Mal dia para buscar

3 de diciembre de 2019

Seres perfectos: críticas de una estrella.

Hubo un día en el que Houellebeq me comentó que podría escribir mejor si cambiara algunas cosas. Sabina hizo comentarios sobre algunas de mis letras. Arzak estuvo explicándome la temperatura a la que freír los huevos. Nadal me sujetó la mano para coger la raqueta en la forma en la que el drive fuera más ajustado a la línea. Wozniak mejoró una rutina para optimizar la memoria del ordenador. Amancio dio unas pinceladas sobre la manera de optimizar la logística de mi negocio.

Pero luego llegó un gilipollas perfecto y me puso un comentario negativo en Internet. "Una puta mierda"- decía. Daba lo mismo que fuera un libro, una canción, un huevo frito, el resto de un saque, un driver en windows o que el camión llegue más tarde. Le busqué en Internet y oscilaba, bipolar de los comentarios como si no tuviera otra cosa que hacer, entre lo maravilloso y lo apocalíptico como si tuviera criterio, como si supiera discernir entre lo infernal y lo divino.

Vivimos rodeados de seres perfectos que todo lo hacen bien, que nunca se equivocan, que son los mejores en todo. Seres con la superioridad moral de decir cómo debes hacer tu trabajo y con la capacidad de criticarte.

Los mejores cocineros, los mejores hosteleros, los mejores informáticos, escritores, panaderos y críticos de cine son aquellos que no han hecho nada de todo eso. Con un gran vacío experimental lleno de nada sientan cátedra con sus estrellas incapaces de pensar si se reflejan, joden o simplemente hacen un ruido muy molesto.


Esos tipos con complejo de jubilado detrás de la valla diciendo lo mal que se hace todo pero que no saben coger una pala.

Pd: "Tiene poco producto. En internet hay más"- me puso ayer uno negativamente. Otros seres perfectos leen sus críticas. Local guide, dice su perfil. Es perfecto: nunca mea fuera de la taza.

27 de noviembre de 2019

El hombre Voya.

¿Sabes cómo es?. Lleva una ropa que pudiera ser un conductor de autobuses de tu ciudad. Son esas vestimentas que son correctas pero hacen pasar desapercibido. Si llevara un jersey dejarían verse los cuellos de una camisa azul clara por debajo. Se anuda los zapatos correctamente. En verano usa bermudas y camisas de manga corta. Cuando cree que llama la atención la camisa es rosa. En las bodas lleva un traje de Cortefiel. Bien. ¿ Lo tienes?. Pues ese no es. Es el contrario. Sencillamente aparenta.

Pudiera ser todos los cuñados y, sin embargo, no resulta tan cansino. Es relativamente joven o simplemente con la edad que aún permite un margen de mejora desde ser parado en pijama. Tuvo un trabajo pero le echaron. Parecía tener una dirección pero no llegó a ninguna parte. Es un hombre Voya. Entró jurando que quería consumir pero iba a cagar a tu bar.

Voy a hacer un curso.
Voy a mandarlo todo a la mierda
Voy a sacar la basura
Voy a escribir un libro
Voy a limpiar debajo del sofá.
Voy a lavar el coche.
Voy a aprender finlandés.

Y luego, por una razón o por otra que siempre es culpa de las circunstancias, siempre se olvida de contar lo que hizo. No hay resultados en su mochila. Como el buen adolescente que lleva dentro pide recompensas por lo que hará, por lo que será, por lo que te va a vender como un político, por lo que te hará, por lo bueno que será, por lo que "esta vez sí, confía en mi".

Y, buscando algo nuevo que creerse, es otra vez que no mientras flota en el océano.

Voya.

Pd: y una canción que no tiene que ver. O si. O quizá. Voy a oírla.

14 de noviembre de 2019

Puritanismo progre

Def Con 2 son una de esas bandas incómodas que han sido censuradas este verano por lo que dicen o por cómo lo dicen.  No son la única. A ellos les censuró la derecha por alguna cancioncilla que tienen y que dice, entre otras cosas, que hay que hacer sufrir violentamente al banquero. A otros les censuraron desde la izquierdaa por hacer suyo el mensaje de "papi, dame" que cantan las adolescentes por la calle con un pequeño altavoz bluetooth conectado a su móvil.

