Mal dia para buscar

17 de agosto de 2019

Enhorabuena, tienes un match

(Literatura sobre fiestas de Bilbao)

Enhorabuena, tienes un Match. 

17/8/2019. 21:45 
-Hola  
-Hola  
-¿De fiestas?  
-Si. Tomando algo con unas amigas.  
-¿Y sois de aquí?  
-No, hemos venido de Madrid. Yo soy de Lavapiés  
-Yo del mismo Bilbao  
-¿Y a donde hay que ir?  
-Arenal. Tenéis Txosnak. Txomin Barullo, La Pinpi, que es la de la purpurina. Sin Kuartel, que es por donde suelo estar yo. Enfrente dan mojitos ricos. Si llueve, al lado del puente hay una con toldo.  
-Oh. Vale. Gracias.  
18/8/2019. 14:18  
-Hola. ¿Qué tal ayer?  
-Bien. Tenéis unas fiestas muy chulas. No me dijiste lo de los fuegos.  
-Eso es todos los días.  
-¿Todos?  
-Así somos los de Bilbao. Ayer no te vi.  
-No me conoces.  
-Es verdad. Era por si colaba.  
-Pues estuvimos en la del Kuartel, la amarilla.  
-Cuando veas un grupo de vascos guapos: ahí estoy  
-Entonces te he visto.   
-Quizá sí que nos vimos. Yo era la que va en frascos pequeños, como la colonia buena.  
-Seguro que hueles bien.  
-Seguro. Búscame con el olfato. Nos vemos en fiestas.  
19/8/2019 22:45  
-¿Estas?  
-Hemos ido a cenar a un sitio cerca de la playa. Es bonito.  
-¿Dónde? Te vas a perder los fuegos.  
-Ahora te digo. –Puerto Viejo.  
-Entonces no llegas a los fuegos.  
-Es que ayer se nos hizo tarde y hoy queríamos ir al museo.  
-¿Al bueno o al moderno?  
-Jajajaja.  A los dos.  
-Yo estuve oliendo a todo el mundo. Una casi me denuncia por acoso.  
-Pues me puse colonia para que me encontrases.  
-¿Hoy no?  
-Hoy no creo.  
-¿Hablamos mañana?  
-Vale.  
20/8/2019 18:45  
-Hola 
-¡Ey! 
-¿Qué plan tenemos hoy? 
-¡Salimos de fiesta! 
-¿Con colonia? 
-Un poco si. Jajajaja 
-A ver si te huelo. 
-A ver. ¿Cómo eres tú? 
-…invisible. Pero buen tipo. 
-Eso es importante. Pero dijiste que eras vasco guapo. 
-Guapo invisible. Soy un oxímoron 
-A ver si te veo, oxímoron. Jajajaja. Me suena a octópodo grande con cara de bonachón. 
-Un poco de dibujo animado sí soy. 
20/8/2019 22:03 
Hay algo que junta el desorden y las fiestas populares: pedir en una barra abarrotada de esas que llegan hasta el pecho.  Jaime estaba  siguiendo con su mirada a la camarera, recubierta de purpurina mientras resulta imposible hacerse oir. Por eso la comunicación no verbal es una prioridad. Jaime se siente como una persona invisible intentando adivinar el orden no marcado que llevan los camareros becarios que trabajan en fiestas de Bilbao. Detrás siente un golpe. Uno más en el tumulto.  Se gira para pedir tiempo muerto y allí, bajita y con cara de perrillo abandonado, Silvia le mira con el dinero en la mano. “Pídeme un katxi de Cerveza”- le dice.  “Si me hace caso, lo intentaré”. 
Silvia es una de esas chicas pequeñas  de andan con la espalda recta y que siempre te hablan de los frascos como si fuera una colonia  de las caras. Sonríe. Tiene un desparpajo desarrollado a base de tiempo y al final del proceso, de una manera u otra, siempre se sale con la suya. No hay que obviar que,  al cabo de un rato, los dos salían del campo gravitatorio que es una barra en medio de las fiestas. Él con un litro de kalimotxo y ella con su enorme cerveza para compartir con un grupo de amigas. Se dan las gracias. Se sonríen. Se separan hacia sus correspondientes lugares. 
-¿Vas a ver los fuegos? 
-Sí. 
-¿Desde donde? 
-Estamos en el arenal 
-¡Yo también! 

