahora denominaremos como La Diva, si todo el fenómeno basado en escándalos y pequeñas provocaciones de la señora está dentro de un cuidado proceso de márketing milimétrico. Me da igual si nos referimos a los besos lésbicos, a aparecer en la cruz, a invitar al papa a sus conciertos o a sacar el careto de la srta Le Pen como una nazi más.

La Diva representa como nadie (y como en otras muchas cosas) la delgada línea que existe entre la conciencia y hacer caja. Con eso no quiero decir que todas esas molonas cosas que intenta dejar caer como conciencia global no las comparta. Por supuesto que nadie que viva en mi línea moral pudiera estar en contra de promulgar un mundo más justo, algún amante de la derecha más trasnochada encarcelado, más de una dictadura acabada, un poco de sexo lésbico y que todas las señoras de 53 tuvieran el pecho firme pero soy incapaz de pensar que alguien pueda hacer una campaña al estilo 15M cobrando 90€ la entrada y cantando La Isla Bonita a la vez.

A veces la publicidad utiliza elementos sociales de una forma interesada.

Más de una vez, sobre todo en mi época de fan de algún grupo al que seguía en sus giras, me sorprendí descubriendo que ese momento en el que todo parecía una casualidad donde una chica subía al escenario, un niño cantaba o el líder se ponía la camiseta del equipo de futbol local era algo estudiado dentro del show en cuestión porque en todos los conciertos pasaba lo mismo en el mismo instante.

Cualquiera que haya estado en un concierto de La Diva sabe perfectamente que no hay un solo segundo de pausa ni de improvisación.

Si lo pensamos con tranquilidad y sin quitar un ápice a la maquinaria que representa quizá ese pecho, ese beso entre señoritas o más de uno de sus montajes existe la posibiliddad de criticar que es más que probable que hay un poco más de caja que de conciencia global. Al fin y al cabo La Diva es una empresa y Apple, Coca Cola o Nike también te cuentan lo mucho que les importas tú y tu planeta pero en realidad se sientan en sus mansiones a llenar piscinas con el dinero que les diste.

Soy un tipo sencillo. Bono, Madonna, Willy Toledo o Melendi que se queden haciendo lo que hagan.

Las consignas éticas, para las asambleas del 15M o para las promesas políticas con las que nos mienten. Al revés sería impensable pero es lo mismo: Esperanza Aguirre enseñando un pezón, Rubalcaba besando a Zerolo a tornillo o Don Mariano cantando Like a Virgin.

13 de noviembre de 2011

Luces de navidad (en noviembre).

No hemos llegado al 15 de noviembre y ahí están, dándose de bofetadas en la televisión austriaca papa Noel y el Niño Jesus por una oferta de telefonía.

La semana pasada me sorprendía cómo ya estaban puestas algunas luces navideñas, que son esas cosas que van de un lado a otro de la calle y nadie sabe cuando llegan, cómo se quedan, cuando se van y, sobre todo, por qué son las mismas todos los años y se parecen tanto a las luces que ponen en carnaval.

Tendremos, dentro de nada y por culpa de la crisis, "el turrón más caro del mundo", algunos volverán con "el Almendro" y, casi como esos 8 días de oro que duran 23, ya será navidad en El Corte Ingles. En el telediario se empieza a rellenar con consejos para guardar la comida que compremos para la cena de nochebuena y los anuncios infantiles invaden todas las franjas horarias (ahora que hay hueco en La Noria)

Una de las cosas que tiene la navidad es que siempre se pueden agarrar los anuncios de siempre para, como si fuera Rondel Verde o Rondel Oro, convertirse en una burbuja Freixenet y hablar de la felicidad vintage como quien se sienta delante del sofá de su infancia a ver una reposición de verano azul mientras ensucias la alfombra con restos del quimicefa.

El calendario empieza a ser dirigido por los diferentes eventos que parecen existir en el objetivo, como deadlines. En verano salen bikinis y jóvenes sonriendo. Dura desde semana santa hasta casi septiembre. La navidad parece que ha empezado a primeros de noviembre y se acaba a mediados de enero. En verano, se supone, se echan polvos al estilo perroflauta (según los reportajes de A3) y se es tremendamente joven mientras que en navidad te tienes que sentar al calor de la chimenea junto a una abuela convencional, con chal y que hace punto, a ver el mensaje del rey sin que nombre ni una sola vez a Urdangarín. Aquel muchacho (o aquella manceba) al que te trajinabas, se supone, sobre las rocas de una playa nudista con el cuerpo quemado por el sol, se ha convertido en un ejecutivo de sonrisa profiden que abre la puerta a los lustrosos niños del joven matrimonio, según el publicista de turno.