Y es que la derecha y la izquierda , como en más de una ocasión, coinciden en algo: en  censurar lo que les parece mal. En llevar al extremo una superioridad moral mal entendida en el que cada uno es libre de hacer y escuchar lo que quiera siempre y cuando escuche, lea y reciba los estímulos intelectuales del lado adecuado.

O censuramos a todos o no censuramos a ninguno pensando que la sociedad es lo suficientemente madura como para hacer suyo uno u otro mensaje. Yo soy hijo del rock radikal vasco y de siniestro total. Nunca quise matar al hijo de un policía y a los hippies en las cíes. Tampoco he pegado nunca a una mujer aunque sea blanco, hetero y me sepa de memoria "si, si" de Los Ronaldos.

La canción es un ejercicio interesante porque da a los dos palos, a los dos extremos. La ultraderecha y la ultraizquierda se parecen demasiado, demasiadas veces.

6 de noviembre de 2019

A(N)hedonia.

Ahedonia no es un pais. Ni siquiera un lugar mágico donde todos tocan soul. No es Sildavia. Anhedonia es la incapacidad de experimentar placer, interés o satisfacción en casi todas las actividades. Es ser un junco azotado por el viento, la cuarta hostia recibida en una pelea perdida, un polvo no deseado o volver a ver que ese mes tampoco será un mes memorable. Sentir, de nuevo, que ese proyecto se queda en el cajón de todos los demás cuando ya no te duele ni la resignación.


No es rendirse pero tampoco es enfadarse. Suena a pérdida por agotamiento aunque se parece más a una especie de falta de motivación como un millenial que tiene que hacer un trabajo que no le gusta porque debería de ser algo mejor pagado y mucho más placentero. El placer, sobrevalorado en realidad, es algo necesario para vivir y para saber que aunque sea un poquito debería dar sentido a los sacrificios, los fríos o alguna decepción que se compensará con los beneplácitos de mañana.

El psicólogo Martin Seligman definió "el molino hedonista" como una necesidad de conseguir metas a corto plazo, inmediatas, que nos hagan creer que en eso reside la felicidad. Pero, como todo lo inmediato, dura tan poco que necesitamos un nuevo estímulo. Esto es el motivo por el que te engancha ver el móvil: lo enciendes y hay algo que nuevo. Lo apagas y cuando lo vuelves a encender hay algo nuevo.Y el molino gira.

Probablemente un habitante de Ahedonia ya sabe que ahí no hay nada y ha dejado de presentar interés por buscar. No mira el móvil esperando una sorpresa que le cambie la vida como el final de una comedia romántica y feliz. Se despierta por la mañana, come a medio día y se duerme por la noche. Vive la vida de una forma protocolaria. Aburrido quizá pero también, y es un punto de vista del  que no hablan los psicólogos, protegiéndose de la gota de una nueva decepción que colme su propio vaso. Es eso. En ese país llamado Ahedonia todos andan muy rectos para que no se les derrame el vaso de su existencialismo.

31 de octubre de 2019

La Inmediatez mata

Hace poco leí un artículo que comentaba cómo las canciones de éxito modernas llegan antes al estribillo que las que conocemos de siempre. Sería imposible que Mike oldfield (Miguel Campoviejo) se hiciera el Tubular Bells (que fue el primer vinilo que yo me compré con mi dinero) hoy en día y sonara en la radio. Olvídate de aquellos  discos que intentaban contar una historia porque hay que darlo todo y ya, no sea que  la atención se diluya al pasar una mosca por delante.

La industria, como casi todo, se ha rendido a las limitadas capacidades del consumidor.