Jaime es un tipo estándar. No es alto pero tampoco es bajo. No es guapo pero, joder, tampoco es un tipo horroroso. No tiene gracia en especial ni sabe hacer pajaritas de papel. La ropa se podría decir que se la ha comprado su madre. Hay un grado de valentía que nunca ha necesitado y quizá por eso no la ha sabido desarrollar. Los vaqueros azules y las zapatillas de deporte Stan Smith, que son muy de Bilbao. Existe un protocolo de vestimenta no descrito que define al bilbaíno que dice ser de la ciudad aunque naciera en el hospital de Cruces. Eso , aunque cada uno nace donde quiere,  siempre ha sido Barakaldo. 
20/8/2019 22:30 
-Voy a ver los fuegos desde el puente del ayuntamiento 
-Nosotras creo que también. Aquí hay un puesto de helados 
-Yo estoy justo al otro lado. ¿No me ves? 
-Pues no. ¿Tú me hueles? 
-Creo que no pero tengo en alerta mi sentido arácnido 
-Hablamos después de los fuegos, spiderman 
-Vale, Betty 
-¿Quién es Betty? 
-La novia de Spiderman. 
-Ah. No lo sabía. 
21/8/2019 01:45 
Al llegar a otra barra, atormentada y acumulada por una actuación en directo, ve un espacio en blanco cerca del caño de la cerveza pero es lo mismo que los aparcamientos que  parecen estar libres aunque hay aparcado un vehículo pequeño: se vuelve a encontrar a Silvia, que ahora está delante. “Pideme un kalimotxo”- le dice. Ella le sonríe al descubrirle y él le insiste “me lo debes. Quid pro quo”. 
-¿Dónde estás? 
-Pidiendo entre miles de personas. 
-Yo también 
-Pues pide por mí una cerveza 
-Le he pedido a una chica que me traiga un kalimotxo. ¿No serás celosa? 

Jaime se queda mirando el teléfono como quien mira a la calle esperando ver llover. No tiene ninguna respuesta.  Silvia se acerca. Le da la bebida y le dice: “Tu Kalimotxo… Spiderman”. 

Casi sin pensarlo se acerca  con la excusa de darle dos besos y él aprovecha para olerla. Tienen, por un momento, esa dualidad extraña de encontrarse de frente con alguien con quien se lleva cinco días hablando. Pero la persona no es el chat y esa seducción moderna a base de frases cortas sin ningún apoyo en la comunicación no verbal ha desaparecido de repente. Nadie es como lo ha dibujado la imaginación. No es mejor ni peor, es real. Se puede salir corriendo para seguir hablando desde ese refugio que es una pantalla través de la que no se te ve, con la comunicación unidireccional que tiene saber que no se te puede interrumpir.  
-Eres tú. 
-Si. Pero tú no eres invisible. 
-Y buen tipo. 
-Eso lo dirás tú y probablemente tu madre. La madre del oxímoron. 
-Lo dice 
-¿Ves? Lo que yo decía. 
Hacen una pausa. Es mucho más sencillo poder pensar mientras la otra persona está escribiendo. La tecnología nos da parapetos. Ella tartamudea un poco y dice que tiene que llevar la cerveza a sus amigas. Él dice lo mismo entrecortadamente. Los vascos serán muchas cosas pero seductores, jamás. 
-¿Hablamos mañana? 
-Si. 
22/8/2019 13:44 
-Hola. ¿Resaca? 
-Hola. No. Tomamos esa y nos volvimos al piso. ¿Tu? 
-Yo tampoco. No te volví a ver. 
-¿Seguiste el olor? 
-Lo intenté. 
-Jajaja. No me engañes, que te fuiste corriendo. 
-Igual que tú 
-Es verdad. Dejémoslo en empate. 
-¿Te parece bien que quedemos? 
-¿Los dos? 
-Si 