¿Que nos queda el resto del año?. La cuesta de enero, la preparación de semana santa, algún evento deportivo y ese mes poblado de fascículos que se llama octubre. Parece, incluso, que desde finales de enero hasta marzo no tienes derecho a enamorarte y que en octubre sólo estás en disposición de vivir dramas telenovelescos con quien pudiera ser tu pareja.

Cuando empiezo a ver las luces de navidad sin encender pienso que la publicidad nos ha robado la mitad del año. Y nos hemos dejado. Es noviembre, el cambio climático me deja conducir con la ventanilla abierta y, según paso por las calles, no soy capaz de diferenciar el olor a navidad que la falta de estaciones y algún ayuntamiento previsor nos quieren meter por la nariz.

4 de octubre de 2011

Prohibiendo publicidades falsas

La asociación Media Smart ha desarrollado un material didáctico para niños de 10 y 11 años con el fin de que no se dejen llevar por las modas de una manera absurda e irrefrenable. Para eso, más o menos, han cogido fotos de Britney Spears de cuando estaba estupenda y fotos de Britney con una celulitis galopante y les intentan demostrar con ello que no es oro todo lo que reluce, usando un refrán.

Este tipo de campañas se suelen basar en un par de elementos básicos: Los consumidores de publicidad son tontos y los publicistas lo pueden todo.

Será por ello por lo que se prohíbe asociar publicidades que induzcan a trastornos alimenticios, publicidades que muestren tabaco o asocien alcohol a felicidad. Será por ello por lo que a Gisele Bunchen le consideran demasiado sexy para anunciar alguna cosilla en Brasil (y lo llaman sexista) o por lo que hoy comentaban en TV que se estudia prohibir los reclamos publicitarios de los clubs de carretera porque distraen a los conductores.

En la película "3 mujeres para un caradura" (título original L.A Story) muestran esa sociedad de los 90 de L.A en la que estaban poseídos por las formas de ser absolutamente anárquicas de la época. Steve Martin, en un papel que siempre me ha resultado sorprendente, pasa parte de la película siguiendo los consejos que le da un anuncio de esos que te van diciendo cosas cuando estás en medio de un atasco.


Hay quien dice que el marketing es responsable de más del 50% de la elección que realizamos en el momento de la compra de un producto. Y un producto, en realidad, no tiene que ser algo exclusivamente físico. Puede ser un fondo de inversión en el que sonrientes personas sobre color naranja te hagan creer que vas a ser más feliz viviendo en un banco que también es de más gente. Puedes pensar que la cafetera roja negra de cápsulas que te dan por poner tu nómina en tal o cual banco te hará más exitoso porque así parecen los que figuran en las fotos que lo publicitan en la sucursal. Puedes incluso creer que eres más guapo con un iphone en la oreja, consumiendo ensaladas o lonchas de pavo que anuncian por la televisión.

La publicidad y todos esos mensajes sobre la felicidad que nos irradian a diario son responsables de muchas de nuestras sensaciones de fracaso o de falso triunfo. No le pasa exclusivamente a los niños que, casi con total seguridad, son más capaces que tú y que yo de diferenciar la mentira de la verdad.

Todavía estamos buscando el amor perfecto, que es aquel que tiene banda sonora con violines, te lleva al meloso París y nunca te cansas de tenerlo a tu lado, porque es lo que suena en los anuncios.

Duddley Moore, aquel actor de los 80, interpretó "Crazy People" en 1990 con un personaje que representaba a un publicista que empieza a hacer campañas honestamente brutales: “Volvo, cuadrados pero seguros”, “Metamucil, te ayuda a ir al baño. Si no lo usas te va a dar cáncer y te vas a morir”, “Paramount Pictures presenta “The Freak”, esta película no solo te asustará, te joderá de por vida”, “Deja de fingir, si te ves así (imagen de un obeso) eres gordo, en realidad eres un gordo zángano. Admítelo, haz algo al respecto”. Como se puede suponer, acaba en un manicomio después de un pequeño momento de éxito del que, treinta segundos después, es eliminado por los consumidores que adoran ser engañados (más o menos como leer los cables de wikileaks y olvidarlos 30 segundos después).

Terminaremos prohibiendo publicidad excusándonos en que es sexista, que afecta a los niños, que hace fumar o beber a quienes tienen poca fuerza de voluntad y resultará que prohibir la publicidad que nos miente es algo que nos dejará sin anuncios, sin viajes y sin violines.