En este mundo de la inmediatez el ultimo gran éxito televisivo no es una serie que sea mejor o peor sino una serie más corta. Capítulos de 10 minutos. Las relaciones se forman en un 40% a traves de internet en algo parecido a un mercadillo de carne que tiene similitudes con la forma de realizar una selección de personal en una Ett. Requisitos a cumplir e incorporación inmediata. Ven a follarme, en bicicleta no contaminante, antes de que se me pase el calentón. Recuerdo cuando , a veces, se salia a la calle y se empezaba una larga charla impregnada en alcohol y se llegaba algo tocado al hogar. Nos socializábamos bebiendo y ahora hay que beber para después intentar socializarse. Es prioritario beber y follar para dejar esas cosas tan viejunas como hablar y conocerse en un segundo plano ya que requiere el mismo esfuerzo que esperar tres minutos a que llegue el estribillo.

Los titulares son más comentados que el texto. Los pezones y las erecciones más determinantes que las caricias. El tiempo es un punto en contra y la reflexión, una tara.

A los escritores rusos les pagaban más cuanto más páginas escribían y ahora la capacidad de condensarlo todo en un rendimiento inmediato sorprendente es lo que marca los parámetros de supuestos éxitos efímeros. Una cultura efímera. Un sexo efímero. Un mundo incapaz de sentarse a disfrutar de los detalles. Quiero una pastilla que me cure de forma inmediata, una solución al paro en menos de diez días, la salvación del ártico y de los peces del Mar Menor de hoy para mañana. La república en menos de 8 segundos ( bueno, esto casi lo hicieron). Quiero ir desde aquí hasta lo que se cree que es el destino en el menor tiempo posible.

La puta sociedad de la alta velocidad acabará con los pueblos (culturas, procesos, trabajos, tratamientos, amores) que ya están muertos.

22 de octubre de 2019

No es revolución , es un Chiquipark.

Si tuviera que montar un punto de venta de algo , me da lo mismo, tendría que ser un lugar en el que prime la experiencia por encima de la compra. Uno de esos sitios a los que se va por el envoltorio o por lo que nos hace sentir. Vamos a Ikea por la piscina de bolas y , ya que estamos ahí, nos compramos una espumadera para hacer huevos fritos. Vamos al bar a ver un concierto y nos tomamos una cerveza dos euros más cara de lo normal. Entro en facebook a cotillear pero me trago más anuncios que en seis minutos de antena 3. La experiencia programática es más importante que la actividad en si misma.

Partiendo de esa premisa y analizando lo que va pasando por aquí y por allá llego a la conclusión que hay movimientos que no se incrementan por la base del mismo sino por el animador cultural que está detrás. Tampoco es algo nuevo. Mi madre, que fue una niña de la posguerra con muy poco para comer (comer es el límite de la pobreza y no que no te llegue para la wifi) , una vez se apuntó a la Falange. No lo hizo porque creyera en los ideales franquistas sino porque le regalaban una camisa azul. Y , joder, !una camisa!.

Viendo las actividades programadas por la revolución independentista catalana dan ganas de hacerse indepe. Un día nos vamos a homenajear a un bolardo. Ayer se fueron en " la fiesta de los globos" a juguetear en la calle. El otro día se hacían las olimpiadas indepes y había que ir con un balón a cortar unas carreteras. Si eres un poco obsceno te puedes ir a ver culos a la concentración para hacer un calvo multitudinario a la policía. O encendemos todos las linternas del móvil para dar envidia al alcalde de Vigo. Nos montamos un caminito con una flecha que encaja en una estelada gigante atravesando la diagonal en el gran tetris catalán.  Vamos con el coche a dar vueltas al aeropuerto o cantamos por la A7 con bocadillos gratis. Entremos al metro con tickets falsificados. Limpiemos con Fairy las calles o echemos jabón en las fuentes (aunque luego se desborde y se caiga el deliveroo que me trae una whopper a la manifa). Hagamos una performance. Hay que reconocer una cosa: el responsable de marketing catalanista es francamente bueno. Y muy divertido. Todos los días tiene una idea participativa novedosa. Estoy convencido que los que hacen los anuncios de Telefónica, famosos copiadores de ideas, le vigilan para la campaña de navidad.

Así que no es de extrañar que si estás en clase estudiando te den ganas de salir a hacerte indepe porque no es una revolución, es un Chiquipark donde no importa lo que vayas a comprar o destruir, sino la experiencia. Por eso está lleno de niños que se entretienen haciendo cosas sin saber muy bien si eran extras de juego de Tronos o, cuando llega la policía, una partida de Fornite con la posibilidad de tener una foto con cara de malo delante de un contenedor ardiendo.