Hay componentes del mundo que están desapareciendo de una manera galopante. El contacto humano es uno de los primeros. Los supermercados y los bazares son una forma de ir de compras sin  la necesidad de hablar con nadie. Pero tienen el problema del contacto visual al menos a la hora de pagar. Cuando llegó internet se podía comprar sentado en el wáter. No es la logística ni la amplitud de gama. Es la posibilidad de llevar a cabo el proceso sin tener que interactuar con ninguna persona. Como es lógico eso llegó al mundo de la seducción. Una foto que pueda ser más o menos intrigante y que nadie sabe en realidad si eres tú. Esperar.  Hacer un match. Hablar y hablar. No hace falta peinarse, quitarse los pelos de las piernas o esos tan rebeldes que salen por los agujeros de la nariz. Se puede conquistar a otra persona sentado en el wáter y sin decir ni una sola palabra. No hace falta ser alto, guapo o incluso listo. Hay que ser ocurrente y algunos copian y pegan frases sólo con la intención de continuar el juego. Verse, hablarse, mirarse e incluso dudar con el tono de voz son demasiados elementos como para no fracasar en alguno.  Hay relaciones eternas que no han intercambiado una mirada. Hay sexo sin poder olerse complementando las noches con enfoques que adivinan las formas que imaginamos. La falta de datos o el control de los mismos nos puede hacer creer que hemos encontrado una perfección sólo y exclusivamente porque la otra persona es consciente de sus puntos débiles y esos, justamente esos, no se mandan por whatsapp. Incluso whatsapp es demasiado íntimo y pasar de una aplicación de contactos ahí ya es casi como subir a casa a tomar una copa. 

Jaime y Silvia están muertos de miedo. 

Ella lleva un pantalón corto con unas sandalias. Una camisa con una camiseta debajo. El: vaqueros, camiseta y sus Stan Smith. Han quedado en la puerta de la estación de Abando. Tienen la ventaja de haberse visto antes. Eso, como un salto cuántico más allá de la tecnología, les permite reconocerse. Él  cuenta por donde llegaron las inundaciones del 83. Pone nombre al teatro Arriaga. Le explica de qué pie cojea cada txosna. La lleva a tomar un Martini preparado por Pili en el Ander, uno de esos que se beben con  un plato de aceitunas que no sabes cómo sujetar. Sube en el ascensor que lleva al parque Etxebarria y demuestra, desde arriba, por qué Bilbao es un Botxo. Montan en la noria y la sujeta un poco cuando se mueve la cabina y hay un silencio interrumpido por el sonido de otra vuelta de los autos de choque. Como buen bilbaíno enseña las miles de pequeñas bellezas sencillas que tiene la ciudad esa semana de nueve días que ocupa medio agosto. Bajan por la plaza del gas, atraviesan por el mercado de la Ribera. Comen un bocadillo en el Nerbion. Ven los fuegos desde la estación de la Naja, al final de Algara. Allí la abraza. Ella siente el calor y se queda quieta y reconfortada como si hubiera llegado a un refugio. Un lugar de esos en los que nada malo puede pasar. Jaime se acerca a su cuello. –“Qué haces”- le pregunta. Él se separa como si hubiera hecho algo malo “no sé, te huelo”. “No seas tonto y bésame”. Con los ojos cerrados se sienten las luces de la última traca y son incapaces de diferenciar el tronar de la pólvora con algunas palpitaciones. 

Bajan, sin  separar las manos entre la gente, hacia el recinto festivo. Toman un mojito o dos. Bailan. Les echan purpurina mientras se ríen viendo como Las Fellini , barba y globos simulando tetas, imitan a Rocío Jurado. Vuelven a la barra donde se vieron la primera vez. Piden, no delante y detrás, sino estando los dos. Brindan. Se besan como si lo hubieran hecho siempre. Se hacen cómplices. Empiezan a descubrir que es mucho más fácil ser uno mismo que buscar las palabras con el corrector ortográfico del teléfono. No han tocado el teléfono en horas porque han descubierto, casi como una actualización de sistema, las novedades que tiene el mundo real. Y el olor. Y los oxÍmorones invisibles. Nadie mira el teléfono en Aste Nagusia porque lo bueno, las miles de pequeñas bellezas sencillas, están delante. A veces hasta los grados de pasión, con la ría a los pies si es que te sientas en los escalones del ayuntamiento para descansar las piernas. 

