Mal dia para buscar

28 de abril de 2026

10 demostraciones de la realidad por encima del discurso.

Hoy es un buen día, dado el primer aniversario, para recordar empíricamente algunas de esas cositas que en la cabeza suenan espectacular pero después se demuestran poco o nada efectivas.

La primera puede ser que si tienes un país lleno de molinillos de viento o de placas solares pero se te olvida estabilizar una red con fuentes energéticas controlables (hidroelectrica, gas, carbon o las nucleares), se te va la luz.

La segunda es que si a Maria del Carmen, que se compró dos pisos, la das por el saco a todas horas y la convences que su esfuerzo no va a valer más que para que alguien le pague tarde mal o nunca, vende el piso y que le den a los inquilinos.

La tercera, que como dicen algunos titulares podemos aprender de otros países, es que si das dinero infinito a alguien por no trabajar lo que consigues es que no trabaje.

La cuarta bien podría ser esa idea tan loca del tope a los salarios, que hace que a los que les ofrecen más dinero en otros países, casualmente, se van a otros países.

La quinta, que te la voy a contar yo, es que si vas subiendo el salario mínimo sin subirle la pensión a mi madre en el mismo porcentaje, te encuentres con que hacerse mayor dependiente le está suponiendo perder, cada mes, un puto pastizal del que hacienda se lleva prácticamente un salario. La otra, que también te la voy a contar, es que yo llegué a dar trabajo a casi 20 personas a la vez y el único consejo que puedo dar a alguien que emprende es que contrate lo menos que pueda porque a nadie (al menos institucional de este país) le importa una mierda ni la vejez de mi madre ni que seas un generador de riqueza. Si eres un bar no puedes vender el cafe a 15€, así que te tienes que joder porque para que los baños estén limpios ( esto es una metáfora) alguien tiene que limpiar. La economía real no es un capítulo de Succession o de Industry.

La sexta, y para eso voy a usar una canción de 1985, es que si juegas a llevarte mal con EEUU en el mundo real, ellos empiezan a montar bases en Marruecos, dar armas a aquel país y nos vamos a reir el día que te hagan la marcha verde en Ceuta, Melilla, Canarias y, ya de paso, Córdoba y Almería.

La séptima es que ya vamos aprendiendo que siendo hiperregulativos lo que hacemos es alimentar al monstruo de lo institucional y cohartando las libertades de aquellos que son tan locos de querer innovar. Por eso es una realidad que se inventa en EEUU, los chinos lo copian ( cada vez mejor) y los europeos lo regulan. Soy de los que piensan que es más importante crear riqueza que rellenar papeles.

La octava, mal que nos pese, es saber que uno no es ladrón o corrupto por ser de un partido político. Chorizos, cabrones y caraduras hay en todos los sitios. Creer que alguien no puede cometer un delito por su sexo, raza o ideología es de sectarios sin cerebro.

La novena (que puede ser octava fase B) resulta del hecho empíricamente demostrable en el que cuando hay que salvar el culo propio o el bienestar personal ya no te importa echar de podemos con la ley de despido de Rajoy a la gente, comprarte un chaletón, regalar a tu hija un bolsazo que hagan niños bengalíes ( porque era falso) con jornadas de 14 horas, ir en coche a la reunión por el clima o cualquier cosa que aunque sea poco estética y contraria a tu discurso te haga la vida más confortable.

La décima es que, obviamente, vivimos en unos tiempos en los que el discurso y las promesas están por encima de la verdad o los hechos. Y así nos va, que cuando miramos los hechos no se parecen en nada a lo que nos habían contado de la misma forma que el video de la promoción de tiktok era mentira.

Pero (corolario o punto 11) la culpa es nuestra por ser tan gilipollas. Claro que el alcalde de NY gano las elecciones prometiendo que todo va a ser gratis, ecológico y feliz. Que las calles estarán limpias sin que las limpies tú ( es la misma metáfora de antes). Está claro que cuanto más avanza la humanidad, má estúpida se vuelve y, como un adolescente, se quiere creer cosas que son obviamente falsas. A los diez pasos me remito.

Si fueran 12 sería desintoxicación de los propios humanos a base de realidades. Por ser "humanálicos" o mongólicos (de Móngol, que es un pais imaginario buenista y feliz sin pobres ni guerras ni delitos, recubierto de amor.).

2 comentarios:

Alberto Secades dijo...

En lo de ser mongolo, ¿te incluyes a ti o mí?

pesimistas existenciales dijo...

tu y yo ya hemos hecho terapia.