A ver qué TURRA toca mañana.

Pd: Esto no es solo nuestro ni lo han inventado ahora. En Chile tienen un himno bastante pegadizo


Pd2: hay un hecho preocupante en todas la movilizaciones actuales. Da igual que sea la independencia, que el clima está locuelo, el precio de la gasolina o un fraude electoral de Evo... al final se ven gentes muy jóvenes que utilizan exactamente el mismo discurso: la utilización de una defensa violenta ante algún tipo de opresión capitalista que arrasa los derechos humanos. Se tapan la cara, se hacen sus fotos de malotes, corretean y se indignan en las redes. Luego los videos se confunden en internet porque son globalmente similares. Y no son los mismos problemas pero sí el mismo argumentario ( y quizá la misma franja de edad) : ellos, que son muy malos, no me dejan ser libre a mi, que soy muy bueno.

16 de octubre de 2019

La cancion del daño

Diciembre de repente Y ni te has enterado Te paras a pensar No recuerdas demasiado Y eso al tiempo le da igual El tiempo sigue su camino Revisas el correo, pones una lavadora Escribes a personas que están en línea ahora Así pasan los días, así te olvidas de la muerte Y nadie que conoces está realmente bien Esto que nos han vendido no sabemos lo que es Quizá nunca ha existido Quizá solo sea una broma Y comes algo rápido e intentas digerir Toda esa información dentro de tu habitación Las vidas ajenas las vives como una propia Y te das algunos lujos que ahora llamas homenajes E interpretas a tu antojo moralejas y mensajes Y te ves como un ser de la prehistoria Faltará más que cemento para hacer de esto una obra Faltará más que un pastor para guiar este rebaño Y otra vez, otra vez Suena la canción del daño, la canción del daño La canción del daño es la que quieres oír La canción del daño, la canción del daño La canción del daño es la que quieres oír Y mueves varias piezas del rompecabezas Pero no consigues ver la imagen al completo Queda mal Nada en concreto Y tienes varias cosas aún por resolver Pero es que en esta ciudad hay tanto que hacer Y si no estás disponible es posible que te den por muerto Es terrible empezar a conocerse de verdad Es terrible asumir que te adelantan a toda velocidad Y te conviertes en estatua A falta de un bosque entero para dar un buen paseo Te refugias en tu casa, te preparas un buen baño Y otra vez, sí, otra vez Suena la canción del daño, la canción del daño La canción del daño es la que quieres oír La canción del daño, la canción del daño La canción del daño es la que quieres oír Y sientes que las notas invaden el espacio Tu cuerpo se estremece, tu cerebro va despacio Reconoces esa euforia que luego da paso al llanto Porque estar mal, ya sabes, también tiene su encanto Y esa sensación amarga una vez que ha terminado El consejo que recibes de quien tienes a tu lado Piensas demasiado, piensas demasiado, piensas demasiado Suena la canción del daño, la canción del daño Habla de ti La canción del daño, la canción del daño Habla de ti

4 de octubre de 2019

Generación Woke

Dicen por ahí que Erykah Badu hizo suya la palabra Woke para convertirlo en algo más trascendente.
Y ese término,a raíz de la canción o por su culpa, se convirtió en una manera de definir cierta conciencia global para con la justicia social y racial del mundo. Algo molón y transversal que identifica a una generación como esa palanca de cambio que llevará por el buen camino todo lo que las generaciones anteriores convirtieron en mierda. La generación que , aunque es incapaz de ordenar su cuarto, limpiará el planeta. La que,  aunque disponga del mayor grado de obesidad de la historia, salvará la salud de los malos hábitos. La que acabará con los ricos, los pobres, las guerras y las desigualdades. la generación que vive atenta a cualquier atisbo de -ismos ( machismos, racismos, capitalismos, pederastismos, cristianismos, fanatismos...) y salta, cual Flip el saltamontes, en los comentarios de las redes siendo capaces de localizar afrentas en  lugares insospechados.