No importa si sólo se besaron o si se descubrieron. No importa si Jaime y Silvia se desnudaron de madrugada para encontrarse entre las sábanas y que él le hiciera el desayuno que hacen los de Bilbao: café, zumo de naranja y tostada. No importa cómo se quedó mirando su espalda  o si acaso quiso saber si ella tenía un  perro o cómo se llamaba su abuela Federica. Eso no importa. A veces solamente es suficiente ese instante mágico y eso es lo que buscamos mucho más allá de la piel. La piel agrada y excita pero nunca es lo más importante. La seducción siempre tiene un motivo dentro de cada uno. Pocas veces y de forma mágica, sin haberlo pedido, ese motivo se complementa. Eso es lo importante y todo lo demás, no importa. Ya era viernes. Silvia volvió de día con sus amigas. 
23/8/2019 11:14 
-Gracias. Colonia. 
-A ti, pulpo oxímoron. Menos mal que eres invisible. 
23/8/2019 21:20 
-¿Jaime? 
-Dime 
-Tengo que estar hoy con mis amigas. No les respondí  los mensajes y estaban preocupadas. 
-Parecen madres. 
-Lo serán en algún  momento. Madres controladoras. ¿Nos vemos antes de que me vaya? 
-¿Cuándo es eso? 
-Mañana a medio día. 
-Yo sí quiero verte. Eres mucho mejor de verdad. 
-Uhmm 
-Eso también. 

El 24/8/2019 , a eso de las doce de la mañana y sentados en la Plaza Nueva con un pintxo de tortilla. Ella un zurito y él un café en vaso, que es el café de los resacosos, dejaban que el sol de agosto reflejado en la mesa llenara todo el espacio. Tenían miedo a preguntar si se volverían a ver. Tenían ganas de haberse visto el primer día en vez del quinto. Si hubieran podido tener un superpoder sería parar el tiempo justamente ahí. No saltando, bailando o descubriéndose. Ahí. Los dos. En el mismo refugio. Ese lugar donde no puede pasarte nada malo. 

Y no importa lo que pasara después. Si ella, los fríos inviernos de Madrid, va caminando de Lavapiés a la zona de Bilbao como un homenaje tonto y se pide un zurito en vez de un corto. Dice “agur” al despedirse. Se mandan mensajes. Han pasado más de una noche en vela contándose cosas y han descubierto enfoques de sus cuerpos que si bien no suplen a la verdad les entusiasman a distancia. Tienen una foto de los dos juntos delante de Marijaia. 

Jaime es ese chico que ve los fuegos donde acaba Algara, delante de la estación de la Naja, y manda fotos a Silvia. No pienso explicar ahora si ella las recibe en su casa o si le da un codazo al mirar el teléfono mientras le dice “mira que eres julay,  que estoy aquí”. Sólo sé que una vez, con esa sinceridad que tienen los de Bilbao le dijo: “Quité la aplicación. Vine buscando algo que no supe lo que era pero estás ahí y ya no la necesito”. 

14 de agosto de 2019

A los ofendidos


A los antitaurinos. A los taurinos. A los de las pancartas de los presos. A los que les joden las pancartas porque todo es Eta. A los que insultan a la religión. A los que vigilan la moral cristiana. A los que creen ser la salvaguarda las bilbainas vetando conciertos mientras critican la censura fascista cultural de Madrid. A los que les da lo mismo que 15 años tenga mi amor o seamos felices los cuatro. A los veganos y a los carnívoros. A los que hacen ruido y los que desean dormir. A los que dicen que los chinos y las casetas  no pagan impuestos. A los que compran pintxos morunos caducados a las 3 de la mañana y se quejan de las urgencias por gastroenteritis. A los ovolácteos. A los que critican el top manta y llevan una chapa que da la bienvenida a los inmigrantes. A los que ven machismo en todas partes pero bailan regetton perreando. A los que empujan con el carrito de su niño a las dos de la mañana en medio de las fiestas populares. A los que se quejan de los meados y de las colas de los baños. A los que nos les gustan los conciertos. A los que les gustan. A los que roban el iva porque más roban los políticos. A los que van con bragas de Primark a manifestaciones contra la explotación infantil y queman contenedores.

Para todos: Me tenéis muy harto. Los dos lados.


Dejad de ofendeos, porque todas las libertades valen lo mismo. Disfrutad de los que queda de agosto sin imponer vuestra libertad a la de los demás.

Cuando crees que eres mejor, eres más mierda.

8 de agosto de 2019

Yo estuve alli ( Mar el poder del Mar, directo)

Yo no quería ir a ese concierto y cuando terminó, sólo quería volver. Se me ve de lejos.

¿Donde está la igualdad en España en el siglo XXI?

Una de las cosas que tiene la democratización como concepto es la creencia (absurda, por otra parte) en la que si la presión es lo suficientemente popular los grandes poderes cederán. Ahí están las 300.000 firmas que las señoritas de Infancia Libre entregaron en el congreso mientras algún  partido político sin experiencia en el mundo real les hacía la ola. Ojo, que son muchas firmas y en aquel momento no se podía poner en duda  que quizá esas mujeres no fueran tan limpias de corazón de la misma forma que Juana Rivas era una amazona por llevarse a sus hijos e incluso hoy en día se enfrentan, por una parte, un informe del gobierno italiano hecho en 5 meses con 35 entrevistas que dice que es una mujer peligrosa y por otra una candidata a las elecciones del 2015 por IU que,  en dos dias,  ha hablado con la susodicha y  dice que es muy buena persona y el marido la reencarnación del demonio. Pero, claro está, ¿qué vamos a pedir a una sociedad que ha retirado de las fiestas de vitoria a una cuadrilla por llevar una pancarta que decia, literalmente "Falsas denuncias= Maltrato= Misma Condena"?

Si esta sociedad fuera tan intransigente con todo por igual hasta podría entenderlo, pero , oh cielos, no es así.

Tenemos una sociedad que se queja de que el ayuntamiento de Madrid vete a Def Con 2 pero está muy feliz de pedir recogidas de firmas para vetar a Tangana. ( y que lo censuren definitivamente)  (Ojo, Podemos en Alcalá de Henares, los mismos que daban concesiones a sus colegas porque el PP ya había robado mucho, vetó orgullosamente a unos raperos hace poco)

Nos cae fenomenal Wyoming y muy mal Jimenez Losantos pero, coño, los dos estaban en el mismo fraude a hacienda. Esto es como lo de Echenique diciendo que no pagaba porque Rajoy lo pone todo muy dificil a la gente sin recursos cuando ganaba 8.000 al mes de eurodiputado. Oye, que si debemos penar a quien defrauda, que sean todos. Pero no, los de mi lado no.

Cada vez más y cada vez con mayor desvergüenza se diferencia quien dice qué cuando, en realidad, es lo mismo. Si Rajoy era un mierda por no llegar a ningún acuerdo para su investidura ahora mismo Pdro es igual. Si uno que se compraba un chalet enorme al llegar al congreso era un vendido al capitalismo también lo es Pablemos. Si es fascismo no dejar al pueblo catalán expresarse en catalán también lo es no dejarle expresarse en español. Vox y Bildu se parecen. El Gal y Eta eran bandas de asesinos. El PP era un partido corrupto en Madrid, el Psoe en Andalucía, CiU en Cataluña. Messi y Cristiano son muy buenos, los dos.

Esos jodidos juegos de buenos y malos convierten las discusiones de bares en una especie de Twitter doméstico lleno de fanáticos sordos. Y ahora los sordos hacen titulares con una supuesta superioridad moral sobre el pueblo y alguno se presenta a las elecciones. Y les votais.

Alguien se ha perdido esa clase en la que el mismo delito tenía la misma pena. Aunque sea quemar un contenedor de basura independientemente de en Altsasua o Badajoz.

Me canso de oír eso de "yo no pago porque roban mucho los políticos" mientras tienen un paquete de Amazon llevado por un  parado de larga duración esperando en la puerta de casa. La irreal e interesada doble moral millenial es un muro de hormigón del bueno.

¿Donde cojones está la moralidad igualdad en España en el siglo XXI?

7 de agosto de 2019

2 de agosto de 2019

Canciones que no serán del verano 2019

Canciones publicadas hace un ratito que no vais a oir por ahí y que, menos autotune, tienen de todo.

Empezamos fuerte con Foals
(aqui iba Fantastic Negrito pero es del año pasado)


Seguimos con funk(y) del bueno


Y la suavidad de una canción argentina directa a la emoción de un atardecer en la ciudad
 Una mezcla moderna de Walk on the Wild side y Everything but the girl
 El sonido elegante de una joven de Sevilla (que no se parece pero me recuerda a Mavica)
 Y , por si estamos revoltosos, Juanita Banana gritando GLU-TA-MA-TO

31 de julio de 2019

Parecidos razonables.