Es algo parecido al final de una relación en la que, digas lo que digas, siempre dices algo incorrecto. Con la salvedad que, en la metáfora interesada, quien me critica no se rebela contra el sistema alienante sino solamente contra mi. Y también, como cuando dice que su nuevo amante es cien millones de veces mejor que yo, es capaz de identificar los valores virtuosos en un lugar que tampoco es tan bueno como malo era el anterior, es decir: yo.

Ni nosotros ni nuestros padres hemos sido tan malos como buenos os creéis vosotros porque sólo sois capaces de concentraros 8 segundos seguidos y eso os impide leer el texto más allá del titular.

Lo curioso de todo esto es que, como generación global que es, se enfada contra procesos globales que sean culpa de otros y hace sus críticas a golpe de click sentados en sus asientos de casa intentando ser más y más ocurrentes. Mancharse las manos, mayormente, con el ketchup de la hamburguesa vegana mientras beben una cerveza artesana firmada por Heineken. Hay de todo pero estoy haciendo un juego de arquetipos.

El último caso es el riesgo de que el estreno de Joker (Guasón en la vergonzosa traducción hipanohablante) fomente la violencia gratuíta. El FBI ha activado sus alarmas y el director de la película se queja de que en estos tiempos hacer humor es casi un ejercicio peligroso porque hagas lo que hagas siempre van a aparecer unas hordas de ofendiditos dispuestos a quemarte la casa como represalia justificada a hacer un chiste de, por ejemplo, maricas negros.

Se vive como de debe de ser y en estados de opinión absolutistas: feminismo, contracapitalismo, tolerancia y dramatismo ecologista. Por supuesto que todos esos enemigos (los -ismos contrarios) son los responsables últimos de no tener una merecida plena vida propia en la actualidad. No es que seas un mierda, que es lo que suelo pensar yo, sino que los componentes capitalistas sistemáticos y opresores están ahí para coartar la libertad de los hombres buenos (como el ofendido de turno).  Libertades ganadas a golpe de criticar, sajar, gasear y menospreciar al que no piense igual. Si el que habla es un torero, diga lo que diga está mal. Hemerotecas interesadas para hacer más creíble el tuit de enfado y muchos, muchísimos argumentos sacados fuera de contexto como quien pueda admitir,  llegados a este punto, que yo hago chistes de maricas negros como los que se alegraron de que despidieran a David Suarez por un chiste sobre las mamadas con las encías (lo buscais. En realidad no tiene ninguna gracia pero era humor como los chistes sobre los gusanos en el cadáver de Franco) . Por si no le conoceis, es éste:



Y ahora lo que hay que hacer es indignarse, poner una cruz, un comentario hiriente o un bloqueo y llegar a casa feliz (aparte de con cara de haber equilibrado el mundo) porque eres uno más de la generación Woke que no es más que otra etiqueta para hacer sentir parte de un grupo a activistas de salón. Los que intentaron cerrar un restaurante porque en la tele uno había hecho no se qué. Y luego se chupaban las pollas ( esto es metafórico porque hay muchas mujeres Woke, quizá más) 

Yo pensaba, locamente, que Woke era la manera de llamar a Chewakka  si es que eres su colega.


(Afortunadamente hay un pequeño porcentaje de personas con criterio, pero hacen mucho menos ruido. Es como los periodistas: alguno contrasta las opiniones y otros dicen que la asesina regalaba croquetas)

30 de septiembre de 2019

año 2150

En el año 2150 es probable que los coches no vuelen ni que nos comuniquemos telepáticamente. No habrá teletransporte. Seremos gordos contenidos, es decir, estéticamente correctos aunque estemos podridos por dentro. Habrá que pagar un impuesto por disfrutar de la naturaleza y otro por tocar la acera, por beber refrescos con azúcar. Habrá que pedir consentimiento expreso para cualquier interacción con cualquier persona, tres si es una interacción sexual. Será obligado un título para casi todo. Título de manejador de aire para respirar, manipulador de eventos deportivos para practicar algún deporte, salvo los autorizados por el bien común que establezca el gobierno, que tendrá participación accionarial en las empresas de formación y en las asociaciones deportivas predominantes. Sólo se podrá consumir la cultura que haya superado los mandamientos morales establecidos por el bien de todos y seremos libres siempre que pensemos como se debe de pensar, votemos lo que se deba votar y cumplamos todos y cada uno de los parámetros burocráticos (con tasas) adecuados para hacer exclusivamente lo que se debe de hacer. Hablaremos con mucho miedo de las dictaduras de las derechas y de las izquierdas y nos reuniremos, si podemos, para oír la música de los 70 a los 90 como si fuéramos yonkis. Tomar decisiones de manera autónoma sólo será permitido a robots con inteligencia artificial programada basada en estadísticas donde el grupo de control será sesgado previamente para obtener el resultado adecuado. Seremos catalogados cada seis meses para reorientarnos. Será imposible actuar,en nada, sin una norma previa. Los algoritmos lo dominarán todo y nos venderán una sensación de libertad imposible de alcanzar. Podrás ser lo que tú quieras siempre que cumplas todo lo que yo te diga. Bienvenidos al futuro.

27 de septiembre de 2019

Activismo de tuit y de reclamación.

Hay un vídeo ejemplarizante de lo que quiero contar. En él un adolescente cuenta, en calzoncillos y con una camiseta a juego del nuevo accesorio de su iphone, que tiene un invento que le hace estar tecnológicamente por encima de los demás y más a la moda que el Capitán América. Cuenta lo bonito que es, lo moderno y lo maravilloso. Cuenta, en un alarde tan cuidado como su tupé, que si tira el teléfono al suelo el invento lo protegerá. Y lo tira. Y se rompe. Entonces dice, obviando el hecho de que el que lo ha tirado al suelo es él mismo, que mañana mismo pondrá una reclamación.

Lo curioso es que si bien algunos no son especialistas en nada, el arte de la reclamación es algo que dominan con creces.

Yo vivo en un mundo donde una reclamación es un acto excepcional pero descubro que para algunos es un medio de eximente moral de la estupidez. Hay quien demanda al gps porque le ha levado por mal camino. Quien reclama porque el teléfono que se compro 300€ más barato no era el del anuncio. Quien sale llorando en la tele porque ese alquiler de 100€ al mes de un coqueto apartamento en el centro era, en realidad, un zulo.

Se pone la reclamación,  la denuncia, la queja dramática y perfectamente decorada. Se pone a Greta llorando contra el cambio climático y se espera a que todo se solucione solito porque ya sabemos que el dueño del Primark se sienta en su despacho y piensa "joder, hay miles de firmas en Change contra la explotación infantil. Quizá debería de usar adultos y pagarles bien sin subir los precios". Todo el mundo sabe que los diputados en España van a renunciar a 6000€ porque haya quejas en Twitter de la misma forma que tú vas a devolver algo que te han ingresado en la cuenta. ¿O si?. Y si no se hace caso a tu reclamación, pues empiezas a poner comentarios en contra en internet para arruinar a quien haga falta. Porque internet, ese lugar al que parece que hay que hacerle caso, tiene ejemplos como el tipo que puso a un cobertizo como el mejor restaurante de Londres gracias a comentar con miles de cuentas falsas.

Estamos entrando en la era de la queja por cualquier cosa, del simbolismo dramático. En cataluña se hace de el homenaje al bolardo caído un ejemplo de resistencia al invasor español pero nadie se ha sentado a preparar un plan para pagar las pensiones (o controlar las fronteras, o el espacio aéreo, o a gestión de la electricidad) el día después de la república. Vamos a quejarnos y lo de mancharse las manos o asumir responsabilidades, si eso, que lo hagan los demás. Mientras tanto hagamos publicidad de la defensa de lo que creemos que merecemos aunque no hayamos hecho nada por su consecución más allá de desearlo, como un adolescente que se va de casa y descubre, atónito, que la nevera no se llena sola.