Hace muchos años, demasiados, yo pasé uno estudiando en un colegio mayor de la obra. Allí, como prometedor estudiante de ingenieria industrial, tuve largas conversaciones sobre los diferentes planteamientos de la vida. Sobre la religión y la búsqueda de la santidad a través del trabajo. En una de esas conversaciones un estudiante de los cursos superiores me habló muy seriamente de lo necesario de esforzarse cada día para ofrecer nuestro trabajo al Señor y vivir sólo con lo necesario. Mientras me hablaba mis ojos se iban a una figura de una virgen esculpida en bronce y esa moqueta perfecta que teníamos a nuestros pies. El edificio, una moderna construcción de 7 plantas en el centro de Bilbao, disponía de una lujosa capilla en el primero y todas las comodidades necesarias para estudiar confortablemente. Sin embargo ese tipo me hablaba de lo poco necesario que es el dinero y yo pensaba que no es necesario cuando ya se tiene. Que es el mismo desprecio que tiene la juventud por la salud que les sobra. Al terminar su charla aprendida y sabiendo que era el momento de cambiar de tema me enseñó unas zapatillas de baloncesto que acababa de adquirir y que, obviamente, no estaban al alcance de alguien con pocos recursos económicos. Estoy convencido que tiene simpatía por Vox.
Hace menos tiempo me tomé unas cervezas con unos amigos jóvenes y militantes. Me hablaron de la importancia de cambiar el paradigma de la sociedad actual y un sistema explotador y machista basado en la industria y la deshumanizacion. Compraban cerveza artesana ( con licencia de heineken) en Amazon ( impuestos en Luxemburgo) y vestían ropa low cost (niños en asia). Viajaban de piso compartido (sin iva, por favor) en piso compartido pidiendo comida basura a raiders (falsos autonomos) y alquilando coches baratos de combustión. Creen que Bildu es un grupo de demócratas.
Estoy convencido que el primero aborrece a los hippys de tercera dIvisión que son mis amigos conocidos y, por supuesto, estos últimos odian al opus dei.

Pero si nos fijamos no se diferencian demasiado. Creen en su discurso y no lo cumplen.


24 de julio de 2019

Los nuevos vendedores de enciclopedias

Vivimos tiempos de egoismo dramático.

La web del Alcampo de Sevilla se ha equivocado. Puso, por un ratillo, una PS4 a un céntimo. Obviamente, y no hace falta ser muy inteligente, es un error. Pero como internet es como es una manada de trolls compraron un buen montón de consolas. (Algunos hasta 80) con idea, sin miedo de admitirlo, de venderlas después  y sacarse un dinerillo. Al descubrirse el problema Alcampo ha cancelado los pedidos. Entonces empiezan los mensajes diciendo que es explotación, robo, ladrones, miserables... hacia el vendedor y exigiendo lo que han comprado con argumentaciones en las que parece que el vendedor es un nazi matando judíos.

Hay un ejemplo que a mi me gusta poner: si a un tipo le da un ataque al corazón en la calle y al caerse se le ve la cartera... quitársela es problema del infartado porque no debería ponerla tan fácil.

Ese argumento empieza a ser habitual. Robar, porque es robar, basando las acciones moralmente discutibles en bases legales donde la culpa siempre es de otro, parece que no es robar. Pero lo es. 

Las reclamaciones a los seguros de móviles aumentan un 40% cuando se acerca el lanzamiento de un terminal nuevo. ( se han detectado 146.000 casos)

¿Cual es el problema? Que se cree que lo peor que puede pasar es quedarse como estás. Sin ps4, sin cartera. Debería de existir una pena por aprovechado, caradura, gualtrapa. Denunciar a ver qué pasa es un deporte nacional sin un castigo.

Ahora parece que todos quieren ser lo que fueron los vendedores de enciclopedias a domicilio en los 80 y 90. Esos que decían que tenían que engañar al cliente porque, y es una respuesta que me dio uno una vez,  si no lo hago yo lo hará el próximo que venga.

15 de julio de 2019

El vertiginoso cambio del amor.

Desde 1940 las parejas se han formado así:
Es decir, que ya casi nadie se conoce en la iglesia y mucho menos porque son  vecinos. Que cada vez hay menos parejas que se forman en todo ese periodo de tiempo que se pasa estudiando y que incluso no se liga en el trabajo.

Cada vez menos parejas vienen del "tu amigo tiene miedo de mi amiga, ¿por qué no se conocen ya?. Tendremos dos amigos asustados" . Ahora se liga en un bar o a través de Internet. Decepcionante, quizá. En realidad es lo mismo de siempre pero en otros sitios. Mi abuela se quedaba dormida con las películas de la1 y mi hermana lo hace con los pestiños de A3.