Se buscan mil y un problemas que en realidad lo son pero que no es nuestra culpa y , además, no podemos solucionar ni solos ni en el breve espacio de tiempo que dura un tutorial de youtube. Y se hacen comentarios en Internet a favor de liberar a las gallinas oprimidas,  los contratos basura, el coltan del congo o las dictaduras disfrazadas de democracias que no nos permiten ganar más pagando menos por lo que consumimos. La culpa siempre es de otros y con un tuit se debería de solucionar todo. Vamos a quejarnos haciendo fotos de nuestras pancartas imaginativas

Activismo de mentira a golpe de like. Y muchas reclamaciones. Sobre todo las que haces tras haber tirado tu teléfono al suelo como un gilipollas.

12 de septiembre de 2019

Cuarto movimiento ( la realidad)

Es una de esas canciones que no estaban cuando las necesitaba y , como casi todo en esta vida, cuando llega no hace falta o es demasiado tarde.

3 de septiembre de 2019

Que no sea amor, que sea un accidente.

(no sé de quien. Mio no. Pero es acertado)


"Haz que no parezca amor, que es lo que se lleva ahora.

Duelen tantas tripas en nombre de la libertad.

Tú dices libre y yo digo cobarde.
Cobarde todo aquel que no es capaz de comprometerse con el instante.

Cobarde todo aquel que no esté presente cuando el otro está desnudo y vulnerable.
Cobarde todo aquel que puso un límite desde el principio.

"Yo, es que no quiero nada serio"
Como si no fuera lo suficientemente serio estar dentro fisicamente de otro ser humano.

"Yo, es que no creo en las etiquetas"
Como si ponerle nombre a las cosas fuera algo malo.

"Yo, es que busco pasar el rato"
Como si la vida fuera para siempre

Hay algo tan neurótico en nuestra manera actual de relacionarnos
Tan irrespetuoso con la vida
Tan impaciente

Y queremos más: más picante, más gorda, más grandes, más altos, más guapas, más fuertes, más delgadas

Nos aburrimos porque no nos soportamos a nosotros mismos

Porque no queremos que nadie nos conozca
Porque es más sencillo empezar de nuevo cada dos años vendiendo nuestra mejor cara
Porque es mucho más sencillo follar que limpiar lo follado.
Porque tenemos miedo a que en el fondo seamos un auténtico fraude
A que cuando el otro arañe un poco vea que no hay nada
Nada serio

Y aquí seguimos rascando, cambiando cromos repetidos, poniéndonos ropa interior cara para que otros se limpien los pies al entrar
Haciendo del amor una servidumbre de paso

¿No sientes a veces que tú vales más que todo eso que haces?
Que tú eres el jodido milagro
Con tus ojos que todavía pueden ver.
Con tus pies moviéndose para llevarte al lugar que quieras
Con tu boca capaz de dar las gracias.

Tres minutos entre las piernas
Cinco embestidas
y un whatsapp: "no me agobies"

Lo más triste es que esta sociedad nuestra ha conseguido invertir los papeles.

Ahora si dices que sientes algo,estás loco

Es muy pronto
Muy arriesgado
Poco inteligente

Dime tú, cómo lo haces para no sentir algo cuando lo haces.
¿Cómo se finge la vida?

Cómo se hace para que nunca parezca amor
Y que simplemente parezca un accidente"

30 de agosto de 2019

Películas de buenXs y machistas.

Una de las cosas que aprendimos en las películas es que todo el daño infringido al malo es poco.

Además cuanto más salvaje se sea, más mola. ¿Alguien ha pedido Chucrut frito? - grita Di Caprio al principio de la más que mediocre última de Tarantino mientras quema a los nazis con un lanzallamas.

Así que, como en una película, lo primero que hay que hacer es determinar quien es el malo. El malo,  por definición, es de derechas, hombre, economicamente autosuficiente, preferiblemente blanco y supuestamente poderoso.