Ha cambiado el amor, decía la bbc. En realidad ha cambiado la búsqueda del amor, que es lo que decía el titular. Porque quererse la gente se sigue queriendo aunque tengamos muchos más motivos por los que romper los lazos que nos gusta formar. Se quiere de una manera más intensa, más frágil y mucho menos constante. También  de una forma más distante porque aunque alguien está a golpe de click, no está a la distancia de un abrazo.

Y es frío. Cómodo. Limpio. Como una casa minimalista.

A veces creo que el capítulo "Hang the Dj" de Black Mirror es el futuro, y me desenamora.


12 de julio de 2019

Richard Chesse (como banda sonora de verano)

¿Quien es Richard Chesse?

Mark Jonathan Davis

Bien, dicho esto comentaremos que , al frente de su banda (donde cada componente tiene un mote con un tipo de queso) se dedica a hacer versiones casi imposibles en estilo lounge, swing e incluso jazz. Algunas absolutamente maravillosas. Dispone de varios discos y el juego, apasionante para un melómano (dícese también de aquella persona solitaria que hace cosas con sus manos) es decubrir si la canción original era de Nirvana, Michael jackson, NIN, los Guns, los Clash, Rage against de Machine o System of a Down. En otro lugar está la versión de creep.... 
De oír repitiendo. Perfecto para viajar con amantes de la música de verdad....



Y con todo esto, investigad, malditos.

Su hipócrita favorito

En 1964 se estrenó "Su juego favorito", una película protagonizada por Rock Hudson en el que él es un supuesto experto en pesca, que vende artículos de pesca y que ha escrito un exitoso manual de pesca pero que, curiosamente, odia pescar y le un tremendo asco tocar peces. Incluso no sabe ni nadar.

Él es perfectamente consciente que no puede enfrentarse a la participación en un concurso de pesca y cuando eso le sucede,  se descubre su torpeza y la farsa que tenía construida.

Pero , y ahí está la clave, es consciente.

Hoy en día vivimos en un mundo en el que todos son expertos en algo, incluso dan lecciones en Internet. La diferencia es que son incapaces de admitir que no tienen ni idea. Me da igual de pescar, de tecnología, de trócolas inversas, reiki o inversión en monedas virtuales.

Y cualquiera les lleva la contraria.

Ayer una señorita contaba, indignadísima, lo vergonzoso que es que los políticos y algunos empresarios no paguen impuestos en España. Después, muy poco tiempo después, contaba lo maravilloso que es Amazon. No pude evitar preguntarle si conocía la ingeniería fiscal de esa compañía y , como no puede ser menos lista que nadie, dijo que por supuesto. "Entonces"- le dije- "tú eres cómplice de defraudar impuestos". "!No!- dijo con indignación- eso es culpa del gobierno". Le expliqué que hay miles de opciones de compras por Internet que cotizan para ella, para el médico que la  tiene que tratar o el profesor de sus hijos. Que incluso el precio (que suele ser el argumento) es igual o inferior. Sin embargo seguía enfadada. "Me ha llamado tonta"- comentó. Y yo le dije que tonta no, pero cómplice,  si. Que no debería de recibir asistencia médica ya que no está de acuerdo en que se exija el pago de impuestos en el país donde se genera. La culpa no es mía, es del gobierno"- continuaba en bucle. La culpa siempre es de otros. Me dejó de dirigir la palabra con  desprecio.

Y era una experta. Era una persona que daba lecciones. Hubiera sido más sencillo hacer la de Rod Hudson: reconocer que es un fraude.

"Su juego favorito" acaba bien. La hipocresía que nos arrastra socialmente, no estoy tan seguro.

Bienvenidos al A Prime day de los cómplices en ingeniería fiscal. Luego se van a primark a colaborar con la explotación infantil o vuelan en Ryanair a manifestaciones contra los contratos basura mientras piden un deliveroo . Enhorabuena. La culpa es del gobierno.

Yo conozco a uno que dice que si un tipo se cae en la calle y le asoma la cartera es lícito quitársela porque... coño, no haberte caído.

6 de julio de 2019

Copiones ricos.

Los black keys hacen rock del bueno. Al menos del que me gusta a mi. El problema, quizá, es que su ultimo disco me da la sensación que ya lo he oido.


Algunos, con toda la razón del mundo, mantendrán que si algo se hace bien es suficiente. Por eso Jarabe de Palo hizo mil veces la misma canción. Por eso Phil Collins, Sting, Fito o Elton John se han ido repitiendo una y otra vez hasta mimetizar todas sus canciones en la misma. Se puede aplicar a la música pero también a las series, al cine o al diseño industrial.

Es curioso como vivimos en una época en la que una banda de visionarios se dedican a probar opciones, a crear y experimentar. Esos son los que persiguen sus sueños una y otra vez, zancadilleándose con cada prueba hasta que uno de un millón da con algo que funciona y que tiene la etiqueta de masivo o de rentable. Sobre todo de rentable.

Entonces van los chinos y lo hacen más barato. O esa fórmula se la dan a un par de productores que contratan a tres niñatos de OT, les ponen el autotune y se los llevan a los festivales. Vivimos en un momento en el que la única manera de despuntar es hacer algo que no haga nadie más y, sin embargo, existen especialistas en copiar las ideas de los demás. Amazon se dedica a ver qué productos tienen éxito y cuando lo localizan se hace su marca propia para aprovechar la suerte de los demás, incluso eliminando el producto anterior de su plataforma.

Los barrios ricos están llenos de copiones.
Los barrios pobres de idealistas con menos suerte.

Lo que me sucede al volver a oir lo que han hecho los Black Keys es que se han copiado a si mismos para ver si ahora llega algo más de pasta. Eso si, y lo diré en voz baja, el original siempre es mejor.

3 de julio de 2019

Mediocridad mainstream

Ya es definitivo.

Chernobil me pareció una serie correctamente realizada que no me aportaba mucho más que un  documental que dieron en la2 hace varios años. Paquita Salas me resulta una serie con una argumentacion del tipo caca-culo-pedo-pis-derechos fundamentales-monólogo de tercera. El disco de Rosalía, aunque fenomenalmente producido, me aburre. La Sexta me abruma con su intento de ser una cadena con superioridad moral que comparte accionariado con la Razón. No me gusta ni uno de los discos más vendidos, salvo si son un refrito de éxitos, pero ya vale de tener a Police, Elton John, Queen o incluso Camilo Sexto ( número 7 en fnac hoy). De entre los libros más vendidos, sufro un escalofrío al ver a alguno que es un psicólogo de bar (Lo siento, sr Espinosa) o algo que se vende como libro y es una coleccion de Tweets escritos en servilletas (nunca sé si es desfreds, defreds o Marwan).

Algunos dirán que es un punto de vista de viejuno,  que lo es. O también es la necesidad de no volver a creer que un disco de Melendi o de Fito son música de verdad. No lo son. Son tonadillas pegadizas, como paquito el chocolatero. De fácil digestión, de recordatorio veloz. Son como una paremia no especialmente compleja.

No hay absolutamente ningún producto cultural de consumo masivo que me haya emocionado en los últimos tiempos y eso es porque tengo la piel más gruesa o porque cada vez que veo a un imbécil jugando al juego de la reivindicación me parece un niño comparado con las reivindicaciones de verdad. Mi madre habla de la guerra o de la represión de una forma muy diferente a la que hace Wyoming o Puigdemont, que no es más que un cobarde en un chalet subvencionado gritando que es fascismo, machismo, onanismo, clasismo u homofobia todo el que no piensa como él.

Eso no quita que haya maravillosas creaciones artísticas, pensadores maravillosos en todos los bandos, libros increíbles, películas emocionantes, harinas para pan de verdad y hasta políticos con rigor. ( Y dejo un video de esos que están bien hechos y no ve nadie)
Pero tenemos que aceptar, y por eso es definitivo, que haciendo las cosas bien no se llega a nada.

El producto, por sí mismo, es menos valorado que el envoltorio o las mil palabras que lo acompañen en el argumento de venta. Conozco dentistas increíbles pero Dentix anuncia que un implante vale 300€. Os aviso , como un asterisco en la promoción , que un implante es un tornillo. Si ya quieres que te pongan un diente, son 1500.

Estáis deseando que os engañen y lo siguen haciendo porque les prestáis atención. Si consumimos mediocre, más mediocre habrá.

Y lo que está pasando es que la mediocridad es mainstream.

Pd: y para ejemplo algo que intenta ser canción del verano (sin autotune) y suena a muy viejo