Lo segundo es considerar que todo, absolutamente todo lo que hace, surge de una maldad innata. No es que sea por sus propios intereses sino porque es malo. Sería lo mismo que creer que Bolsonaro (que no me cae bien) grita como un loco feliz cuando ve quemarse el Amazonas. Que al dueño de Primark le sale igual pagar a unas costureras escocesas que a niños en la india, pero le gusta ver a los niños sufrir. Que Plácido Domingo ensaya mientras azota sopranos. Que todos los hombres, sólo por tener polla, salen a la calle con ganas de violar violentamente a cualquier mujer. Que los reggettoneros no tienen sentimientos (bueno, esto es cuestionable). Que incluso alguna mujer, aunque naciera en 1897, quería ser racista, machista , borracha y homófoba mientras escribía "Los Cinco". Que los ganaderos ensucian a sus animales y que los toros abusan sexualmente de las vacas sin llevarlas flores para un cortejo vacuno.

Con esas bases ya tenemos a los malos y sus actos de seres malos. Como nosotros estamos aqui para salvaguardar la verdad y la decencia, castiguémosles.

Castremos a los corzos, porque son machos. Vetemos a Plácido, a Tangana, a SDFK. Pidamos el toque de queda para los hombres. Quememos los libros de "los cinco" y "caperucita roja", que aunque era roja era sexista. Digamos, locamente, que los bomberos son machistas porque las pruebas físicas las pasan más hombres pero las enfermeras no porque hay muchas más mujeres y eso está muy bien. Quitemos el porno, Curro Jimenez, el futbol masculino y crucifiquemos a Bertin Osborne. Juana Rivas es una defenestrada por el heteropatriarcado e Infancia Libre unas incomprendidas.

Al fin y al cabo, si la verdad es nuestra y los malos son los demás, cualquier daño es poco.

Luego, si eso, te vas a la cama pensando que es el camino correcto para las igualdades.

La vida no es una película. Esas soluciones sólo valen para películas de serie B. A algunos,  que viven en un guión de mierda, les parece perfecto que en los premios MTV del 2019 se pida la igualdad asi:

 Al revés es un escándalo y, sin embargo, es la misma mierda. Yo nunca vi a Frank Sinatra llevar a Ava Gadner de un collar aunque fuera el animal más bello del mundo. Todos hemos soñado con vengarnos de Benito.



Pd: recordamos Pasada de frenada.

26 de agosto de 2019

48



Nunca hice promesas que no valen nada.
Y cuando prometí algo no me creyeron porque vivimos sumergidos, ahogados, nadando a crol en una sociedad líquida

Nunca pensé llegar hasta aquí, al menos así.
Ni siquiera sé si es mejor o peor de como supuse.
Macy Gray ha hecho una canción sobre lo que fue y lo que es, y lo que aprendió.


De algún libro:

Hay felicitaciones de cumpleaños. Alguna, sobre todo la del banco, tiene un pequeño video con globos y una tarta dibujada. “Estamos contigo en tus momentos importantes”- dice un mensaje automático que juega a ser amable. Las felicitaciones deben de ser personales, con referencias temporales e inequívocas. Su madre siempre contaba, después de comer, que cuando nació era un niño muy feo. Tenía las orejas muy grandes y demasiado pellejo. La comadrona le dijo que esos niños tan horrorosos, lo cual certifica la obviedad del dato, mejoran de mayores. Probablemente se parece a la felicitación del banco en lo referente a formal y generalista, pero su madre quiso creer que era algo científicamente demostrable. Para las madres siempre somos guapos, listos y buenas personas.

Los mensajes que han llegado se dividen en dos. Unos están identificados por el nombre y eso significa que esa persona está en su lista de contactos. Otros son números que por alguna razón nunca tuvieron la relevancia para añadirse. A esos es complicado responder porque ellos saben quién eres tú pero no tienes ni idea de quienes son. No sabes si son hombres, mujeres o melones. Sobre todo si pone “que pases un hermoso día feliz con los que te quieren”. Claro que si pone eso no tienen ni idea de quien lo recibe y hacen un efecto contrario al buscado porque, aunque felicitado, no se siente protegido. Se parece a quienes le están siguiendo con una cámara: le enfocan pero no les importa nada lo que le puede remover desde dentro. Venden interés como quien vende tarjetas de crédito en una gran superficie: importas los tres segundos que duras en su retina si les haces llegar a sus objetivos. Aparecen los días de promoción: cumpleaños y navidades.